“Nuestro ideal es que las religiones san consideradas como una bendición y no como una amenaza”

El 17 de abril Indonesia elegía a su próximo presidente. Desde que Indonesia adoptó la democracia en 1998, ha sido un ejemplo claro de separación entre religión y Estado. Sin embargo, la situación política en Indonesia depende totalmente de  la inclusión del islam y es cuestión clave para el país con la mayoría musulmana más grande del mundo. Cualquier cambio pondría en peligro la estabilidad de un país que sufre ataques periódicos de fundamentalistas islámicos.
Indonesia constitucionalmente no es un Estado islámico. Está guiado por una ideología de Estado llamada Pancasila, que, de acuerdo con la Constitución, se basa «en la creencia en un único dios justo, en una humanidad civilizada, en la unidad de Indonesia y en la vida democrática guiada por la sabiduría de ideas deliberadas por los representantes del pueblo, y conseguirá la justicia social para todo el pueblo de Indonesia».
María Lozano, de la fundación pontificia Aid to the Church in Need entrevista al sacerdote Franz Magnis-Suseno, jesuita de origen alemán con nacionalidad indonesia que vive desde 1961 en este país. En la entrevista el padre Magnis-Suseno, profundo conocedor de las religiones en Indonesia, explica la situación del país después de las últimas elecciones y se muestra optimista respecto a la unidad nacional, defendida por el sistema democrático existente basado en la Pancasila que hace a Indonesia un modelo único.

Dado que vive en Indonesia desde hace casi 60 años, ¿podría decirnos cómo ha evolucionado el país desde su llegada?

El hecho más destacado ha sido el surgimiento del islam como factor más importante de la política indonesia. Según la Pancasila, el islam no necesitaba una posición especial en el marco constitucional indonesio. Durante sus primeros veinte años, bajo la presidencia de Sukarno, la política se orientó principalmente por el nacionalismo. Más tarde durante los primeros veinte años del presidente Suharto (1966-1998) – con el régimen del Nuevo Orden – el islam fue mantenido a raya, aunque, al mismo tiempo, Suharto promovió la piedad y la práctica islámica (como antídoto contra el comunismo). Tan solo a partir de los noventa se permitió ocupar a personas con marcados perfiles islámicos puestos en el sistema de Suharto.

Todo esto cambió después de la apertura democrática tras la caída de Suharto en 1998. Mientras que los políticos con marcados perfiles islámicos llevaban a Indonesia a convertirse en una democracia basada en la Pancasila -que es lo que es hasta el día de hoy-, el extremismo islámico utilizaron la apertura democrática para salir a la luz pública. De esta manera, se fundaron nuevos partidos políticos basados en el islam. Tuvieron un éxito moderado, y en conjunto nunca obtuvieron más del 33% del voto popular. No obstante, en todas las decisiones políticas hubo que tener en cuenta al islam. La corriente dominante islámica, representada por las dos grandes organizaciones civiles Nadlatul Ulama (NU) y Muhammadiyah, empezó a recibir presiones de movimientos radicales y extremistas (como Hezbut Tahrir), que exigían una Indonesia más radicada en la Sharía. A menudo se les daba cabida a través de regulaciones locales basadas en la ley islámica. Muhammadiyah y NU declararon, sin dejar sitio a dudas, que la organización política definitiva del país debe estar basada en la Pancasila. A pesar de esto, todo lo que ocurre en Indonesia tiene que ser aceptable para el Islam.

Padre Magnis-Suseno, profundo conocedor de las religiones en Indonesia.

Padre Magnis-Suseno, profundo conocedor de las religiones en Indonesia.

 En este marco ¿cómo ve los resultados de las últimas elecciones?

El apoyo de la corriente mayoritaria del islam a la política moderada, que ha sido la característica del liderazgo en Indonesia desde hace veinte años, es el gran factor estabilizador. Está claro que el futuro de Indonesia estará determinado por el islam, pero los resultados de las últimas elecciones dan esperanzas de que el islam moderado y basado en la Pancasila, será decisivo. Esto significa que la democracia indonesia, basada en los derechos humanos (que se incluyeron en la Constitución enmendada después de 1998) y provista de un alto grado de libertad religiosa, tiene una excelente oportunidad de consolidarse en el futuro.

¿Es decir que la reelección de Jokowi sería una buena noticia para la estabilidad del país ?

Jokowi ha sido reelegido presidente de Indonesia para los próximos cinco años. Esto significa que los indonesios -y no sólo los que votaron por él- esperan en primer lugar una continuación de su liderazgo cuidadoso, de bajo perfil ideológico. Esperan que el crecimiento económico continúe. Esperan que tome aún más medidas para acabar con la pobreza (ahora en su nivel más bajo, el 9% de la población) y que cree las condiciones para que ese 50% de indonesios que viven justo por encima del umbral de la pobreza y en un mundo muy diferente al del 40% superior, puedan prosperar para que sus hijos puedan albergar esperanzas en un futuro mejor. Quieren que continúe con sus políticas inclusivas, dando a las minorías seguridad y confianza. Esperan políticas pro islámicas moderadas que hagan sentir a los musulmanes que los lleva en su corazón -en contra de las calumnias que lo tachan de anti-islamista, comunista, etc.-  Es lo que su vicepresidente, el clérigo musulmán Mar’uf Amin, debería garantizar. Y las minorías religiosas confían que se fortalezcan la tolerancia y la libertad religiosa.

¿Cómo viven en Indonesia los católicos y cristianos?

Bajo el primer presidente de Indonesia, Sukarno había una libertad religiosa casi completa, los cristianos no sufrían discriminación. En principio, esto no cambió con el segundo presidente indonesio, Suharto. En 1967 hubo algunos ataques contra iglesias cristianas en el sur de Célebes, que fueron rápidamente reprimidos. Pero esto condujo a regulaciones estrictas que hicieron mucho más difícil la construcción de iglesias.

Más tarde, entre 1996 y 1997, los ataques contra iglesias cristianas de cinco ciudades presagiaban crecientes tensiones internas en Indonesia. La apertura democrática tras la caída de Suharto (1998) puso al descubierto una intolerancia latente. También marcó la entrada en la conciencia pública del islamismo radical con un atentado terrorista a la gran mezquita Istiqlal de Yakarta. En la Navidad del año 2000, más de 30 bombas explotaron durante 60 minutos en iglesias dispersas por  2.000 kilómetros desde el norte de Sumatra hasta Lombok. Estos atentados nunca fueron realmente investigados.

En resumen, los cristianos siguen siendo completamente libres, viven, se comunican y practican su culto sin dificultades en forma de pequeñas minorías en Java, Sumatra y otros lugares, y siguen bautizando a personas de otras religiones, incluidos musulmanes. Sin embargo, la construcción de iglesias es difícil y ha habido algunos ataques terroristas contra iglesias y otros casos de intolerancia.

 ¿Cómo son las relaciones con las demás religiones?

Es notable que las relaciones entre católicos y las corrientes dominantes de protestantes y musulmanes nunca han sido tan buenas como ahora. Hace sesenta años, los cristianos no teníamos prácticamente ninguna relación con los “verdaderos” musulmanes, pero esto empezó a cambiar durante los años setenta. Ahora las relaciones entre intelectuales cristianos y musulmanes, entre la mayoría de los obispos católicos y sus homólogos musulmanes, entre muchas parroquias y párrocos y líderes musulmanes locales, se han vuelto estrechas y de confianza. Cuando tenemos dificultades, podemos hablar directamente con los musulmanes. Después de los atentados terroristas en Yogyakarta y Surabaya, los estudiantes musulmanes acudieron inmediatamente a las iglesias y ayudaron a limpiar el suelo de sangre y escombros. En las Misas de Navidad y Semana Santa, muchas iglesias están protegidas por los Banser, las milicias de Nadlatul Ulama, la mayor organización civil musulmana del mundo. Una de las razones de todo ello es que el islam mayoritario (moderado) también se siente atacado por ideologías extremistas y radicales, por lo que nos considera aliados.

¿Es decir que se da también un diálogo interreligioso?

El diálogo interreligioso en Indonesia es bastante intenso, tanto entre intelectuales como entre líderes religiosos. El diálogo interreligioso no se dedica a tratar nuestras respectivas enseñanzas religiosas, sino a ver cómo superar la intolerancia latente. A fomentar que la religión, el Estado y la política se relacionen entre sí dentro de nuestro marco constitucional, para hacer frente al extremismo religioso -en su mayoría islámico-, al mal uso de la ley anti blasfemia, para tratar la situación de las comunidades religiosas como los chiíes, los ahmadíes o las comunidades religiosas locales e indígenas que no pertenecen a las seis oficialmente reconocidas (islam, catolicismo, protestantismo, hinduismo, budismo y confucionismo). En suma, sobre nuestro ideal de que las religiones sean consideradas como una bendición (rahmatan lil alamin) y no como una amenaza, y de que el odio y la violencia no tengan cabida en la religión.

En la Navidad del año 2000, más de 30 bombas explotaron durante 60 minutos en iglesias dispersas por 2.000 kilómetros desde el norte de Sumatra hasta Lombok.

En la Navidad del año 2000, más de 30 bombas explotaron durante 60 minutos en iglesias dispersas por 2.000 kilómetros desde el norte de Sumatra hasta Lombok.

Se habla a veces del “populismo islámico” ¿A qué se refiere este término?
El populismo islámico salió a relucir primero en 2017, cuando un comentario desafortunado del gobernador de Yakarta, el cristiano Basuki Cahaya Purnama de origen chino (conocido por Ahok), fue manipulado para que pareciera que insultaba el Corán, lo cual proporcionó a sus enemigos la esperada oportunidad de movilizar los sentimientos islámicos contra él. Ahok perdió las siguientes elecciones locales y fue condenado a dos años de prisión.

Con Ahok en prisión, la burbuja populista islámica perdió fuerza. Tal vez, una figura tan atípica como Ahok llegó culturalmente cien años demasiado pronto para Indonesia (recuérdese que EEUU necesitó 160 años para que el primer católico pudiera llegar a la presidencia).

Al nombrar a un islamista moderado como su candidato a la vicepresidencia, el presidente Joko “Jokowi” Widodo ha conseguido suavizar el populismo. Varios intentos de revivirlo han fracasado, y en las últimas elecciones el populismo no ha desempeñado ningún papel. Si Jokowi logra ponerse al servicio del islam pluralista mayoritario, es de esperar que logre aislar el radicalismo islámico y afianzar un desarrollo democrático pluralista basado en los derechos humanos.

¿Sabe qué ha ocurrido con Ahok? ¿Sigue en prisión?

Ahok fue puesto en libertad el pasado mes de enero, tres meses antes de que terminaran sus dos años de prisión. Su liberación ha pasado casi desapercibida. Tras ella, el político se ha unido al PDIP, el partido de Jokowi, dirigido por la hija de Sukarno, Megawati Sukarnoputeri. Sin embargo, escuchando los buenos consejos de sus amigos, se ha mantenido completamente al margen de la esfera pública (lo que era importante para Jokowi antes de las elecciones). Todavía no hay indicios de si volverá a entrar en la política y cómo lo haría una vez la victoria de Jokowi se convierta en oficial, lo que no se sabrá hasta el 22 de mayo. Ahok cuenta con un gran número de seguidores, especialmente entre los jóvenes indonesios.

En Alepo, el número de cristianos ha disminuido drásticamente durante la guerra, pasando de los 180.000 de antes a los 32.000 de la actualidad. Mons. Joseph Tobji, Arzobispo maronita de Alepo y pastor de una pequeña comunidad de unas 400 familias, habla con Pierre Macqueron,de la fundación pontificia ACN.

Dos años tras la liberación de Alepo por las fuerzas gubernamentales, ¿cuál es la situación en la ciudad?

Desde el punto de vista de la seguridad, la situación ha mejorado, pero las bombas siguen cayendo; algunas han caído en las últimas semanas en las afueras de Alepo. El conflicto todavía no ha terminado realmente.

Pero ahora la guerra es económica. A finales de 2016 pensábamos que todo el mundo podría volver a trabajar y participar en la reconstrucción de la ciudad. Nos hemos visto sorprendidos por el embargo y las sanciones, que nos están afectando más duramente ahora.  Tenemos muchos cortes de electricidad todos los días [16 horas al día], la economía no funciona, la inflación es altísima. A ello cabe añadir la corrupción récord del país. Es fácil imaginarse la situación de los habitantes de Alepo. Hoy día, la gente está desmotivada.

Mons. Joseph Tobji, Arzobispo maronita de Alepo.

Mons. Joseph Tobji, Arzobispo maronita de Alepo.

¿Cuál es la situación en Alepo dos años después de que las fuerzas del gobierno recobraran la ciudad?

Hemos perdido muchos recursos y a mucha gente cualificada. Nuestra herida sangrante es la emigración, y todos los que están físicamente aquí, tienen el corazón en otro lugar. La gente sueña con el paraíso occidental, pero cuando llegan allí, se encuentran con una realidad diferente a la que se esperaban. Se sorprenden mucho y quedan muy decepcionados. Están decepcionados aquí y están decepcionados allá: ese es el drama. En 2016 todavía albergábamos esperanzas; ahora muchos están sucumbiendo a la desesperación.

Nuestra herida sangrante es la emigración, y todos los que están físicamente aquí, tienen el corazón en otro lugar.

Nuestra herida sangrante es la emigración, y todos los que están físicamente aquí, tienen el corazón en otro lugar.

¿Qué hace la Iglesia para acompañar a los que sufren?

Los jóvenes quieren irse para trabajar en el extranjero. Así que el 40% de nuestra comunidad cristiana está formada por personas mayores, pero sólo hay dos o tres residencias de ancianos en Alepo. Tratamos de apoyarlos, a nivel pastoral y social, proporcionándoles asistencia médica, alimentaria, psicosocial, educativa y de vivienda, con la ayuda de varias asociaciones.

Debemos fortalecer la fe de los creyentes, arraigarlos en esta tierra, animarlos a ser testigos de Cristo, sal de la tierra y luz del mundo: nuestra presencia aquí no debe ser insignificante. Hemos atravesado un momento histórico particularmente doloroso: las condiciones son especiales, ahora tenemos que abordarlas de una manera apropiada. Con este fin, la semana pasada organizamos el primer Sínodo de Obispos Católicos en Alepo.

¿Qué quiere decirles a nuestros benefactores?

En nombre de todos los cristianos de Alepo, quiero agradecerles su ayuda, que nos acompaña y fortalece nuestra esperanza.  Desde el fondo de mi corazón, gracias.

El Padre Malaka Leonard Fernando es Provincial de la Viceprovincia de Nuestra Señora de Lanka de la Tercera Orden Regular Franciscana. Su residencia está a medio kilómetro de Katuwapitiya, lugar donde tuvo lugar el atentado contra la iglesia de San Sebastián el pasado 21 de abril. También cuentan con un monasterio para los frailes justo enfrente de la iglesia de San Sebastián en Katuwapitiya. Afortunadamente, ninguno de los frailes ha resultado herido.
En una entrevista con Maria Lozano el religioso detalla en declaraciones para Aid to the Church in Need cómo vivió el día de la masacre.

¿Cuándo recibió la noticia del atentado?

En Domingo de Resurrección celebré una Santa Misa a las siete de la mañana en una iglesia cercana, y justo después recibí la noticia de las seis explosiones que tuvieron lugar en un corto espacio de tiempo: en Katuwapitiya, Colombo-Kochchikade, Baticaloa y tres hoteles de la ciudad de Colombo.

Padre Malaka Leonard Fernando, Provincial de la Viceprovincia de Nuestra Señora de Lanka de la Tercera Orden Regular Franciscana.

Padre Malaka Leonard Fernando, Provincial de la Viceprovincia de Nuestra Señora de Lanka de la Tercera Orden Regular Franciscana.

¿Los ataques han afectado a alguien de su familia o amigos? 

No, mis parientes no se vieron afectados, pero muchos de mis amigos han resultado heridos, y algunos han muerto.

Según UNICEF entre las víctimas mortales de los atentados hay 47 niños. Ustedes atienden un colegio (seminario menor) que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de Negombo ¿Cómo están los niños? ¿Pueden entender lo que ha ocurrido?

Los esrilanqueses hemos sufrido mucho durante los treinta años de guerra contra los terroristas. No esperábamos que algo así pudiera ocurrir en nuestro país, pensábamos que Sri Lanka había recuperado la paz, pero con estos atentados, todas nuestras esperanzas se han desvanecido. Estamos muy lejos de la paz. Un número considerable de niños han sido víctimas de las explosiones. Los niños son inocentes y son incapaces de entender lo que está ocurriendo. La mayoría de ellos tienen miedo. Las escuelas permanecerán cerradas por algunos días.

Según UNICEF entre las víctimas mortales de los atentados hay 47 niños.

Según UNICEF entre las víctimas mortales de los atentados hay 47 niños.

¿Cuál ha sido la reacción de los cristianos después de los atentados?

Por un lado, los cristianos esrilanqueses siempre escuchan a sus pastores, y no reaccionaran causando daño a terceros. Por otro lado, la mayoría de los cristianos están atemorizados,  porque sólo los cristianos fueron blanco de los atentados. La Policía continúa haciendo redadas y ya han arrestado a algunas personas relacionadas con los atentados.

¿Participó usted en el funeral de las victimas celebrado por el Cardenal Ranjith el martes pasado?

Sí, pero no solo yo, pues invité a todos los religiosos de mi congragacion, Tercera Orden Regular de San Francisco de Asís, a asistir al funeral.

¿Cuál fue el mensaje de Su Eminencia?

Su Eminencia el Cardenal Malcolm Ranjith expresó su dolor por las explosiones en las tres iglesias en la Misa del Domingo de Resurrección. En su mensaje a la nación, el Cardenal Malcolm Ranjith pidió a la gente que guardara la calma y que no se tomara la justicia por su mano. Además, manifestó sus profundas condolencias a las familias que han perdido a sus seres queridos en los atentados, y deseó una rápida recuperación a los heridos. También pidió al personal hospitalario que extremara sus cuidados con estos heridos y suplicó a la gente que fuera generosa y que donara sangre en estos momentos de necesidad.

“No hay un camino hacia la paz, la paz es el camino”.

“No hay un camino hacia la paz, la paz es el camino”.

¿Cuál es su mensaje para la comunidad internacional?

“No hay un camino hacia la paz, la paz es el camino”. San Francisco de Asís, nuestro Santo Patrón, amaba por igual a la gente y a la naturaleza. Tomemos todas las medidas necesarias para evitar la violencia y vivir pacíficamente. El camino de la paz es el camino del amor.

¿Conoce usted una oración a Nuestra Señora de Lanka que podamos enviar a nuestros benefactores para que recen por Sri Lanka?

Nosotros rezamos cada día la siguiente oración por nuestro país, Sri Lanka:

“Oh Madre, la más cariñosa y tierna, Reina y Patrona de Sri Lanka: humildemente te pedimos que mires hacia nosotros, tus hijos, en nuestros momentos de necesidad. Queridísima Madre, tú que has venido a socorrernos incluso en tiempos de peligro, en la guerra y la destrucción. En virtud de tu amor por nosotros, que nunca nos falla, te pedimos encarecidamente que disipes de entre nosotros las olas de violencia, asesinatos y adicciones, y demás manifestaciones del mal que puedan romper la unidad entre la gente.

Ayúdanos a construir en nuestro país el Reino de Dios de la Justicia y el Amor. Encomendamos a tu amoroso cuidado y guía, a todas las razas y pueblos de nuestro país. Ayúdanos a instaurar la fraternidad, la paz y la unidad en nuestra sociedad. Guía los destinos de nuestra nación y obtén para nosotros una paz duradera para que todos nosotros podamos vivir como hermanos y hermanas de una sola familia. Amén.”

Gracias de todo corazón por su preocupación por nuestro país. ¡Qué Dios les bendiga!

En enero de 2019, pocos días antes del asesinato del P. César Fernández, las religiosas de la congregación Sœurs Missionnaires des Campagnes (Hermanas Misioneras del Campo) tuvieron que partir apresuradamente de Kompienbiga, en el sudeste de Burkina Faso. Encontraron refugio entre los Frères Missionnaires des Campagnes, la rama masculina de su congregación en Pama. Hermana Thérèse, Madre Superiora de la congregación, y el P.  Soubeiga, párroco de Pama, describen a Ayuda a la Iglesia Necesitada el estallido de violencia que se está extendiendo el país, a pesar de que Burkina Faso ha sido hasta ahora el más tranquilo que sus tumultuosos vecinos malienses y nigerinos.

 “O nos das las medicinas o te volamos la cabeza”, así describe el P. F. Soubeiga el asalto a la Hna. Victorine, que también es miembro de la congregación Missionnaires des Campagnes en enero de 2019. Hermana Victorine era enfermera del Centro de Salud y Promoción Social de Kompienbiga y “estaba de servicio en la clínica, sola”. “Alrededor de las cuatro de la tarde, entre ocho y diez individuos encapuchados y armados le exigieron que prestara atención médica a sus combatientes heridos, pero la religiosa no tenía acceso a la farmacia. Entonces le hicieron comentarios insoportables y lo rompieron todo para abastecerse ellos mismos”. Esto fue el detonante final para las religiosas de Kompienbiga. La acumulación de actos violentos las llevó a huir y buscar refugio en el monasterio de los hermanos, a 15 km de distancia, para no seguir permaneciendo aisladas.

El P. Antonio César Fernández, asesinado el viernes 15 de febrero en Burkina Faso, tenía 72 años de edad y fue asesinado a 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso, tras recibir tres disparos, durante un ataque yihadista.

El P. Antonio César Fernández, asesinado el viernes 15 de febrero en Burkina Faso, tenía 72 años de edad y fue asesinado a 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso, tras recibir tres disparos, durante un ataque yihadista.

“La tensión aumenta y el miedo se apodera de la gente”

“En la noche del 14 de septiembre de 2018, se produjeron dos atentados terroristas en los pueblos de Diabiga y Kompienbiga (a 60 y 15 km de Pama, respectivamente), en la región oriental”, indica la Gobernación de la región. Según el P. Soubeiga, “en Pama, los desmanes comenzaron en marzo de 2017 y la detonación de minas contra agentes de la Policía han ido en aumento: ha habido al menos tres o cuatro desde agosto de 2018”. La Hna. Thérèse, Madre Superiora de las Sœurs Missionnaires des Campagnes precisa: “En Kompienbiga, la tensión ha aumentado especialmente a partir de agosto de 2018. Los atacantes entran periódicamente en las aldeas, reúnen a la población y les gritan instrucciones. El miedo se apodera de la gente”. Un poco más al norte, el P. César Fernández fue asesinado en febrero de 2019, y el 17 de marzo de 2019 otro sacerdote, el P. Joël Yougbaré, fue “probablemente secuestrado por individuos armados” según informaron fuentes de la Iglesia. Por ello, las religiosas han buscado protección entre sus Hermanos de Pama, que también viven en una calma muy relativa.

Las religiosas se han dispersado

“Es la primera vez que tenemos que dejar todo apresuradamente”, dice la Hna. Thérèse, que llevaba viviendo en Kompienbiga desde 2001. “De las siete religiosas de la comunidad, cuatro se han refugiado en Pama y tres han abandonado el país para ir a Togo, donde están terminando su formación. No sabemos cuándo podrán volver. Es difícil”. Su convento se estableció en Kompienbiga hace 25 años, y en un parvulario abierto por ellas, se ocupaban de unos cuarenta niños de entre tres y seis años, a menudo abandonados. Además, acababan de abrir un centro de costura para enseñarles el oficio a cinco jóvenes. “Nuestro deseo es regresar lo antes posible para proseguir con lo que hemos puesto en marcha”, insiste la Hna. Thérèse. “Por favor, recen por nosotras”.

"En Kompienbiga, la tensión ha aumentado especialmente a partir de agosto de 2018".

“En Kompienbiga, la tensión ha aumentado especialmente a partir de agosto de 2018”.

“Los católicos son los más expuestos”

Por el momento, incluso en Pama, “donde la situación es más tranquila”, se impone el toque de queda. “Vivimos en un ambiente pernicioso”, confirma el P. Soubeiga. “Como católicos, somos los más expuestos porque representamos una institución centralizada y fácilmente identificable. Atacar a un sacerdote significa castigar a todo un territorio. Las consecuencias no serían las mismas para los protestantes o los musulmanes, con comunidades más fragmentadas, lideradas por numerosos pastores e imanes locales”.

¿Cancelada la Vigilia Pascual?

Por lo tanto, la Policía impone estrictas normas de seguridad. “Algunas zonas me están vedadas”, se lamenta el párroco de Pama. “En enero tuve que evacuar en 15 días a los catequistas de Diabiga, Kompienbiga y de otro pueblo que está a 78 km de Pama. En cuanto al futuro próximo, es muy probable que no podamos celebrar la Vigilia Pascual”.

A la pregunta acerca de quién es el responsable de los desmanes de los últimos meses, el sacerdote es claro: “Es imposible de entender, porque ningún grupo reivindica los ataques. Se habla de mercenarios, pero algunos terroristas son claramente nativos de Burkina Faso, porque hablan perfectamente las lenguas locales”.

India acaba de comenzar su proceso de elecciones que se harán en siete etapas entre el 11 de abril y el 19 de mayo. Los temores de que el país más poblado del mundo se convierta en una nación teocrática hindú cobran fuerza, porque el Partido Bharatiya Janata (BJP) pro hindú busca un segundo mandato. Durante este periodo se ha dado un incremento de la violencia interreligiosa según el Informe de Libertad Religiosa de la fundación ACN. Las cifras que se recogen hablan por sí solas: en 2016 murieron 86 personas y otras 2321 resultaron heridas en 703 incidentes debidos a violencia sectaria; en 2017 fueron 111 los fallecidos y 2384 los heridos en 822 incidentes registrados.

El último sucedió en el colegio católico Little Flower (Higher Secondary School) de Chinnasalem, en Tamil Nadu el 26 de Marzo, cuando una multitud de fundamentalistas hindús demolieron el colegio e intentaron incluso estrangular a las religiosas que atienden el liceo . Maria Lozano, periodista de la fundación Aid to the Church in Need, entrevista a Mons. Theodore Mascarenhas, secretario general de la Conferencia Episcopal india para hablar de las elecciones y de la gravedad de este suceso.

ACN: Hemos escuchado del incremento de ataques fundamentalistas a minorías en otras partes de India, especialmente en el norte del país,  pero la brutal violencia de este  incidente en el sur nos ha sorprendido. ¿Hay alguna razón para el ataque?

Durante el último año, más o menos, ha aumentado el fundamentalismo en Tamil Nadu. Sobre todo las llamadas  “iglesias domesticas” evangélicas o protestante se han quejado de ello. Hay un activista que ha publicado en internet historias de grupos de cristianos golpeados mientras rezan en las iglesias domesticas o de la destrucción de alguna pequeña iglesia. Pero como Iglesia Católica no hemos sufrido este tipo de ataque abierto hasta este momento, al menos no uno de tal envergadura; sí ha habido cosas pequeñas, pequeñas. Hace dos años hubo un incidente en Viernes Santo, cuando una muchedumbre no nos permitió celebrar en un lugar.  Hemos tenido incidentes aquí y allá. Sin embargo, los grupos protestantes o esas denominaciones más pequeñas han tenido muchos problemas en los últimos dos años. Por ello, no me sorprendió que al final nos atacaran. Pero el hecho de que haya tenido lugar a tan gran escala es realmente aterrador.

ACN: Debe haber sido también un shock enorme para las hermanas de la congregación franciscana del Corazón Inmaculado de María, que administran el colegio desde hace ya 74 años. ¿Cuál es la situación actual en Chinnasalem? ¿Cómo están las religiosas?

Es una pequeña ciudad. Las religiosas han estado realizando una gran labor para niños muy, muy pobres. Y, de hecho, el internado acoge a niñas que vienen de zonas de muchísima necesidad y de familias muy humildes. Hablé con las hermanas hace unos días y hablé también con el Arzobispo, y por el momento algunas personas han sido arrestadas y estamos a la espera de más detenciones. Pero, para mí, no se trata de lo que sucede después del incidente. Para mí, lo que tenemos que preguntarnos es cómo se producen estos incidentes en una sociedad civilizada.

ACN: ¿Más que el incidente en sí, a pesar de la gravedad que ha tenido, le preocupa la dimensión social que este significa?

Exacto. La cuestión es por qué ha ocurrido esto, esa es la pregunta que tenemos que hacernos. Cómo es posible que tanto odio se extienda en la sociedad y qué podemos hacer para evitar que este odio se propague: esa es exactamente la cuestión. Hay grupos que están promoviendo el odio y a esos grupos no se les está parando los pies, ni en los medios sociales ni en la vida real, y parece que están adquiriendo protección y privilegios políticos. Incluso autorización política, y ese es el gran problema. No se trata de que estos pequeños grupos nos estén exigiendo algo o que presenten cargos contra nosotros o que nos acusen. El problema es que, de hecho, los líderes políticos los están envalentonando.

Las cifras que se recogen hablan por sí solas: en 2016 murieron 86 personas y otras 2321 resultaron heridas en 703 incidentes debidos a violencia sectaria.

Las cifras que se recogen hablan por sí solas: en 2016 murieron 86 personas y otras 2321 resultaron heridas en 703 incidentes debidos a violencia sectaria.

ACN: ¿Cree que este aumento de incidentes en el último año está relacionado con las elecciones?

Puede que esté relacionado con las elecciones, pero creo que es un problema a largo plazo. Verá, tengo una filosofía muy simple al respecto. Una vez que plantas la semilla del odio, una vez que sacas a la bestia, la bestia de la ira, el odio, la violencia, ese animal no puede ser controlado. Y esa es mi preocupación. Todos aquellos que propagan este odio deben saber el daño que están infligiendo a la sociedad y que esto es dificil luego de controlar; y si no se puede volver a controlar, tendremos un gran problema.

ACN: Pero este problema está atacando o dañando especialmente a las minorías en la India.

Sí, son las minorías, pero hoy estaba pensando en ese hermoso poema atribuido a un pastor luterano alemán: “Primero vinieron a por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista. Luego vinieron a por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron a por los judíos, y yo no dije nada, porque yo no era judío. Luego vinieron por mí, y entonces ya no quedaba nadie que hablara por mí”. Saco esto ahora a colación porque primero se empieza con una minoría y luego con la segunda; los musulmanes están siendo atacados, los dalits están siendo atacados, y nosotros estamos siendo atacados, y no sabemos quién será el siguiente.

ACN: ¿Es decir que al final el fundamentalismo nacionalista que los líderes políticos están respaldando dañará a todo el país?

Debo decir una cosa para ser justos: Una gran mayoría hindú, y una gran mayoría de los indios, independientemente de la religión, somos tolerantes, nos aceptamos los unos a los otros, y convivimos los unos con los otros. Llevamos viviendo juntos desde hace miles de años, esta es una sociedad multicultural, multirreligiosa y diversa. Ahora, de repente, llegamos a una situación en la que ciertos grupos se están fortaleciendo y propagando este odio. Eso no es aceptable, porque al final es la nación la que va a sufrir por ello. No sólo las minorías.

ACN: ¿Está India orientándose a convertirse en una nación teocrática como Pakistán?

En 1947 nacieron dos países, Pakistán e India. Decidieron que Pakistán sería un país fundado en una religión, el Islam; en cambio, nuestros padres fundadores de la India decidieron que no estaríamos basados en ninguna religión ni en ninguna cultura, sino que seríamos multiculturales y plurirreligiosos, y con diversas lenguas y regiones. Y el país ha vivido en paz después de eso.

ACN: ¿Quiénes son esas personas que quieren cambiar esa característica fundacional y por qué?

Son ciertos grupos fundamentalistas que surgen en todas las sociedades, y los grupos fundamentalistas siempre perjudican a la sociedad. Pero cuando estos grupos comienzan a recibir apoyo abierto o encubierto de los demás, entonces se vuelven peligrosos.

ACN: ¿Cuál es la reacción en la comunidad cristiana cuando escuchan tales noticias; porque estos incidentes deben atemorizarles?

Como cristianos, confiamos en el Señor, no tenemos miedo. Cuando pregunté a las Hermanas de Chinnasalem: “¿Tienen miedo?”, me dijeron: “No, continuaremos con nuestro trabajo”. Y creo que ese es nuestro espíritu, continuaremos con nuestro trabajo, no tendremos miedo a nadie. Nosotros pensamos en Jesús, que nos dijo: “Tened miedo de quien pueda hacerse con vuestra alma y no de quien puede destruir vuestro cuerpo”. Por lo tanto, este es un principio básico. Así que seguiremos adelante con nuestro trabajo, seguiremos sirviendo a los más pobres de entre los pobres. Sabemos que esto nos acarreará dificultades, esto nos acarreará persecución, y esto nos acarreará incluso sufrimiento, pero seguiremos haciendo nuestro trabajo por los pobres, por Dios y por Jesús.

ACN: Una última pregunta: ¿Cree que justo el hecho de que ustedes estén trabajando con los más pobres y socialmente discriminados es una de las razones por la cual se les ataca?

Tenemos un dicho en mi propia lengua local Konkani: “Sólo se tiran piedras a un árbol que da fruto”. No se le tiran piedras a un árbol inútil, sólo a un árbol que da frutos. Así que creo que una de las razones es que estamos sirviendo a los pobres; a alguien efectivamente no le gusta que estemos sirviendo a los pobres y esta es en efecto la verdadera razón por la que nos atacan.

La República Centroafricana no solo es el país más pobre del mundo, sino también una de las naciones más peligrosas. Desde hace cinco años viven una violenta guerra civil. Es un enfrentamiento permanente entre guerrillas islamistas “Séléka”, unidades de defensa “anti-Balaka” de la población no musulmana y el ejército. La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) entrevista al religioso comboniano Juan José Aguirre Muñoz, nacido en España hace 64 años, con ocasión de su participación en una conferencia para los benefactores  de la fundación en Alemania.  Desde el año 2000 es obispo de la diócesis de Bangassou, en el sureste del país, donde es misionero desde hace más de 38 años.

ACN: La República Centroafricana aparece apenas en los titulares, y, sin embargo, allí se está produciendo una tragedia humanitaria. En medio de todo ello se encuentra la indefensa población civil. Una y otra vez, se suceden ataques brutales, también en su diócesis, Bangassou. Allí, una misión fue atacada el 31 de diciembre de 2018. ¿Qué pasó y quiénes fueron los responsables?

Mons. Juan José Aguirre: La ciudad de Bakouma fue atacada el 31 de diciembre de 2018 por rebeldes armados del FPRC (una facción de la antigua Seleka) encabezados por Nourredin Adam. La ciudad fue destruida y la misión católica, saqueada. Una semana más tarde todavía había cadáveres sin enterrar en las calles de la ciudad. Alrededor de 9.000 personas de un campo de desplazados en la ciudad de Nzacko huyeron al monte en condiciones dantescas, mujeres y niños huyendo de la violencia de estos mercenarios. ¡Además de la población que huía de Bakuma! Muchos llegaron a Bangassou, a 130 km de distancia, sin fuerzas. Sus vidas quedaron destruidas. Nuestro camión iba y venía para ayudar a estas personas extenuadas. En nuestro orfanato “Mama Tongolo” todavía hay decenas de niños que llegaron solos a Bangassou y que no saben dónde están sus padres, si están vivos o muertos, si están escondidos en el monte o si se han refugiado en algún pueblo por el camino. Hace un año, la ciudad de Nzacko, a 80 kilómetros más al norte, también fue atacada por estos mercenarios, en su mayoría extranjeros (chadianos, sudaneses, nigerianos…), que echaron a todos los no musulmanes de la ciudad. La población no musulmana lo ha perdido todo, muchos de ellos también sus vidas. La misión católica fue completamente destruida, arrasada hasta los cimientos: la casa parroquial, el quirófano preparado para operaciones de envergadura, la escuela católica, la antigua y la nueva iglesia… Nos sentimos especialmente perseguidos por estos musulmanes radicales. En el mundo hay millones de musulmanes normales que aman a Dios y respetan al prójimo, pero estos musulmanes radicales de la Seleka que han invadido África Central desde hace cinco 5 años… son malvados, ignoran el Islam.

Juan José Aguirre Muñoz M.C.C.J., es un religioso misionero comboniano y obispo español, titular de la diócesis de Bangassou (República Centroafricana).

Juan José Aguirre Muñoz M.C.C.J., es un religioso misionero comboniano y obispo español, titular de la diócesis de Bangassou (República Centroafricana).

ACN: Sigue habiendo ataques contra los campos de desplazados de los que se ocupa la Iglesia. En noviembre de 2018 atacaron el que había en el terreno de la catedral de la ciudad de Alindao. Unas 2.300 personas huyeron. ¿Cuál es su situación y cómo se enfrenta la gente a este miedo siempre presente?

Lo que ocurrió el 15 de noviembre en Alindao en el campo de desplazados no musulmanes fue un crimen contra 26.000 desplazados desarmados. Murieron 80 personas, entre ellas, dos sacerdotes: el P. Blaise Mada y el P. Célestin Ngoumbango. Actualmente hay 550.000 centroafricanos en campos de desplazados, y muchos de ellos han sufrido agresiones y crímenes de lesa humanidad. Del mismo modo se crearon otros lugares para personas desplazadas junto a sedes episcopales como en Kaga-Bandoro o en misiones como las de Bria, Ippy, Zemio, etc.

 También su diócesis acoge a muchos desplazados. Pero aquí ocurrió justo lo contrario, fueron los musulmanes los que fueron amenazados…

El 15 de mayo de 2018, 2.000 musulmanes de Bangassou fueron hostigados por grupos antibalaka (ATBK), unos grupos de autodefensa no musulmanes violentos y criminales. Entonces fueron acompañados por soldados de la ONU (Minusca) a la mezquita de Bangassou. Pocas horas después, la Minusca abandonó el lugar y entonces 300 francotiradores atacaron sin piedad la mezquita llena de mujeres y niños. Acudí con  tres sacerdotes para ponerme delante de la mezquita para que los ATBK pusieran fin a la matanza. En tres días mataron a una treintena de musulmanes a pesar de nuestra presencia directa frente ante las armas. Luego, con la ayuda de la Minusca portuguesa, la comunidad musulmana de Bangassou pidió poder refugiarse en el recinto de la catedral. Este lugar ha estado en funcionamiento durante año y medio. Los ataques de los ATBK son cada vez menos frecuentes. Por su lado, los cabecillas Ali Darass, Abdoulai Hissein o Alkhatin tratan de desplazar a los no musulmanes de sus zonas conquistadas y pretenden partir el país en dos.

ACN: Juan José Aguirre, con un vistazo superficial se podría pensar que la República Centroafricana está sumida en un conflicto religioso. Sin embargo, el cardenal Dieudonné Nzapalainga, arzobispo de la capital de Bangui, ha dicho en varias ocasiones a la fundación ACN: “Es absurdo asumir que la religión es la única responsable del caos”. ¿Cómo lo ve usted y cuáles son las verdaderas causas de la guerra civil?

La lucha religiosa es sólo una pantalla para ocultar la verdad. Miles de mercenarios, algunos de ellos centroafricanos de las etnias rounga y ngoula, pero en su mayoría extranjeros, han invadido la República Centroafricana desde el norte del país, asistidos y armados por los Estados del Golfo y Chad, con la complicidad de otros países de la Unión Africana como Sudán, Níger, etc. Lo que quieren es dividir la nación y beneficiarse de su riqueza como depredadores despiadados: allí hay oro, diamantes, mercurio, platino, ganado, etc. Bajo la capa de pintura de la lucha entre musulmanes y no musulmanes (que también es real) o del enfrentamiento cultural, se esconde un instinto depredador respecto a la riqueza de la República Centroafricana.

seminario menor San Luis de Bangassou.

Seminario menor San Luis de Bangassou.

ACN: Las facciones rebeldes parecen disponer de un arsenal inagotable de armas. ¿Sabe usted algo de sus proveedores? ¿Existe alguna forma de que la comunidad internacional contribuya a la reducción del conflicto?

Los rebeldes están muy bien provistos de armas, municiones, vehículos, avituallamientos… Creo que todo viene de los países del Golfo con la complicidad del Gobierno de Chad. Las Fuerzas Armadas de la República Centroafricana (FACA) están sujetas a un “embargo” de armas impuesto por las Naciones Unidas. Está bien ver llegar a los instructores mercenarios rusos, pero si las FACA durante el entrenamiento no están armadas, ¿qué clase de ejército es ese? El hecho de que los enfrentamientos se desarrollen de manera imparcial depende de los cinco países que tienen un puesto permanente en las Naciones Unidas y que imponen un embargo de armas a la República Centroafricana. ¿Quién de ellos quiere ver a la República Centroafricana hundirse en un agujero negro? En los últimos cinco años, las principales decisiones relativas a la República Centroafricana se han tomado fuera de la República Centroafricana. Hay una agenda secreta para dividir la nación en dos, promovida por países musulmanes y con la complicidad de diferentes estados en la sombra como Chad, Níger o Libia. Al final, son los más pobres siguen pagando los platos rotos de esta política y las facturas que no han firmado: Las mujeres y los niños, los jóvenes perdidos que no saben qué hacer, las niñas que han sido violadas en los campos de desplazados, los ancianos acusados de brujería a los que protegemos en las Casas de la Esperanza en Bangassou, los niños huérfanos de la guerra… Nosotros, los misioneros del Evangelio, estamos con ellos para animarles, para infundirles esperanza en el futuro, para decirles que Dios es el Dueño de la Historia. Aunque las ONG se hayan ido por miedo a perder sus vidas, la Iglesia Católica siempre permanece sobre el terreno con los más pobres. En numerosas ocasiones, en momentos extremos, la gente corre hacia la misión católica para encontrar refugio.

ACN: La espiral de la violencia sigue girando. Los no musulmanes también toman las armas. ¿Qué hace usted como obispo para prevenir la escalada?

Durante los últimos cinco años hemos organizado encuentros para la cohesión social entre musulmanes y no musulmanes con el fin de entablar un diálogo, hemos creado plataformas de mujeres por la paz y celebrado encuentros intercomunitarios por la cohesión social. Todo ello ha ido bien. Eso sí, las comunidades musulmanas moderadas participan en el diálogo hasta que se producen nuevos ataques; entonces, las reuniones ya no tienen razón de ser porque los no musulmanes acusan a sus vecinos de ser cómplices en su corazón.

Por otra parte, denunciamos casos de crímenes de lesa humanidad perpetrados por parte tanto de los seleka como de los ATBK, e incluso por parte de los soldados de la Minusca cuando algunos contingentes no defienden a la población civil y la dejan perecer en masacres, como ocurrió el 15 de noviembre en Alindao con el contingente mauritano.

En muchas zonas de alto riesgo hemos abierto escuelas católicas, tanto en zonas bajo el control de los seleka como en las controladas por los ATBK. Miles de niños musulmanes y no musulmanes acuden allí por las mañanas. Juegan, estudian juntos, llevan el mismo uniforme se agrupan… En estas escuelas se crean un ambiente relajado que puede servir de espejo a los adultos de la zona. Es una inversión de futuro. Me quito el sombrero ante los profesores que quieren ir a una zona de alto riesgo para acompañar a los sacerdotes, incluso arriesgando sus vidas.

ACN: ¿Cómo ve usted el futuro de la República Centroafricana y qué pueden hacer organizaciones como ACN para contribuir a un desarrollo positivo?

ACN ya nos está ayudando de manera significativa. Nuestros sacerdotes, nuestros seminaristas, nuestros catequistas que permanecen como firmes pilares en zonas muy complicadas, se han formado con la ayuda de ACN que también apoya cursos de formación para los hogares cristianos… Hay lugares en la diócesis donde muchos cristianos han muerto mártires, y el hecho de que la escuela católica todavía funcione es un milagro. Y en este milagro está presente ACN porque nos ayuda a hacer regresar a las familias exiliadas, a reconstruir sus casas, colabora con los niños huérfanos y desplazados y apoya a los maestros… Las misiones de Bema y Zemio de nuestra diócesis, funcionan gracias a ACN y sus benefactores. ACN anima a los agentes pastorales, a los sacerdotes y a las religiosas a recobrar el aliento, a participar en sesiones de distensión y a encontrar ayuda para aquellos que se ven afectados por el estrés postraumático. La Iglesia misionera está viva en todo el mundo por la gracia de Dios y gracias a la labor de ACN. Por último, decir que a través de publicaciones y de los medios de comunicación, ACN da visibilidad a las tribulaciones que la Iglesia misionera, que está experimentando actualmente en todo el mundo.

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QUIÉNES SOMOS

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 5.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.