El Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica del 6 al 27 Octubre ha atraído no solo la atención de los fieles católicos, sino la del mundo entero. En la agenda figuran la defensa del hogar común, el cuidado de los pueblos indígenas y ribereños, y también nuevos caminos para el ministerio sacerdotal. Mons. Sebastião Bandeira es el Obispo de Coroatá en el estado de Maranhão, en el noreste de Brasil. Nacido en la Amazonia Legal, ha trabajado prácticamente toda su vida en la región. Mons. Sebastião ha visitado la sede internacional de ACN, donde habló de la situación de su gente y de las esperanzas depositadas en el Sínodo. Una entrevista de Rodrigo Arantes.

ACN : La Amazonia es fundamental no sólo para quien vive en la región, sino también para la salud del planeta. ¿Cuáles son las expectativas ante este Sínodo que no sólo es vital para los habitantes de la zona, sino también para el mundo entero, porque en cierto modo depende de la Amazonia para su equilibrio natural?

Mons. Sebastião: Aunque el Sínodo es sobre una región particular que es la Amazonia, su tema y sus decisiones sin duda influirán en toda la Iglesia y el mundo entero. El Papa Francisco ha elegido el tema “Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”. Así que, como Iglesia, tenemos que aprovechar este momento privilegiado que estamos viviendo con el Papa Francisco, quien ha sido muy valiente y se ha mostrado muy abierto a los problemas de la Amazonia y concede mucha importancia a la Iglesia de la región. Nosotros debemos buscar esos nuevos caminos para que la evangelización sea más firme y más sólida.

Y el otro tema, el de la ecología integral?

Eso es un clamor al mundo entero, tenemos que  velar por los pueblos amazónicos. Así, por ejemplo, en Maranhão tenemos una población indígena moderada, pero también tenemos un número significativo de población quilombola (comunidades rurales formadas por descendientes de esclavos), que forma parte de la realidad de Maranhão y de toda la Iglesia de la Amazonia. Nosotros queremos ocuparnos de las personas y del medio ambiente, y, por encima de todo, buscamos nuevos caminos para que la Iglesia pueda desempeñar su papel en este momento tan decisivo que estamos atravesando.

Usted habla de nuevos caminos y una evangelización más sólida. Sabemos que hay muchas comunidades en la Amazonia que solo reciben la visita de un sacerdote una o dos veces al año, debido a las distancias y al reducido número de sacerdotes. ¿Qué esperan estos pueblos, como los ribereños y los indígenas, respecto a este Sínodo?  

En primer lugar, la Iglesia de la Amazonia ha desempeñado un papel muy importante a través de los misioneros, que marcaron toda la región religiosa y culturalmente. Fueron verdaderos héroes que dedicaron sus vidas en aquellas tierras tan lejanas a la promoción del desarrollo integral y a la evangelización. Además, en la Amazonia la religiosidad popular es muy vigorosa, también porque muchas personas del noreste fueron a la Amazonia trayendo consigo su religiosidad popular. Esta última también fue una forma de resistir al ataque de las sectas evangélicas. Por otro lado, sabemos que la Amazonia precisa tener una Iglesia con rostro propio. Y como dice el documento preparatorio del Sínodo, es necesario pasar de una “Iglesia que visita a una Iglesia que permanece”. Esa presencia permanente de la Iglesia solo será posible cuando tengamos personas, ministerios que, día a día, estén ahí para que el pueblo realmente se sienta Iglesia y participe de forma más permanente en la vida de Iglesia. Creo que el tema de los ministerios será muy discutido porque esto realmente es motivo de preocupación: cómo tener una presencia institucional en una situación tan remota y tan desafiante como la de la Amazonia.

Sínodo para la Amazonia: “Necesitamos pasar de una ‘Iglesia que visita’ a una ‘Iglesia que permanece’”.

Sínodo para la Amazonia: “Necesitamos pasar de una ‘Iglesia que visita’ a una ‘Iglesia que permanece’”.

Aprovechando que se ha referido al asunto de los ministerios, ¿Cree que la Iglesia conseguirá ofrecer una evangelización más sólida a estos pueblos?

Nuestras comunidades corren peligro de desaparecer en muchos lugares porque no tenemos gente. Muchos misioneros están cansados y desanimados, por lo que necesitamos dar una respuesta para que la Iglesia siga viva y activa en esta región tan difícil y con características propias. Muchos lugares del planeta en situaciones diferentes también han reflexionado sobre este ministerio fundamental para que la Eucaristía, que es el sacramento por excelencia, pueda ser recibida y pueda fortalecer a nuestras comunidades. El Papa Francisco no deja de poner de relieve estos problemas, aunque sean un reto, para que podamos encontrar soluciones adecuadas, a fin de que la Iglesia continúe existiendo, actuando, dando continuidad a la misión de Jesús, una Iglesia profética que sea un signo en el mundo, una servidora aunque sea perseguida. Aunque la Iglesia afronte muchas dificultades, lo más importante es proseguir su misión en este mundo. A nosotros, los pastores, nos ha sido encomendada esta tarea y no podemos descuidarla en modo alguno.

En cuanto a afrontar las dificultades, la Amazonia tiene un lugar en el corazón de ACN desde los años setenta, cuando la Fundación Pontificia envió 320 camiones que fueron fundamentales para “motorizar el Evangelio” en la región. ¿Qué soluciones vislumbra usted para dar un nuevo impulso al Evangelio en la Amazonia hoy día?

En primer lugar, quiero expresar mi profunda gratitud a ACN, que siempre ha ayudado a nuestras Iglesias, incluida la de la Diócesis de Coroatá, en Maranhão, que ha sido bendecida con la ayuda de esta Fundación, que nos ha apoyado en la construcción de iglesias y la adquisición de vehículos para que el Evangelio pueda llegar a tantas comunidades remotas y también necesitadas. Las religiosas también han recibido una gran ayuda.

Respondiendo a su pregunta, lo que yo veo es lo siguiente: para nosotros, en la Amazonia, nada es más importante que invertir en la formación de los líderes locales. Así que tratamos de ver cómo mejorar su formación y aumentar su número, porque son ellos los que transformarán nuestra sociedad. Por supuesto, también creo mucho en los medios de comunicación social, pues no hay duda de que llegan rápidamente a tantos lugares a los que nosotros no podemos llegar. En la Amazonia es sabido que las parroquias están lejos unas de otras. Por eso veo que las directrices de la Iglesia en Brasil son muy esclarecedoras cuando hablan de comunidades eclesiales misioneras. Es decir, hay que formar comunidades que, a la luz de la fe, se conviertan en evangelizadoras, que den testimonio del anuncio de Jesucristo con entusiasmo. Por eso tengo muchas esperanzas, porque sólo la experiencia del proceso de preparación del Sínodo es ya una gran victoria. Nunca antes a un Sínodo se le había prestado tanta atención en los últimos tiempos, un Sínodo que ha brindado la oportunidad de manifestarse a las bases, los indígenas, los quilombolas, los jóvenes, los pescadores, las periferias. Sin duda, muchas cosas surgirán porque el Espíritu está en la Iglesia, y cuando la Iglesia se reúne, siempre es para abrir nuevos caminos y dar respuesta, a la luz de la Palabra de Dios, a los nuevos desafíos.

“El activo más valioso de la Iglesia es la fe de la gente”

Han pasado  diez años desde el inicio de las actividades terroristas del grupo islamista Boko Haram en Nigeria. Este grupo de islamistas radicales, cuyo objetivo principal es instaurar un estricto estado islámico en el norte de Nigeria, surgió en 2009. Desde entonces no han cesado de llevar a cabo ataques mortíferos, asolando aldeas enteras, matando y mutilando indiscriminadamente, poniendo bombas, quemando iglesias y lugares públicos, y secuestrando especialmente a mujeres y niñas, a las que obliga a convertirse al Islam.

El noreste de Nigeria ha sido el caldo de cultivo de este grupo terrorista, y allí se encuentran las diócesis católicas de Maiduguri, Yola y Taraba. De estas diócesis, la más golpeada ha sido la de Maiduguri, ya que los terroristas tienen su base principal en el estado de Borno (Maiduguri es la capital del estado de Borno). En esta entrevista con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el obispo católico de la diócesis de Maiduguri, Mons. Oliver Dashe Doeme, habla de la situación actual y de los progresos realizados por la Iglesia en los últimos años.

El obispo católico de la diócesis de Maiduguri, Mons. Oliver Dashe Doeme.

El obispo católico de la diócesis de Maiduguri, Mons. Oliver Dashe Doeme.

¿Cómo se encuentra actualmente la Iglesia de la diócesis de Maiduguri, después de diez años de terrorismo de Boko Haram?

Durante los últimos diez años, la Iglesia de la diócesis de Maiduguri ha padecido una severa persecución por parte de la temida secta islámica conocida como Boko Haram. Los miembros de la secta han causado una destrucción colosal de vidas y bienes. Boko Haram significa ‘la educación occidental es pecado’ y, dado que el cristianismo mantiene un vínculo con la educación occidental, debe ser eliminado. Pero en estos momentos, las cosas han mejorado mucho: muchos de nuestros desplazados han regresado a sus hogares ancestrales, la fe de los creyentes está fortaleciéndose y algunas de las estructuras destruidas han sido reconstruidas. A pesar de todo, damos gracias y alabamos a Dios por su misericordia y bondad para con nosotros.

Una de las estructuras reconstruidas hace pocas semanas es la catedral diocesana de San Patricio, destruida por Boko Haram. El 10 de julio de 2019 fue consagrada por el nuncio apostólico en Nigeria, el arzobispo Antonio Guido Filipazzi. ¿Qué significa esto para la Iglesia de su diócesis?

Nuestra catedral y otras estructuras  fueron dañadas por dos bombas que hicieron explosión en momentos diferentes  del 2012. Gracias a Dios, no se perdió ninguna vida porque no había gente en los alrededores de la catedral. Sin embargo, la catedral, la residencia de los sacerdotes y las oficinas diocesanas se vieron gravemente afectadas por las explosiones. La consagración de la catedral recién reconstruida de la diócesis de Maiduguri es un claro signo de que Dios ha logrado la victoria para su pueblo, y marca el comienzo de recuperación de la crisis. En 2014, más de la mitad de las zonas que pertenecen a nuestra diócesis estaban bajo el control de Boko Haram. En aquel momento, nunca hubiéramos imaginado que ahora tendríamos una nueva catedral en la ciudad de Maiduguri. Sin embargo, algunos de nuestros  laicos huyeron de la diócesis y hasta ahora no han regresado. Los que han permanecido han apoyado mucho a la Iglesia. Sorprendentemente, los feligreses de la catedral de San Patricio de Maiduguri lograron reunir hasta tres cuartas partes de los fondos necesarios para la construcción de la nueva catedral. Agradecemos a la fundación pontificia ACN su apoyo. El activo más valioso que la Iglesia posee en medio de esta persecución es la fe de la gente.

Diez años de terrorismo de Boko Haram en Nigeria.

Diez años de terrorismo de Boko Haram en Nigeria.

Boko Haram también destruyó muchas de las estructuras pertenecientes a la Iglesia en diferentes partes de la diócesis. ¿Podría darnos cifras sobre las estructuras diocesanas afectadas por la insurgencia?

La lista es muy larga, intentaré resumir. Nuestro seminario menor en Shuwa fue convertido por los terroristas en un campamento donde reunían a los reclutas y guardaban el botín de sus saqueos. Cuando dejaron atrás el seminario, incendiaron la mayor parte del complejo. Gracias a Dios, ya se han realizado algunas fases de reconstrucción, gracias también al apoyo de ACN. También nuestro centro de formación catequética, ubicado en Kaya, fue destruido en 2014 y saqueado por los terroristas. Además, dos conventos, dos hospitales, 15 escuelas misioneras, más de diez casas parroquiales y más de 250 iglesias o capillas.

Ha mencionado que algunos fieles, religiosos y sacerdotes han sido desplazados de sus hogares, parroquias, conventos y lugares de destino. ¿Han regresado todos?

El pico de los ataques de Boko Haram contra nuestro pueblo se alcanzó en 2014. En ese año, los miembros de la secta se apoderaron de muchas áreas de nuestra diócesis. Como resultado: más de 25 sacerdotes fueron desplazados, más de 45 religiosas tuvieron que abandonar sus conventos, más de 200 catequistas fueron expulsados de sus lugares de trabajo y más de 100.000 católicos tuvieron que huir de sus hogares ancestrales. No obstante, damos gracias a Dios por la tremenda mejora respecto a la seguridad. Todos los sacerdotes han regresado a sus lugares de apostolado. Algunos de nuestros sacerdotes están de misión dentro y fuera de nuestro país. De las 44 parroquias y zonas pastorales que tenemos en la diócesis, sólo tres parroquias siguen sin funcionar debido a que son focos de ataques. Algunas de las religiosas han regresado a sus conventos, pero otras no han regresado porque sus conventos no han sido reconstruidos. Más del 90% de nuestros  laicos han regresado a sus comunidades. A Dios gracias.

En 2014 los miembros de la secta se apoderaron de muchas áreas de nuestra diócesis. Como resultado: más de 25 sacerdotes fueron desplazados, más de 45 religiosas tuvieron que abandonar sus conventos.

En 2014 los miembros de la secta se apoderaron de muchas áreas de nuestra diócesis. Como resultado: más de 25 sacerdotes fueron desplazados, más de 45 religiosas tuvieron que abandonar sus conventos.

¿Cuál es su mensaje a ACN y a sus benefactores?

Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) ha sido la columna vertebral de la Iglesia en nuestra diócesis. Sin el apoyo de ACN, la Iglesia en nuestra diócesis se habría colapsado hace mucho tiempo. ACN ha ayudado y sigue ayudando a la diócesis en ámbitos como el patrocinio de nuestros retiros sacerdotales anuales, la formación de nuestros sacerdotes, la formación de los futuros sacerdotes, estipendios de misas, reconstrucción de nuestro seminario menor y reconstrucción de residencias de sacerdotes, entre otros. Estamos muy agradecidos al equipo de ACN y a sus numerosos benefactores por el gran apoyo que han  prestado a la Iglesia que sufre en la diócesis: la Iglesia que sufre está rezando por todos vosotros. Que el buen Señor, que no puede ser superado en generosidad, os recompense a todos con su paz en este mundo y con la vida eterna en su Reino.

Un arzobispo habla sobre la situación actual en Tierra Santa

Pierbattista Pizzaballa ha pasado más de tres décadas de su vida en Tierra Santa. Desde 2016, este franciscano es también arzobispo y administrador apostólico del Patriarcado latino de Jerusalén. Durante una reciente visita a ACN Alemania, el Arzobispo explicó, en una conversación mantenida con Daniele Piccini, por qué las actuales decisiones políticas mundiales están intensificando el conflicto en Tierra Santa y por qué la Iglesia confía en la eficacia de los pequeños pasos.

ACN: Excelencia: ¿cómo es la situación de los cristianos en Tierra Santa?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: Con frecuencia se suele decir que hay tres grupos en lo que se considera Tierra Santa: israelíes, palestinos y cristianos. Pero los cristianos no son un «tercer pueblo». Los cristianos pertenecen al pueblo en el que viven. Como cristianos, no tenemos reivindicaciones territoriales. Para un judío o un musulmán nunca es un peligro encontrarse con un cristiano. Sin embargo, para los cristianos la vida no es fácil. Las condiciones de vida son más difíciles: a los cristianos les es más difícil encontrar un trabajo o una vivienda.

Pierbattista Pizzaballa, arzobispo y administrador apostólico del Patriarcado latino de Jerusalén.

Pierbattista Pizzaballa, arzobispo y administrador apostólico del Patriarcado latino de Jerusalén.

¿Significa esto que la libertad religiosa de los cristianos está limitada en Tierra Santa?
Aquí hay que diferenciar. Una cosa es la libertad religiosa, de culto, y otra la libertad de conciencia. Hay libertad de culto: los cristianos pueden celebrar sus servicios religiosos y configurar su vida en la comunidad. La libertad de conciencia significa que cada creyente pueda expresarse libremente y que los miembros de otras religiones puedan decidir libremente si quieren ser cristianos. Esto es mucho más complicado. En Tierra Santa, la política siempre desempeña un papel importante. Si uno decide visitar un lugar determinado, eso puede convertirse rápidamente en un asunto político. Por ejemplo, a los cristianos de Belén les gustaría visitar la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén para rezar allí. Pero, a menudo esto no es posible porque necesitan un permiso. Entonces, ¿es una cuestión de libertad religiosa o es simplemente política y no pueden visitar la Iglesia del Santo Sepulcro porque son palestinos? Todo está interrelacionado.

Recientemente, el gobierno de Estados Unidos trasladó su embajada a Jerusalén. ¿Hasta qué punto se hacen sentir esas medidas políticas?
En la vida cotidiana no ha cambiado prácticamente nada. Sin embargo, el traslado de la embajada de los EE.UU. es un callejón sin salida político. Todas las cuestiones que afectan a Jerusalén y que no integran a ambas partes —israelíes y palestinos— causan una profunda división a nivel político. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido. Después del traslado de la embajada de Estados Unidos, los palestinos rompieron todas las relaciones con el gobierno de este país y paralizaron completamente las negociaciones entre Israel y los territorios palestinos, que ya de por sí eran lentas.

La nueva escalada hace que los jóvenes se vuelvan más radicales, especialmente los palestinos. ¿Tiene esto también consecuencias para los cristianos?

Hay palestinos que pertenecen a movimientos fundamentalistas; pero también hay muchos que rechazan la violencia. La mayoría de los cristianos en Tierra Santa son palestinos. Así que viven en las mismas condiciones que los palestinos musulmanes. El fundamentalismo religioso margina socialmente de modo claro a los cristianos. Así que experimentamos cooperación y solidaridad, pero también exclusión y discriminación.

Otro problema es la creciente emigración de cristianos…
La emigración no es un fenómeno de masas; de lo contrario, los cristianos habrían desaparecido hace ya tiempo de Tierra Santa. Es un goteo continuo. Cada año durante mis visitas en las parroquias los sacerdotes me dicen: «este año hemos perdido a dos o tres familias».

¿Puede hacer algo la Iglesia en esta enredada situación política?
Los cristianos son alrededor del uno por ciento de la población. Por lo tanto, no podemos exigir tener el mismo peso político que otros grupos. Pero, por supuesto, la Iglesia tiene fuertes relaciones mundiales. Además, aquí vienen millones de peregrinos cristianos de todo el mundo. Nuestra tarea es trasmitir a las personas que hay una forma cristiana de vivir en este país. Hay una manera cristiana de vivir en este conflicto. Ahora mismo no es el momento para grandes gestos. La Iglesia debe intentar establecer pequeñas relaciones, construir pequeños puentes.

"En primer lugar, quiero agradecer a ACN que haga tantas cosas en Tierra Santa. Apoya muchos proyectos, incluyendo los cursos organizados por el Rossing Center".

“En primer lugar, quiero agradecer a ACN que haga tantas cosas en Tierra Santa. Apoya muchos proyectos, incluyendo los cursos organizados por el Rossing Center”.

El Papa Francisco visitó Tierra Santa en 2014. ¿Ha influido esto sobre la situación política y sobre la relación entre los cristianos católicos y ortodoxos?
Las visitas de Papas son importantes piedras de mosaico en el camino hacia la paz, aunque no puedan, por supuesto, provocar un gran cambio. En términos ecuménicos, la situación es diferente: con su visita, el Papa Francisco continuó el famoso encuentro entre el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras en Jerusalén en 1964. En este contexto, la visita del Papa Francisco, y sobre todo la oración ecuménica en la Iglesia del Santo Sepulcro, fue un punto de inflexión decisivo y tangible en la relación entre cristianos católicos y ortodoxos.

ACN está vinculada con los cristianos de Tierra Santa desde hace muchos años. En Jerusalén, por ejemplo, ACN financia los cursos interreligiosos «Construyendo el perdón, superando el odio» en el que participan cientos de cristianos, judíos y musulmanes. ¿Podría decirnos brevemente algo sobre esta iniciativa?

En primer lugar, quiero agradecer a ACN que haga tantas cosas en Tierra Santa. Apoya muchos proyectos, incluyendo los cursos organizados por el Rossing Center. Daniel Rossing era judío y estaba convencido de que Jerusalén en particular debe ser un lugar donde todas las religiones se sientan en su propia casa. Muchos de los jóvenes que participaron en estos seminarios llevan a sus profesiones las experiencias que han hecho. Así, la religión, que en Tierra Santa es a menudo un elemento de separación, se convierte en un elemento de unión.

El padre Prasad Harshan apoya con su equipo de “animación en la fe a las víctimas de los ataques terroristas en Sri Lanka

Una entrevista de Stephan Baier / Aid to the Church in Need  (ACN)

Father Prasad: los ataques terroristas a tres iglesias cristianas de Sri Lanka el Domingo de Pascua hirieron a los fieles no solo física y psíquicamente, sino también afectar su fe. ¿Cómo les ayuda la Iglesia?

ACN: El cardenal Malcolm Ranjith deseaba misioneros en las calles, que fueran de parroquia en parroquia, de calle en calle, para escuchar a la gente en sus casas, para oír sus historias y ayudarles en todas sus luchas relacionadas con la fe. Comenzamos así hace ya tres años. Y eso ahora se ha convertido en una bendición después de esta tragedia – una bendición para la Iglesia y para la gente. Somos cinco sacerdotes los que atendemos a las víctimas del terror. Actuamos sobre todo en Negombo, donde —en una sola parroquia— fueron asesinadas 115 personas y más de 280 resultaron heridas. Por todas partes vemos banderas negras en señal de luto. La gente está herida: física, mental y espiritualmente. Vemos cómo la gente está herida en su fe y en su vida espiritual. En 30 años de guerra civil nunca hubo semejantes ataques con bombas a las iglesias. La gente se pregunta ahora: ¿Por qué sucedió esto? ¿Por qué precisamente en la Pascua?

¿Esto, produce dudas de fe? ¿Les hace distanciarse de la Iglesia?

En un primer momento, la gente estaba conmocionada: ¿cómo puede Dios permitir esto en su propia casa? Los sacerdotes decidimos acompañar perseverantes a la gente, aunque no pudiéramos dar ninguna respuesta. Estábamos con ellos en sus casas. Queríamos mostrarles que Dios está y permanece con ellos. Después de la conmoción vino la ira. Especialmente cuando se enteraron de que el Gobierno disponía de información de alerta con anterioridad a los atentados. La gente tuvo que luchar con sus sentimientos. La llamada del Cardenal para que se dejaran guiar por la fe y no por los emociones, desempeñó un importante papel.

¿Cómo realizan su labor pastoral concretamente?

Ahora, gran parte de nuestra labor es con niños que tienen miedo de volver a la iglesia o a la escuela dominical. También trabajamos con las madres para fortalecer su fe. Hace 475 años, un rey hindú asesinó a 600 cristianos en el norte de Sri Lanka. Llevamos a los familiares de las víctimas a los monumentos conmemorativos de estos mártires del norte. Se puede decir que los muertos del Domingo de Pascua son mártires porque han perdido sus vidas por la fe. Con este viaje a los primeros mártires intentamos curar las heridas de los familiares. Además los heridos y las viudas de la guerra civil les hablan, les animan y dan testimonio de su fe en Dios.

Padre Prasad Harshan.

Padre Prasad Harshan.

Muchos católicos de Sri Lanka dicen que, tras los ataques terroristas, se han vuelto más fuertes y tienen más fe que antes.

Aquellas personas que se vieron directamente afectadas siguen teniendo heridas todavía. Pero en general, esos ataques se han convertido en una bendición para los católicos de nuestro país porque, de la noche a la mañana, todo el país estaba bautizado. Hay un bautismo de agua y un bautismo de sangre. De repente, todo nuestro país se dio cuenta de la presencia de los católicos y de la naturaleza especial de su fe. Antes, unas 4.000 personas seguían los mensajes en vídeo del Cardenal, ahora son cientos de miles. Quieren ver lo que piensa. ¡Vivimos una verdadera Pascua! Pero ese Domingo de Pascua comenzó con los cuerpos rasgados, con la sangre de los mártires.

Los budistas son el 70 por ciento de la población de Sri Lanka. ¿Por qué no atacaron los terroristas templos budistas?

Son la mayoría en este país, y entre ellos también los hay combatientes. No sabemos por qué no fueron atacados los templos budistas. Probablemente tiene que ver con el hecho de que la Iglesia Católica es una minoría en este país, pero es la comunidad religiosa más grande del mundo. Los terroristas quieren involucrar a todo el mundo.

¿Cómo han afectado los atentados a las relaciones entre budistas y católicos?

Los budistas comenzaron a hablar entre ellos y a resaltar lo admirables que son los católicos: ¿por qué no se cobran venganza? Afortunadamente, en la Iglesia católica tenemos un sistema maravilloso: los sacerdotes oyen al Cardenal, y los fieles oyen a los sacerdotes. Incluso los monjes budistas admiran ahora a los católicos y nos tratan con simpatía y respeto.

¿Cómo reaccionaron los líderes de la comunidad religiosa islámica de Sri Lanka ante el terror procedente de sus propias filas?

Las autoridades musulmanas han reconocido que fue un error suyo guardar silencio sobre las actividades de los grupos terroristas en sus propias comunidades. Nosotros no sabíamos nada, pero ellos sí. Han comprendido que ha sido un desastre para todo el país. No todos los musulmanes son terroristas, pero todos los terroristas suicidas eran musulmanes. Por lo tanto, los musulmanes no pueden negar su parte de responsabilidad. Ahora tienen la misión de purificarse internamente. Cuando comenzaron las investigaciones, se encontraron armas en las mezquitas. Eso fue estremecedor para nosotros. Los líderes islámicos tienen el deber de interpretar el Corán pacíficamente.

¿Se notó la solidaridad internacional con las víctimas en Sri Lanka?

Las organizaciones internacionales católicas de ayuda como «Aid to the Church in Need» (ACN) nos han ayudado mucho. Somos una minoría en el país, pero sabemos que pertenecemos a una familia muy grande. ¡Personas que nunca han estado en Sri Lanka rezan por nosotros y nos ayudan económicamente! De este modo, la Iglesia católica se ha convertido en una bendición para todo el pueblo de Sri Lanka. En nuestras iglesias también murieron musulmanes, hindúes y budistas. La población del país mira a la Iglesia católica, con lo que ha comenzado una conversión interior. Están empezando a entender lo que significa vivir en Cristo.

El 6 de agosto de 2014, las unidades del EI arrasaron y conquistaron los asentamientos cristianos de la llanura de Nínive, al norte de Mosul. Unos 120,000 cristianos tuvieron que huir con lo puesto. Muchos de ellos encontraron refugio alrededor de la ciudad kurda de Erbil. Durante los siguientes tres años el arzobispo católico caldeo de Erbil, Mons. Bashar Matti Warda, fue uno de los pilares en su manutención y apoyo de la comunidad hasta que a principios de 2016, las fuerzas iraquíes y sus aliados pudieron recuperar los territorios, y decenas de miles de cristianos desplazados regresaron a las ruinas que quedaban de sus ciudades natales. Otros decidieron quedarse en Erbil o emigrar del país. La fundación ACN  junto con las iglesias locales apoya enormemente la reconstrucción. Cinco años después de la invasión de Nínive la fundación ACN, entrevista a Mons. Bashar Matti Warda, testigo de primera fila de todos estos sucesos históricos, sobre las consecuencias  para los cristianos en Iraq pero también para Oriente Medio y los países de Occidente.

 Por Maria Lozano.

Han sido cinco años de calvario. Mirando hacia atrás, ¿ha sacado alguna leccion de todo lo que han sufrido?

Cuando a un pueblo no le queda nada que perder, en cierto sentido es muy liberador, y desde esta posición clara y de valor renovado ahora puedo hablar en nombre de mi pueblo y decir la verdad. Pero me gustaría aclarar que somos un pueblo que ha soportado la persecución con paciencia y fe durante 1.400 años y que ahora afronta una lucha existencial, nuestra batalla definitiva en Irak. La causa más inmediata es el ataque del Estado Islámico (EI), que ocasionó el desplazamiento de más de 125.000 cristianos de tierras históricas y que nos dejó, en una sola noche, sin refugio, sin trabajo ni propiedades, sin iglesias ni conventos, sin la posibilidad de participar en ninguna de las cosas normales de la vida que otorgan dignidad; visitas familiares, celebración de bodas y nacimientos, compartir penas. Nuestros opresores confiscaron nuestro presente mientras intentaban borrar nuestra historia y destruir nuestro futuro. Esta fue una situación excepcional, pero no aislada, que pasa a formar parte del ciclo recurrente de violencia en Oriente Próximo desde hace más de 1.400 años.

Así que, de hecho, ¿la invasión del EI solo fue la punta del iceberg?

Con cada ciclo sucesivo, el número de cristianos ha ido disminuyendo hasta el día de hoy, en el que corremos peligro de extinción. Se mire como se mire, la extinción se acerca, ¿y qué dirán cuando ocurra? ¿Que nos extinguimos por un desastre natural o por una lenta emigración? ¿Que los ataques del EI fueron inesperados y nos cogieron por sorpresa? Eso es lo que dirán los medios de comunicación. O acaso brotará la verdad después de nuestra desaparición: que fuimos eliminados de forma persistente y constante en el transcurso de 1.400 años por un sistema de creencias que permite ciclos regulares y recurrentes de violencia contra nosotros, como el genocidio otomano de 1916-1922.

Mons. Bashar Matti Warda, arzobispo católico caldeo de Erbil.

Mons. Bashar Matti Warda, arzobispo católico caldeo de Erbil.

Pero durante esos 1.400 años de opresión de los cristianos, ¿hubo períodos de tolerancia musulmana como alternativa a la violencia y la persecución?

No se puede negar la existencia de tiempos de relativa tolerancia. Bajo Al Rashid se fundó en Bagdad la Casa de la Sabiduría, la gran biblioteca. Hubo un tiempo de relativa prosperidad cuando se valoraba la erudición cristiana y judía, y el florecimiento de la ciencia, las matemáticas y la medicina fue posible gracias a los eruditos cristianos nestorianos que tradujeron textos griegos, ya antiguos en el siglo IX. Nuestros antepasados cristianos compartieron con los árabes musulmanes una profunda tradición de pensamiento y filosofía, y mantuvieron con ellos un diálogo respetuoso desde el siglo VIII. La Edad de Oro árabe, como ha señalado el historiador Philip Jenkins, se construyó sobre la base de la erudición caldea y siríaca. Erudición cristiana. La imposición de la ley de la sharía supuso la decadencia de un gran aprendizaje y el fin de la Edad de Oro de la cultura árabe. Se había desarrollado un estilo de diálogo escolástico que sólo pudo darse porque una sucesión de califas toleró a las minorías. A medida que terminó la tolerancia, también lo hizo la cultura y la riqueza que se originaron gracias a ella.

Entonces, ¿la tolerancia es la clave para el desarrollo de los pueblos?

Exactamente. Pero estos momentos de tolerancia han sido una experiencia unidireccional: los gobernantes islámicos deciden, según su propio juicio y capricho, si los cristianos y demás no musulmanes deben ser tolerados y en qué medida. No es ni nunca ha sido una cuestión de igualdad. Fundamentalmente, a los ojos del Islam, los cristianos no son iguales. No debemos ser tratados como iguales; sólo debemos ser tolerados o no tolerados, dependiendo de la intensidad del espíritu yihadista prevalente. Sí, la raíz de todo esto son las enseñanzas de la Yihad, que es la justificación de los actos de violencia.

Los cristianos iraquíes están regresando de nuevo a sus pueblos. ¿Está la situación mejorando? ¿Cómo es la vida de los cristianos y demás minorías?

Todavía hay grupos extremistas, cada vez más numerosos, que afirman que matar a cristianos y yazidíes ayuda a difundir el Islam. Al adherirse estrictamente a las enseñanzas coránicas, prescriben la condición de dhimmi (ciudadanía de segunda clase) a las minorías, permitiendo la confiscación de propiedades y la aplicación de la yicia, el impuesto islámico. Pero eso no es todo. Si ustedes fueran cristianos en Irak o en cualquier otro lugar de Oriente Próximo, nunca aceptarían ni por un momento la sombra bajo la que vivimos, y bajo la que hemos vivido durante siglos. Según la Constitución de mi país, somos ciudadanos de menor rango, vivimos a merced de los que se autoproclaman superiores a nosotros. Nuestra humanidad no nos da derechos.

En los países occidentales ustedes son iguales ante la ley. Este principio básico de la vida europea y americana es el fundamento del orden civil cristiano, en el que todos somos hijos de un Dios amoroso, creados a Su imagen y semejanza, lo cual nos confiere dignidad a todos y nos insta al respeto mutuo. La seguridad civil nace de una visión del mundo que valora a cada ser humano no por su posición o función, sino simplemente por el hecho de ser humano. Esta visión ha sido el gran regalo de la tradición judeo-cristiana. Reconstruir la sociedad civil significa reconstruirla para todos. Cada uno ocupa un lugar y cada uno tiene la oportunidad de prosperar.

La verdad es que hay una crisis fundacional dentro del propio Islam, y si esta crisis no se admite, no se aborda y no se arregla, entonces no puede haber un porvenir para la sociedad civil en Oriente Próximo, y, de hecho, en ningún lugar donde el Islam se imponga sobre una nación.

La causa más inmediata es el ataque del Estado Islámico (EI), que ocasionó el desplazamiento de más de 125.000 cristianos de tierras históricas.

La causa más inmediata es el ataque del Estado Islámico (EI), que ocasionó el desplazamiento de más de 125.000 cristianos de tierras históricas.

Algunos dicen que la brutalidad y la violencia del EI también han cambiado al mundo islámico. ¿Qué opina usted?

Claramente, el EI ha conmocionado la conciencia del mundo, y también ha conmocionado la conciencia del mundo de mayoría islámica. La cuestión ahora es si el Islam dará o no continuidad a una trayectoria política en la que la sharía es la base del derecho civil y donde casi todos los aspectos de la vida quedan circunscritos a la religión, o si se desarrollará un movimiento más cívico y tolerante.

La derrota del EI no se ha visto acompañada de la derrota de la idea del restablecimiento del Califato. Esta idea ha vuelto a resurgir y ahora está firmemente implantada en mentes de todo el mundo musulmán.  Y con esta idea del Califato vienen todas las estructuras formales históricas de desigualdad y discriminación en relación con los no musulmanes. Y aquí no solo me refiero a Iraq. Vemos a líderes en otros países de Oriente Próximo que claramente están actuando de una manera coherente con el restablecimiento del Califato.

¿Cómo cree que reaccionará Occidente ante ello?

Esa es una pregunta crucial, y las minorías religiosas de Oriente Próximo querrían saber la respuesta. ¿Seguirán tolerando esta persecución organizada y sin fin contra nosotros? Cuando la próxima ola de violencia empiece a golpearnos, ¿alguien en sus universidades organizará manifestaciones y portará carteles que digan: “Todos somos cristianos”? Y sí, hablo de la “próxima ola de violencia” porque esta será simplemente el resultado natural de un sistema gobernante que predica la desigualdad y justifica la persecución. La ecuación no es complicada. A un grupo se le enseña que es superior y que tiene derecho a tratar a los demás como seres humanos inferiores sobre la base de su fe y sus prácticas religiosas. Esta enseñanza conduce inevitablemente a la violencia contra los “inferiores” que se niegan a cambiar de fe. Y ahí la tienen: la historia de los cristianos en Oriente Próximo durante los últimos 1.400 años.

Pero, ¿cuál sería la solución? ¿Cómo podemos construir un futuro mejor?

El cambio debe producirse como resultado de un trabajo consciente del propio mundo musulmán. Vemos pequeños comienzos de ello, quizás, en Egipto, en Jordania, en Asia, incluso en Arabia Saudí. Ciertamente, queda por ver si se trata de algo realmente sincero.

¿Tiene el Cristianismo en Oriente Próximo una misión profética?

El mío es un papel misionero: dar testimonio diario de las enseñanzas de Cristo, mostrar la verdad de Cristo y dar ejemplo vivo a nuestros vecinos musulmanes de un camino hacia un mundo de perdón, de humildad, de amor y de paz. Para que no haya confusión, no estoy hablando de conversión. Más bien estoy hablando de la verdad fundamental del perdón que los cristianos de Iraq podemos compartir, y que podemos compartir desde una posición de claridad moral históricamente única. Nosotros perdonamos a aquellos que nos asesinan, que nos torturan, que nos violan, que buscan destruir todo lo que tiene que ver con nosotros. Nosotros los perdonamos. En nombre de Cristo, los perdonamos. Y así les decimos a nuestros vecinos musulmanes: aprended esto de nosotros. Permitid que os ayudemos a sanar. Vuestras heridas son tan profundas como las nuestras. Nosotros lo sabemos. Rezamos por vuestra curación.  Curemos juntos a nuestro herido y torturado país.

El 6 de agosto de 2014, las unidades del EI arrasaron y conquistaron los asentamientos cristianos de la llanura de Nínive, al norte de Mosul.

El 6 de agosto de 2014, las unidades del EI arrasaron y conquistaron los asentamientos cristianos de la llanura de Nínive, al norte de Mosul.

¿Y qué hay de nuestra sociedad secular de Occidente? En su opinión, ¿cuál es nuestra función?

Os pedimos que consideréis nuestra situación con veracidad, tal como es en realidad, no según interpretaciones de un relativismo histórico que disminuye, o más bien insulta, la realidad de nuestro sufrimiento, privándonos así incluso de la dignidad de nuestra perseverancia en la fe . El fin último de la lucha es comprender la naturaleza de la batalla que libran. Para ello, os tendréis que preguntar: ¿Cuánto tiempo puede sobrevivir una sociedad moderada y decente sin la influencia de las instituciones cristianas? ¿Cuánto tiempo puede perdurar la tradición después de la muerte de la fe?  ¿Cómo se llenará el vacío?  Se ha pasado por alto el papel que las comunidades cristianas desempeñan o han desempeñado en las sociedades islámicas, así como que es una parte importante de la formación de la sociedad civil en la mayor parte del mundo. Y esto hay que destacarlo porque la situación en Iraq ha sido malinterpretada de manera lamentable por los mandatarios occidentales. No hay razón para creer que no malinterpretarán los mismos signos y presagios en sus propios países. ¿Creéis que estáis muy lejos del caos en Irak? Permitidme que os diga que solo estáis a seis horas de distancia.

Hablando de mandatarios ¿cuál debería ser el papel de los políticos?

Pedimos que unan esfuerzos para garantizar la igualdad de trato para todas las minorías en Iraq y en otros lugares. También rezamos para que los políticos tengan la humildad de reconocer que sus teorías han sido casi universalmente erróneas, basadas como estaban en valoraciones fundamentalmente equivocadas acerca del pueblo iraquí y su situación. A causa de estas políticas equivocadas, diseñadas desde la comodidad y seguridad de la lejanía, y abordadas en los medios de comunicación como asuntos de discusión intelectual partidista, cientos de miles de personas inocentes han muerto.  Un país entero ha sido destrozado y dejado a merced de los chacales. Todo este horror comenzó con la política, por lo que rogamos a aquellos de vosotros que continuáis teniendo acceso a la formulación de políticas para vuestro país, que recordéis a diario que vuestras valoraciones políticas y las de vuestros aliados tienen consecuencias de vida o muerte. Por favor, sed humildes y aseguraos de que realmente entendéis a la gente a la que estáis sentenciando. Entender lo que ha sucedido en Irak significa ser veraz acerca de la naturaleza y el propósito del orden civil cristiano. Significa ser sincero acerca de la naturaleza y el propósito de las leyes del Islam. Significa ser sincero acerca de lo que sucede cuando estos dos se juntan en un solo lugar. Entiendo que este es un tema incómodo para discutir desde la comodidad de un país pacífico, pero para los cristianos iraquíes este no es un asunto abstracto.

Quizá la más dolorosa pregunta: ¿Estamos ante el fin del Cristianismo en Iraq?

Podría ser. Reconozcámoslo. En los años precedentes a 2003 llegamos a ser hasta un millón y medio de creyentes: el seis por ciento de la población iraquí. Hoy en día, tal vez solo quedemos 250.000, tal vez menos, y los que quedamos debemos estar preparados para el martirio.

Al final, todo el mundo se enfrenta a un momento de verdad. ¿Se permitirá que un pueblo pacífico e inocente sea perseguido y eliminado por su fe? Y, por no querer decirles la verdad a los perseguidores, ¿será el mundo cómplice de nuestra eliminación? El mundo debería entender que en nuestro camino hacia la extinción no vamos a continuar en silencio. A partir de ahora diremos la verdad y viviremos la verdad, abrazando plenamente nuestro testimonio y misión cristianos, para que, si algún día desaparecemos, nadie pueda decir: ¿cómo pudo ocurrir esto? Los cristianos somos un pueblo de esperanza. Pero el hecho de afrontar el final también nos aporta claridad, y con ello, el valor de decir finalmente la verdad. La esperanza de permanecer en nuestra antigua patria depende ahora de nuestra capacidad y la de nuestros opresores – y del mundo entero – de admitir estas verdades. La violencia y la discriminación contra los inocentes deben cesar. Aquellos que las predican deben detenerse.  Los cristianos de Irak, que hemos afrontado 1.400 años de persecución, violencia y genocidio, estamos dispuestos a elevar la voz y a dar testimonio ante nuestros opresores y el mundo, independientemente de las consecuencias.

 

El ARZOBISPO CALDEO de Erbil, en Kurdistán, Mons. Bashar Warda, ha sido el principal impulsor del asentamiento de dos nuevas e importantes instituciones cristianas en la región. En 2016 la Universidad Católica de Erbil abrió sus puertas, y a finales de este verano se inaugurará oficialmente el nuevo hospital católico de Erbil, el Maryamana, dedicado a la Virgen María. Durante más de tres años, la Archidiócesis de Erbil acogió a más de 120.000 cristianos que huyeron de la embestida del Estado Islámico en 2014 en la Llanura de Nínive, en el norte de Iraq. Mientras que unos 40.000 creyentes han regresado a sus hogares, muchos miles han hecho del Kurdistán su hogar permanente. La universidad -la única universidad católica en Iraq- y el hospital supondrán un impulso significativo para las comunidades cristianas restablecidas en la Llanura de Nínive, así como para la comunidad cristiana local del Kurdistán. El Arzobispo ha hablado con Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) sobre la importancia de ambos proyectos.

¿Cuál es su visión para el nuevo hospital católico?

El objetivo general del hospital es brindar una asistencia médica eficaz y asequible en una región devastada por la guerra que carece totalmente de recursos y equipos modernos. Esto es debido, en parte, a décadas de continuo conflicto, pero también a la inactividad del Gobierno. Es probable que en la próxima década haya aún más refugiados, desplazados internos y ancianos necesitados, y nosotros estaremos en condiciones de apoyar a los pacientes más necesitados y ofrecerles descuentos de hasta un sesenta por ciento.

El hospital también debe de ser importante, especialmente para los cristianos, por generar empleos en una región con alto desempleo.

La creación de empleo mostrará a los cristianos que estamos construyendo un futuro para ellos en Erbil. A los cristianos y a otras minorías a menudo se les niegan puestos de trabajo y se les pasa por alto en las promociones debido a un sistema político prejuiciado. Hay pocos políticos, si es que los hay, dispuestos a defender los derechos de los cristianos. Esto guarda una relación directa con las personas que abandonan el país. Junto con la universidad, el Maryamana es un proyecto crucial y esencial con el que pretendemos mantener a los cristianos en Erbil y en la Llanura de Nínive. Ambas instituciones demuestran que los cristianos importan y que son parte integrante de la sociedad iraquí.

Bashar Matti Warda, archieparca caldeo de Erbil.

Bashar Matti Warda, archieparca caldeo de Erbil.

¿Servirá el hospital sólo a los cristianos?

La misión del hospital se alinea con la de la Iglesia. Cualquier persona, independientemente de su religión o raza, podrá recibir tratamiento en el Hospital Maryamana, y se dará prioridad a aquellos cuyas necesidades médicas sean más urgentes. Es de sobra sabido que los musulmanes confían en los profesionales de la salud cristianos, y nuestra esperanza es que el Maryamana también sirva de apoyo a nuestros esfuerzos en aras de la reconciliación comunal al abordar las necesidades de atención médica de miembros de otras religiones.

¿Qué servicios médicos proporcionará el hospital?

El hospital tendrá 70 camas y siete quirófanos que queremos que estén en continuo funcionamiento. El hospital podrá atender a 300 pacientes externos al día y ofrecerá la mayoría de los servicios médicos. Además de la atención a mujeres embarazadas y bebés prematuros, habrá consultorios para una amplia gama de especialidades. El hospital contará con equipo de laboratorio actualizado y podrá realizar todo el espectro de pruebas diagnósticas (por ejemplo, resonancias magnéticas, tomografías computarizadas). Además, habrá dos unidades de emergencias, así como una farmacia. Dentro de unos tres años, esperamos que el Maryamana pueda convertirse en un hospital universitario. Además, se está planificando un centro oncológico para el hospital.

¿Cuál es la misión de la Universidad Católica de Erbil?

La Universidad Católica de Erbil fue fundada para garantizarles oportunidades educativas y profesionales a nuestros jóvenes, para animarlos a permanecer en Iraq y convertirse en los futuros líderes de la comunidad cristiana aquí y en otras partes del país. A la larga, cuando nuestros jóvenes consigan buenos trabajos en un país mayoritariamente musulmán, albergarán esperanzas y acudirán a la universidad como su medio para triunfar y prosperar en sus carreras en Kurdistán e Iraq. Esperamos que la universidad inspire a las minorías religiosas y les haga ver que aquí les espera un futuro viable y brillante. Estamos tratando de hacer posible que Erbil sea a largo plazo un hogar para la comunidad cristiana; la gente decide quedarse cuando hay trabajo y cuando hay una robusta infraestructura de servicios e instituciones. La universidad hará que la comunidad cristiana se sienta valiosa y perteneciente a este lugar.

¿Cuántos estudiantes tiene ahora la universidad y cuál es su objetivo?

Actualmente hay 108 estudiantes matriculados, entre ellos 10 musulmanes; se otorgan títulos académicos en Contabilidad, Inglés, Relaciones Internacionales, Tecnología de la Información e Informática. Nuestro objetivo hasta el año académico 2022-2023 es contar con 825 estudiantes matriculados -615 cristianos iraquíes, 125 musulmanes y 85 yazidíes- procedentes de Kurdistán, Mosul, la Llanura de Nínive, Duhok, Kirkuk, Bagdad y Basora. Para atraer a los estudiantes, nuestro objetivo es crear facultades adicionales para disciplinas académicas fundamentales como Economía, Ingeniería, Medicina y Educación.

Para nosotros, la universidad es un proyecto internacional de anclaje para mantener el Cristianismo en Irak. Estamos estableciendo relaciones con los Ministerios relevantes y trabajando a escala internacional con muchas universidades para establecer la marca de la Universidad Católica en Erbil. Los cristianos iraquíes y demás minorías se sienten atraídos por la universidad porque las clases se imparten en inglés y por su ubicación en Ankawa, el barrio cristiano de Erbil, que es un entorno que ofrece seguridad. El nuevo Hospital Maryamana también se encuentra en Ankawa.

En Kurdistán, Iraq, un nuevo hospital y una nueva universidad católicos infunden esperanza en una comunidad cristiana maltratada.

En Kurdistán, Iraq, un nuevo hospital y una nueva universidad católicos infunden esperanza en una comunidad cristiana maltratada.

¿Cuáles son sus principales preocupaciones en relación con las iniciativas del hospital y la universidad?

Los desafíos clave han sido conseguir que ambas instituciones se construyeran y que funcionaran. Con el hospital, la prioridad es pagar nuestras deudas, pero sabemos que el hospital será utilizado en su totalidad y que será rentable, pues la demanda está ahí: en Kurdistán hay más de un millón de desplazados y refugiados, y cientos de miles de ancianos; las clínicas de Erbil y Duhok atienden a más de mil pacientes cada mes; hasta dos mil pacientes con enfermedades crónicas dependen de nuestra clínica local de San José a la hora de obtener medicamentos muy caros.

La universidad, todavía joven, requiere más fondos, ya que la mayoría de nuestros estudiantes -muchos de ellos de Qaraqosh, en la Llanura de Nínive- están asistiendo con becas que les cubren todos los gastos. Necesitamos expandirnos académicamente, porque el número de facultades guarda relación con el número de solicitantes. Es difícil reclutar a hablantes nativos de inglés como profesores porque los consulados dicen que el Kurdistán no es seguro. Sólo podemos atraer a la gente a través de información facilitada de boca en boca y de los testimonios de los visitantes, pero creo que lo lograremos. Actualmente, 14 de nuestros jóvenes están cursando estudios de maestría en Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Australia. A su regreso a casa desempeñarán un papel clave tanto en la universidad como en el hospital. Doy las gracias a todos nuestros bienhechores de todo corazón y con mis oraciones, porque están realizando una magnífica labor para todos los que estamos aquí. Que Dios los bendiga a todos.

Durante los últimos dos años, ACN ha venido apoyando a la Universidad Católica de Erbil y al Hospital Maryamana con fondos para becas y para la compra de equipos médicos de última generación. Desde 2014 hasta 2017, ACN financió en la Archidiócesis caldea de Erbil proyectos por un total de más de 40 millones de dólares para el suministro de comida, atención médica, vivienda y educación para los desplazados que huyeron de la Llanura de Nínive después de que el Estado Islámico se apoderara de la región.

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QUIÉNES SOMOS

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 5.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.