India acaba de comenzar su proceso de elecciones que se harán en siete etapas entre el 11 de abril y el 19 de mayo. Los temores de que el país más poblado del mundo se convierta en una nación teocrática hindú cobran fuerza, porque el Partido Bharatiya Janata (BJP) pro hindú busca un segundo mandato. Durante este periodo se ha dado un incremento de la violencia interreligiosa según el Informe de Libertad Religiosa de la fundación ACN. Las cifras que se recogen hablan por sí solas: en 2016 murieron 86 personas y otras 2321 resultaron heridas en 703 incidentes debidos a violencia sectaria; en 2017 fueron 111 los fallecidos y 2384 los heridos en 822 incidentes registrados.

El último sucedió en el colegio católico Little Flower (Higher Secondary School) de Chinnasalem, en Tamil Nadu el 26 de Marzo, cuando una multitud de fundamentalistas hindús demolieron el colegio e intentaron incluso estrangular a las religiosas que atienden el liceo . Maria Lozano, periodista de la fundación Aid to the Church in Need, entrevista a Mons. Theodore Mascarenhas, secretario general de la Conferencia Episcopal india para hablar de las elecciones y de la gravedad de este suceso.

ACN: Hemos escuchado del incremento de ataques fundamentalistas a minorías en otras partes de India, especialmente en el norte del país,  pero la brutal violencia de este  incidente en el sur nos ha sorprendido. ¿Hay alguna razón para el ataque?

Durante el último año, más o menos, ha aumentado el fundamentalismo en Tamil Nadu. Sobre todo las llamadas  “iglesias domesticas” evangélicas o protestante se han quejado de ello. Hay un activista que ha publicado en internet historias de grupos de cristianos golpeados mientras rezan en las iglesias domesticas o de la destrucción de alguna pequeña iglesia. Pero como Iglesia Católica no hemos sufrido este tipo de ataque abierto hasta este momento, al menos no uno de tal envergadura; sí ha habido cosas pequeñas, pequeñas. Hace dos años hubo un incidente en Viernes Santo, cuando una muchedumbre no nos permitió celebrar en un lugar.  Hemos tenido incidentes aquí y allá. Sin embargo, los grupos protestantes o esas denominaciones más pequeñas han tenido muchos problemas en los últimos dos años. Por ello, no me sorprendió que al final nos atacaran. Pero el hecho de que haya tenido lugar a tan gran escala es realmente aterrador.

ACN: Debe haber sido también un shock enorme para las hermanas de la congregación franciscana del Corazón Inmaculado de María, que administran el colegio desde hace ya 74 años. ¿Cuál es la situación actual en Chinnasalem? ¿Cómo están las religiosas?

Es una pequeña ciudad. Las religiosas han estado realizando una gran labor para niños muy, muy pobres. Y, de hecho, el internado acoge a niñas que vienen de zonas de muchísima necesidad y de familias muy humildes. Hablé con las hermanas hace unos días y hablé también con el Arzobispo, y por el momento algunas personas han sido arrestadas y estamos a la espera de más detenciones. Pero, para mí, no se trata de lo que sucede después del incidente. Para mí, lo que tenemos que preguntarnos es cómo se producen estos incidentes en una sociedad civilizada.

ACN: ¿Más que el incidente en sí, a pesar de la gravedad que ha tenido, le preocupa la dimensión social que este significa?

Exacto. La cuestión es por qué ha ocurrido esto, esa es la pregunta que tenemos que hacernos. Cómo es posible que tanto odio se extienda en la sociedad y qué podemos hacer para evitar que este odio se propague: esa es exactamente la cuestión. Hay grupos que están promoviendo el odio y a esos grupos no se les está parando los pies, ni en los medios sociales ni en la vida real, y parece que están adquiriendo protección y privilegios políticos. Incluso autorización política, y ese es el gran problema. No se trata de que estos pequeños grupos nos estén exigiendo algo o que presenten cargos contra nosotros o que nos acusen. El problema es que, de hecho, los líderes políticos los están envalentonando.

Las cifras que se recogen hablan por sí solas: en 2016 murieron 86 personas y otras 2321 resultaron heridas en 703 incidentes debidos a violencia sectaria.

Las cifras que se recogen hablan por sí solas: en 2016 murieron 86 personas y otras 2321 resultaron heridas en 703 incidentes debidos a violencia sectaria.

ACN: ¿Cree que este aumento de incidentes en el último año está relacionado con las elecciones?

Puede que esté relacionado con las elecciones, pero creo que es un problema a largo plazo. Verá, tengo una filosofía muy simple al respecto. Una vez que plantas la semilla del odio, una vez que sacas a la bestia, la bestia de la ira, el odio, la violencia, ese animal no puede ser controlado. Y esa es mi preocupación. Todos aquellos que propagan este odio deben saber el daño que están infligiendo a la sociedad y que esto es dificil luego de controlar; y si no se puede volver a controlar, tendremos un gran problema.

ACN: Pero este problema está atacando o dañando especialmente a las minorías en la India.

Sí, son las minorías, pero hoy estaba pensando en ese hermoso poema atribuido a un pastor luterano alemán: “Primero vinieron a por los socialistas, y yo no dije nada, porque yo no era socialista. Luego vinieron a por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron a por los judíos, y yo no dije nada, porque yo no era judío. Luego vinieron por mí, y entonces ya no quedaba nadie que hablara por mí”. Saco esto ahora a colación porque primero se empieza con una minoría y luego con la segunda; los musulmanes están siendo atacados, los dalits están siendo atacados, y nosotros estamos siendo atacados, y no sabemos quién será el siguiente.

ACN: ¿Es decir que al final el fundamentalismo nacionalista que los líderes políticos están respaldando dañará a todo el país?

Debo decir una cosa para ser justos: Una gran mayoría hindú, y una gran mayoría de los indios, independientemente de la religión, somos tolerantes, nos aceptamos los unos a los otros, y convivimos los unos con los otros. Llevamos viviendo juntos desde hace miles de años, esta es una sociedad multicultural, multirreligiosa y diversa. Ahora, de repente, llegamos a una situación en la que ciertos grupos se están fortaleciendo y propagando este odio. Eso no es aceptable, porque al final es la nación la que va a sufrir por ello. No sólo las minorías.

ACN: ¿Está India orientándose a convertirse en una nación teocrática como Pakistán?

En 1947 nacieron dos países, Pakistán e India. Decidieron que Pakistán sería un país fundado en una religión, el Islam; en cambio, nuestros padres fundadores de la India decidieron que no estaríamos basados en ninguna religión ni en ninguna cultura, sino que seríamos multiculturales y plurirreligiosos, y con diversas lenguas y regiones. Y el país ha vivido en paz después de eso.

ACN: ¿Quiénes son esas personas que quieren cambiar esa característica fundacional y por qué?

Son ciertos grupos fundamentalistas que surgen en todas las sociedades, y los grupos fundamentalistas siempre perjudican a la sociedad. Pero cuando estos grupos comienzan a recibir apoyo abierto o encubierto de los demás, entonces se vuelven peligrosos.

ACN: ¿Cuál es la reacción en la comunidad cristiana cuando escuchan tales noticias; porque estos incidentes deben atemorizarles?

Como cristianos, confiamos en el Señor, no tenemos miedo. Cuando pregunté a las Hermanas de Chinnasalem: “¿Tienen miedo?”, me dijeron: “No, continuaremos con nuestro trabajo”. Y creo que ese es nuestro espíritu, continuaremos con nuestro trabajo, no tendremos miedo a nadie. Nosotros pensamos en Jesús, que nos dijo: “Tened miedo de quien pueda hacerse con vuestra alma y no de quien puede destruir vuestro cuerpo”. Por lo tanto, este es un principio básico. Así que seguiremos adelante con nuestro trabajo, seguiremos sirviendo a los más pobres de entre los pobres. Sabemos que esto nos acarreará dificultades, esto nos acarreará persecución, y esto nos acarreará incluso sufrimiento, pero seguiremos haciendo nuestro trabajo por los pobres, por Dios y por Jesús.

ACN: Una última pregunta: ¿Cree que justo el hecho de que ustedes estén trabajando con los más pobres y socialmente discriminados es una de las razones por la cual se les ataca?

Tenemos un dicho en mi propia lengua local Konkani: “Sólo se tiran piedras a un árbol que da fruto”. No se le tiran piedras a un árbol inútil, sólo a un árbol que da frutos. Así que creo que una de las razones es que estamos sirviendo a los pobres; a alguien efectivamente no le gusta que estemos sirviendo a los pobres y esta es en efecto la verdadera razón por la que nos atacan.

La zona nororiental de la India, unida al resto del país por un estrecho corredor, es una de las regiones más pobres del país y, además, una en la que surgen numerosos disturbios.

Allí la Iglesia Católica es joven, pues empezó a expandirse tan solo a finales del siglo XIX, y en amplias partes incluso tan solo hace algunas décadas. En la actualidad, allí viven unos dos millones de católicos, la mayoría pertenecientes a minorías étnicas. Debido a la afluencia de inmigrantes bengalíes a la zona nororiental, el porcentaje de musulmanes es desde hace algunas décadas en muchos lugares más alto que en otras partes de la India.

Una de las diócesis jóvenes de la India nororiental es Bongaigaon, ubicada en el estado indio de Assam. Allí viven unos 67.000 católicos en una población total de 64 millones de habitantes. La mayoría de estos católicos pertenecen a la etnia indígena de los bodo, pero en la diócesis se habla una docena de lenguas diferentes.

Mientras que, en el pasado, eran los misioneros extranjeros los que predicaban el Evangelio, ahora la Iglesia es sustentada de forma creciente por vocaciones nativas. En la actualidad, 23 jóvenes varones de la Diócesis de Bongaigaon se preparan para el sacerdocio. Ellos también provienen de familias indígenas pobres que no pueden contribuir a sufragar los gastos de la formación de sus hijos. Por este motivo, hemos prometido apoyarlos con 9.200 euros.

La Diócesis de Rayagada se encuentra en el sur del estado indio de Odisha, estado que se hizo tristemente célebre hace diez años por graves ataques contra los cristianos. Además, es el cuarto estado más pobre de la India.

Entre los aproximadamente 5,5 millones de habitantes de la diócesis hay solo 50.000 católicos, y la mayoría de estos pertenecen a la clase social más baja. Muchos viven de lo que ofrecen los bosques, donde recolectan frutos y leña. La mayoría no sabe leer ni escribir, y cuando tienen que pedir prestado dinero, los prestamistas les piden altos intereses. Así, las familias acaban asfixiadas económicamente.

La diócesis se extiende por un gigantesco territorio de 40.000 kilómetros cuadrados, y muchos poblados se encuentran muy alejados en los bosques o los valles. Solo hay 24 parroquias con enormes superficies, por lo que las distancias son inmensas.

Aquí desempeñan un importante papel los 30 catequistas que visitan a los creyentes en los pueblos y que son, por así decir, “el rostro de la Iglesia” en los lugares a los que rara vez acude un sacerdote.

Hay muchos lugares a los que resulta muy difícil acceder y, hasta hace poco, los catequistas tenían que recorrer los largos y arduos caminos a pie. Gracias a la ayuda de nuestros benefactores, el Obispo Aphinar Senapati ha podido entregarle a cada uno de ellos una bicicleta. Para ello, nuestros benefactores han donado 1.630 euros. A todos los que han contribuido a ello, ¡muchas gracias!

En el noreste de la India, la Iglesia Católica aún es joven: en 2016 celebró su 120°. aniversario. Pero a algunas zonas, los misioneros católicos solo accedieron en el transcurso de la segunda mitad del siglo XX. Es este un territorio aislado y subdesarrollado en el que surgen disturbios y conflictos políticos y en el que reinan una gran pobreza y muchos problemas. No obstante, la Iglesia está llena de vida: entretanto, en el noreste de la India viven unos dos millones de católicos, y el número de vocaciones sacerdotales y religiosas va en aumento.

 

Help for the training of 28 young religious women in India

Ayuda a la formación para 28 jóvenes religiosas en India

 

Las Hermanas de la Cruz de Chavanod están presentes en el noreste de la India desde hace 37 años, y hace poco se creó en Guwahati una nueva provincia de la orden en esta región. Allí la congregación cuenta con 18 conventos y 96 religiosas con votos perpetuos. Estas se ocupan de niños con discapacidades físicas y mentales, y de los enfermos. Además, enseñan a niñas jóvenes provenientes de familias pobres que no pueden proseguir con sus estudios escolares a coser y bordar y a producir otro tipo de ornamentos para poder ganarse el sustento. Las Hermanas ayudan de palabra y acción a las familias, e intentan transmitirles el amor de Dios. Precisamente por ser tan joven la Iglesia en esta región, hay que hacer mucho para que la fe eche profundas raíces en el alma de la gente.

28 jóvenes religiosas todavía se están formando, y, al igual que la mayoría de los creyentes católicos de la región, provienen de familias pobres pertenecientes a las minorías étnicas. La congregación necesita ayuda para poder facilitarles una buena formación espiritual y profesional. Está previsto que algunas de ellas realicen estudios universitarios para poder afrontar mejor los retos que se les presenten. Nosotros queremos contribuir con 16.800 euros a su formación.

El joven sacerdote P. Ravi Kumar Devarapalli de la Diócesis de Eluru está encantado con la motocicleta que ha podido comprarse gracias a la ayuda de nuestros benefactores, que han donado 1.200 euros. Ahora le resulta mucho más fácil visitar a los creyentes en sus pueblos.

La parroquia de misión en la que trabaja se encuentra en un territorio rural y subdesarrollado. Como no hay casa parroquial, vive en la sede episcopal. Para acudir a su parroquia tomaba los medios de transporte públicos, pero para acudir a los pueblos del territorio accidentado y boscoso de su parroquia tenía que recorrer largos y malos caminos en bicicleta. Esto era dificultoso y le robaba mucho tiempo, porque los caminos no están hechos para ir en bicicleta, y, además, los pueblos están lejos de la sede parroquial. Los nueve pueblos cuyos habitantes ya están bautizados se encuentran a hasta 15 kilómetros de distancia, y aquellos en los que los habitantes se preparan para el bautizo, a hasta 30 kilómetros. Como casi todos los creyentes trabajan duramente de día como jornaleros o en el servicio doméstico, el sacerdote solo puede visitarlos de noche. Por esta razón, tenía que recorrer por la noche los largos y arduos caminos. A menudo, los domingos y días festivos, llegaba muy tarde para celebrar la Misa, porque en bicicleta no lograba ser puntual.

“Aquí la gente es muy pobre y sencilla, pero está abierta a la Buena Nueva de Cristo”, nos comunica el sacerdote. Pero también las sectas están llegando, y si la Iglesia, por falta de recursos, no logra atender pastoralmente a la gente, esta se convierte en una víctima propicia de las sectas que, a menudo, disponen de muchos más recursos y personal, y que hacen promesas nada realistas para captar a nuevos miembros. Gracias a la motocicleta, el sacerdote puede ahora visitar a su gente con mucha mayor frecuencia.

“Estoy muy contento de poder desempeñar mi ministerio sacerdotal”, nos asegura el P. Ravi Kumar Devarapalli, que fue ordenado sacerdote en 2016. Además, quiere que les transmitamos el siguiente mensaje a nuestros benefactores: “Algunas personas toman decisiones que cambian vidas. ¡Gracias por pertenecer a ellas! Vuestro donativo me ayudará a mí y a mi diócesis. Gracias a vuestra generosidad, podemos seguir mejorando la vida de los creyentes desde el punto de vista espiritual. Os doy las gracias por vuestro corazón bueno y amable”.

El 5 de mayo de 2018 tuvo lugar una gran fiesta para los creyentes de West-Vipparu, pues por fin pudieron inaugurar su hermosa capilla, una capilla que llevaban esperando desde hacía 16 años. Hasta entonces solo disponían de una capilla minúscula construida con amianto y que amenazaba ruina, y que, además, no ofrecía espacio suficiente para el creciente número de fieles. Así, los creyentes soñaban desde hacía tiempo con erigir una nueva capilla. Sin embargo, y a pesar de realizar grandes sacrificios, no lograban reunir los recursos necesarios.

Pero entonces su gran sueño se hizo realidad, porque su párroco decidió dirigirse a nosotros, y nuestros bienhechores no dejaron en la estacada a sus creyentes: 10.000 euros donaron para la construcción de la capilla. Las obras las han realizado los creyentes mismos bajo la supervisión de un especialista, y gracias a la ayuda de nuestros bienhechores, fue posible conseguir el material de obra necesario.

 

Success Story: Consecration of the village chapel in West Vipparu, India

Historia de éxito: Inauguración de una capilla en el pueblo de West-Vipparu, India

 

West-Vipparu es uno de los pueblos pertenecientes a la parroquia de Tadepalligudem. En once pueblos casi todos los habitantes están bautizados, y en otros hay muchos catecúmenos. Por ello, el sacerdote tiene que visitar a la gente de muchos pueblos.

Pero también fuera de las Misas y la catequesis, la capilla es el corazón de la comunidad. El párroco nos escribe: “Los creyentes están totalmente convencidos de que Dios vive en ella. Por eso también acuden a la capilla para presentarle sus cuitas a Jesús cuando el sacerdote no puede acudir”.

La capilla está consagrada al Niño Jesús de Praga, que es muy venerado por los creyentes de la India. Allí hay varios grandes santuarios dedicados a él que, de hecho, son los santuarios más grandes del mundo dedicados al Niño Jesús de Praga, al que se siguen consagrando también cada vez más capillas e iglesias hasta en los lugares más remotos.

“El día de la inauguración fue inolvidable“, nos escribe el párroco, P. Dharma Raju Matta. El Obispo, Mons. Jaya Rao Polimera, acudió expresamente de Eluru para consagrar la capilla, y después de la celebración se tomó mucho tiempo para escuchar a los creyentes y estar cerca de ellos.

“Queremos expresar nuestra gratitud más sincera y cordial por la maravillosa contribución que ustedes han hecho a nuestra misión”, nos escribe también el párroco. Los creyentes rezan periódicamente el Rosario por todos los que los han ayudado.

CONOCE MÁS SOBRE Aid to the Church in Need, VISITA http://www.churchinneed.org
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Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 5.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.