Modi quiere un Estado hindú

Los cristianos en India sufren discriminación por parte de hindúes fundamentalistas.

En una visita a la Fundación Pontificia Internacional «Aid to the Church in Need», el obispo de la diócesis india de Dindigul, Mons. Thomas Paulsamy, se muestra muy preocupado por el crecimiento de los ataques violentos.

En el Estado Federal de Tamil Nadu, al sur de la India, los cristianos están sufriendo una creciente violencia y discriminación por parte de hindúes fundamentalistas. Durante las pasadas semana, unos 20.000 cristianos de diferentes confesiones salieron a la calle, en 16 ciudades, para manifestarse en contra de los resentimientos anticristianos. Desde comienzos del año se han producido más de 15 ataques en Tamil Nadu. Pero la represión de la minoría cristiana está aumentando también en otros lugares del país. Casi el 80 por ciento de la población total son de creencias hindúes. Los  cristianos son algo más del dos por ciento.

Los delitos van desde profanaciones de iglesias, como por ejemplo destrucción de estatuas de la Virgen, y la violación de religiosas hasta el asesinato de un pastor. Sobre todo este último caso produjo considerables protestas de la población cristiana; miles de personas se lanzaron a la calle. La víctima, un pastor de una iglesia cristiana independiente del Estado Federado de Tamil Nadu, fue encontrado ahorcado en enero, después de que se hubiera quejado a la policía por los abusos sufridos por hindúes.

Monseñor. Thomas Paulsamy, el obispo de Dindigul, estado de Tamil Nadu en el sur de la India

Thomas Paulsamy también puede hablar de cómo los cristianos se sienten cada vez más amenazados por hindúes radicales y fundamentalistas. Este obispo de la diócesis india de Dindigul se mostró muy preocupado durante su visita a la Fundación Pontificia Internacional «Aid to the Church in Need» en la sede central de Alemania por el crecimiento de los ataques violentos. «En general, los cristianos mantenemos buenas relaciones con hindúes, musulmanes y otros grupos religiosos —dijo el obispo—. Viajamos juntos, comemos juntos y vivimos juntos. Algunos incluso vienen a nuestras iglesias». En Navidades, por ejemplo —continuó diciendo— miles de no cristianos asistieron a servicios litúrgicos católicos, entre ellos muchos hindúes. Por esta razón, es especialmente triste que una minoría nacionalista hindú perturbe de esta manera la convivencia. En su diócesis vecina, recientemente fueron atacados sobre todo templos protestantes y se quemaron biblias.

Mons. Paulsamy es el Presidente del Comité de Castas y Etnias perjudicadas, dentro de la Conferencia Episcopal India. Allí se está debatiendo actualmente cómo proteger mejor a la minoría cristiana en India. Por ejemplo, se ha constituido un grupo de trabajo interreligioso en el que representantes de diferentes minorías religiosas, también musulmanes, buscan soluciones comunes. Además, cada vez más obispos toman la palabra en público para protestar contra el odio religioso. «Pero lo hacemos siempre pacíficamente, nunca con violencia», subraya Paulsamy, pues los cristianos no quieren caer en el mismo error que la otra parte.

La principal razón de que hayan empeorado las relaciones entre hindúes y cristianos radica, según Mons. Paulsamy, en el hecho de que haya llegado al poder Narendra Modi, del partido nacionalista hindú Bharatiya Janata (BJP). Antes de que el BJP accediera al poder, las relaciones eran mucho más pacíficas y armónicas, dice Paulsamy. Desde que Modi es primer ministro, los grupos hinduistas fundamentalistas tienen cada vez más poder. «El BJP apoya a los fundamentalistas», expone el obispo. A veces, la policía incluso persigue a las víctimas de ataques violentos.

 

Los aldeanos católicos celebran la inauguración de un nuevo edificio escolar con una Santa Misa.

 

Según la Constitución, India se define como una república democrática socialista y secular. «Todas las personas tienen el mismo derecho a la libertad religiosa, a confesar una religión, a practicarla y a propagarla», se dice en el Artículo 25 de la Constitución. Pero el primer ministro Modi, según advierte Mons. Paulsamy, quiere transformar India en un país hinduista. «No quiere que tenga vigencia la Constitución, sino los principios y valores religiosos del hinduismo». Hay diversos indicios de ello: repetidamente, los ministros de Modi prestan su apoyo a medidas para «proteger» la religión hindú. Las minorías religiosas son vistas como una amenaza, sobre todo los musulmanes y los cristianos.

El nuevo gobierno del BJP quiso introducir de nuevo también la ley anti-conversión, con vigencia en todo el país, después de su triunfo en las urnas en 2014; pero el Ministerio de Justicia la frenó. Los juristas lo justificaron indicando que toda legislación por parte del gobierno central que limite la libertad religiosa atenta contra la Constitución. Sin embargo, hoy en día, en 7 de los 29 Estados Federados indios están vigentes leyes anti-conversión. Durante un tiempo, también en Tamil Nadu —un Estado con un porcentaje relativamente alto de cristianos, del 12 por ciento— estuvieron prohibidas las conversiones; sin embargo, la ley fue derogada. El Gobierno, sin embargo, sigue viendo críticamente las conversiones. Modi probablemente no ha abandonado la idea de introducir una prohibición a la conversión en todo el país.

 

Santa Misa en la Iglesia de San Francisco Javier en Mangalpur.

 

En mayo de 2019 se celebrarán nuevamente elecciones generales. La oposición está intentando formar un partido de coalición para presentarse a las elecciones conjuntamente contra el BJP. Sin embargo, es bastante dudoso que Madi pierda la mayoría: los cristianos en India pasarían en ese caso otros cinco años en peligro, pues Mons. Paulsamy está seguro de que si Modi y su BJP vuelven a ser elegidos la discriminación de la minoría cristiana continuará. «Mientras siga gobernando el BJP hará la vida imposible a los cristianos de India».

up

Latest News

El párroco Pedro Narbona: “No hay que dejarse envenenar el alma” Después del grave ataque en Santiago de Chile a...
29 octubre, 2019
Tony Pereira tiene 51 años, es chef de cocina internacional y vive en Venezuela. Graduado en varias prestigiosas academias de...
«La situación en la que viven los cristianos de nuestra diócesis es difícil; una y otra vez se enfrentan a...