La Prelatura de Chuquibambilla se encuentra en los Andes, a una altitud de hasta 5.000 metros y en una de las zonas más pobres del Perú. Allí, catorce sacerdotes llevan a cabo su ministerio en condiciones difíciles, pues sus casi 100.000 creyentes viven muy dispersos y, a menudo, en pueblos aislados. Las distancias son grandes y los caminos, malos, y en muchos lugares no hay electricidad ni teléfono ni mucho menos Internet. En la época lluviosa, muchos caminos se vuelven intransitables y a menudo se producen inundaciones. Por todo ello, los pocos sacerdotes solo pueden visitar muchos lugares muy de vez en cuando. Tanto más importante es el trabajo de los catequistas que viven en esos pueblos y que son allí responsables de una gran parte de la vida de Iglesia, pues preparan a la gente para los sacramentos, rezan con ellos y les enseñan la fe.

Sin embargo, los propios catequistas -en su mayoría, gente sencilla- también deben conocer bien la fe que transmiten. Por ello, la prelatura ha organizado cursos de formación para que estos comprometidos voluntarios, que ejercen su ministerio de forma voluntaria, puedan adquirir los instrumentos necesarios para su importante labor. Aquellos que apenas pueden leer y escribir asisten primero a un curso de alfabetización. Además, se ha elaborado material didáctico en quechua, la lengua hablada por la mayoría de la población indígena, ya que allí la mayoría de la gente no habla español.

El último curso de este tipo se impartió hace once años, y ahora está previsto que vuelva a tener lugar uno nuevo. Todas las parroquias de la prelatura envían a candidatos, porque es imposible imaginar la vida de Iglesia sin catequistas.

ACN quiere apoyar esta importante iniciativa con 15.000 euros.

Referencia: 234-01-49