El 6 de agosto de 2014, las unidades del EI arrasaron y conquistaron los asentamientos cristianos de la llanura de Nínive, al norte de Mosul. Unos 120,000 cristianos tuvieron que huir con lo puesto. Muchos de ellos encontraron refugio alrededor de la ciudad kurda de Erbil. Durante los siguientes tres años el arzobispo católico caldeo de Erbil, Mons. Bashar Matti Warda, fue uno de los pilares en su manutención y apoyo de la comunidad hasta que a principios de 2016, las fuerzas iraquíes y sus aliados pudieron recuperar los territorios, y decenas de miles de cristianos desplazados regresaron a las ruinas que quedaban de sus ciudades natales. Otros decidieron quedarse en Erbil o emigrar del país. La fundación ACN  junto con las iglesias locales apoya enormemente la reconstrucción. Cinco años después de la invasión de Nínive la fundación ACN, entrevista a Mons. Bashar Matti Warda, testigo de primera fila de todos estos sucesos históricos, sobre las consecuencias  para los cristianos en Iraq pero también para Oriente Medio y los países de Occidente.

 Por Maria Lozano.

Han sido cinco años de calvario. Mirando hacia atrás, ¿ha sacado alguna leccion de todo lo que han sufrido?

Cuando a un pueblo no le queda nada que perder, en cierto sentido es muy liberador, y desde esta posición clara y de valor renovado ahora puedo hablar en nombre de mi pueblo y decir la verdad. Pero me gustaría aclarar que somos un pueblo que ha soportado la persecución con paciencia y fe durante 1.400 años y que ahora afronta una lucha existencial, nuestra batalla definitiva en Irak. La causa más inmediata es el ataque del Estado Islámico (EI), que ocasionó el desplazamiento de más de 125.000 cristianos de tierras históricas y que nos dejó, en una sola noche, sin refugio, sin trabajo ni propiedades, sin iglesias ni conventos, sin la posibilidad de participar en ninguna de las cosas normales de la vida que otorgan dignidad; visitas familiares, celebración de bodas y nacimientos, compartir penas. Nuestros opresores confiscaron nuestro presente mientras intentaban borrar nuestra historia y destruir nuestro futuro. Esta fue una situación excepcional, pero no aislada, que pasa a formar parte del ciclo recurrente de violencia en Oriente Próximo desde hace más de 1.400 años.

Así que, de hecho, ¿la invasión del EI solo fue la punta del iceberg?

Con cada ciclo sucesivo, el número de cristianos ha ido disminuyendo hasta el día de hoy, en el que corremos peligro de extinción. Se mire como se mire, la extinción se acerca, ¿y qué dirán cuando ocurra? ¿Que nos extinguimos por un desastre natural o por una lenta emigración? ¿Que los ataques del EI fueron inesperados y nos cogieron por sorpresa? Eso es lo que dirán los medios de comunicación. O acaso brotará la verdad después de nuestra desaparición: que fuimos eliminados de forma persistente y constante en el transcurso de 1.400 años por un sistema de creencias que permite ciclos regulares y recurrentes de violencia contra nosotros, como el genocidio otomano de 1916-1922.

Mons. Bashar Matti Warda, arzobispo católico caldeo de Erbil.

Mons. Bashar Matti Warda, arzobispo católico caldeo de Erbil.

Pero durante esos 1.400 años de opresión de los cristianos, ¿hubo períodos de tolerancia musulmana como alternativa a la violencia y la persecución?

No se puede negar la existencia de tiempos de relativa tolerancia. Bajo Al Rashid se fundó en Bagdad la Casa de la Sabiduría, la gran biblioteca. Hubo un tiempo de relativa prosperidad cuando se valoraba la erudición cristiana y judía, y el florecimiento de la ciencia, las matemáticas y la medicina fue posible gracias a los eruditos cristianos nestorianos que tradujeron textos griegos, ya antiguos en el siglo IX. Nuestros antepasados cristianos compartieron con los árabes musulmanes una profunda tradición de pensamiento y filosofía, y mantuvieron con ellos un diálogo respetuoso desde el siglo VIII. La Edad de Oro árabe, como ha señalado el historiador Philip Jenkins, se construyó sobre la base de la erudición caldea y siríaca. Erudición cristiana. La imposición de la ley de la sharía supuso la decadencia de un gran aprendizaje y el fin de la Edad de Oro de la cultura árabe. Se había desarrollado un estilo de diálogo escolástico que sólo pudo darse porque una sucesión de califas toleró a las minorías. A medida que terminó la tolerancia, también lo hizo la cultura y la riqueza que se originaron gracias a ella.

Entonces, ¿la tolerancia es la clave para el desarrollo de los pueblos?

Exactamente. Pero estos momentos de tolerancia han sido una experiencia unidireccional: los gobernantes islámicos deciden, según su propio juicio y capricho, si los cristianos y demás no musulmanes deben ser tolerados y en qué medida. No es ni nunca ha sido una cuestión de igualdad. Fundamentalmente, a los ojos del Islam, los cristianos no son iguales. No debemos ser tratados como iguales; sólo debemos ser tolerados o no tolerados, dependiendo de la intensidad del espíritu yihadista prevalente. Sí, la raíz de todo esto son las enseñanzas de la Yihad, que es la justificación de los actos de violencia.

Los cristianos iraquíes están regresando de nuevo a sus pueblos. ¿Está la situación mejorando? ¿Cómo es la vida de los cristianos y demás minorías?

Todavía hay grupos extremistas, cada vez más numerosos, que afirman que matar a cristianos y yazidíes ayuda a difundir el Islam. Al adherirse estrictamente a las enseñanzas coránicas, prescriben la condición de dhimmi (ciudadanía de segunda clase) a las minorías, permitiendo la confiscación de propiedades y la aplicación de la yicia, el impuesto islámico. Pero eso no es todo. Si ustedes fueran cristianos en Irak o en cualquier otro lugar de Oriente Próximo, nunca aceptarían ni por un momento la sombra bajo la que vivimos, y bajo la que hemos vivido durante siglos. Según la Constitución de mi país, somos ciudadanos de menor rango, vivimos a merced de los que se autoproclaman superiores a nosotros. Nuestra humanidad no nos da derechos.

En los países occidentales ustedes son iguales ante la ley. Este principio básico de la vida europea y americana es el fundamento del orden civil cristiano, en el que todos somos hijos de un Dios amoroso, creados a Su imagen y semejanza, lo cual nos confiere dignidad a todos y nos insta al respeto mutuo. La seguridad civil nace de una visión del mundo que valora a cada ser humano no por su posición o función, sino simplemente por el hecho de ser humano. Esta visión ha sido el gran regalo de la tradición judeo-cristiana. Reconstruir la sociedad civil significa reconstruirla para todos. Cada uno ocupa un lugar y cada uno tiene la oportunidad de prosperar.

La verdad es que hay una crisis fundacional dentro del propio Islam, y si esta crisis no se admite, no se aborda y no se arregla, entonces no puede haber un porvenir para la sociedad civil en Oriente Próximo, y, de hecho, en ningún lugar donde el Islam se imponga sobre una nación.

La causa más inmediata es el ataque del Estado Islámico (EI), que ocasionó el desplazamiento de más de 125.000 cristianos de tierras históricas.

La causa más inmediata es el ataque del Estado Islámico (EI), que ocasionó el desplazamiento de más de 125.000 cristianos de tierras históricas.

Algunos dicen que la brutalidad y la violencia del EI también han cambiado al mundo islámico. ¿Qué opina usted?

Claramente, el EI ha conmocionado la conciencia del mundo, y también ha conmocionado la conciencia del mundo de mayoría islámica. La cuestión ahora es si el Islam dará o no continuidad a una trayectoria política en la que la sharía es la base del derecho civil y donde casi todos los aspectos de la vida quedan circunscritos a la religión, o si se desarrollará un movimiento más cívico y tolerante.

La derrota del EI no se ha visto acompañada de la derrota de la idea del restablecimiento del Califato. Esta idea ha vuelto a resurgir y ahora está firmemente implantada en mentes de todo el mundo musulmán.  Y con esta idea del Califato vienen todas las estructuras formales históricas de desigualdad y discriminación en relación con los no musulmanes. Y aquí no solo me refiero a Iraq. Vemos a líderes en otros países de Oriente Próximo que claramente están actuando de una manera coherente con el restablecimiento del Califato.

¿Cómo cree que reaccionará Occidente ante ello?

Esa es una pregunta crucial, y las minorías religiosas de Oriente Próximo querrían saber la respuesta. ¿Seguirán tolerando esta persecución organizada y sin fin contra nosotros? Cuando la próxima ola de violencia empiece a golpearnos, ¿alguien en sus universidades organizará manifestaciones y portará carteles que digan: “Todos somos cristianos”? Y sí, hablo de la “próxima ola de violencia” porque esta será simplemente el resultado natural de un sistema gobernante que predica la desigualdad y justifica la persecución. La ecuación no es complicada. A un grupo se le enseña que es superior y que tiene derecho a tratar a los demás como seres humanos inferiores sobre la base de su fe y sus prácticas religiosas. Esta enseñanza conduce inevitablemente a la violencia contra los “inferiores” que se niegan a cambiar de fe. Y ahí la tienen: la historia de los cristianos en Oriente Próximo durante los últimos 1.400 años.

Pero, ¿cuál sería la solución? ¿Cómo podemos construir un futuro mejor?

El cambio debe producirse como resultado de un trabajo consciente del propio mundo musulmán. Vemos pequeños comienzos de ello, quizás, en Egipto, en Jordania, en Asia, incluso en Arabia Saudí. Ciertamente, queda por ver si se trata de algo realmente sincero.

¿Tiene el Cristianismo en Oriente Próximo una misión profética?

El mío es un papel misionero: dar testimonio diario de las enseñanzas de Cristo, mostrar la verdad de Cristo y dar ejemplo vivo a nuestros vecinos musulmanes de un camino hacia un mundo de perdón, de humildad, de amor y de paz. Para que no haya confusión, no estoy hablando de conversión. Más bien estoy hablando de la verdad fundamental del perdón que los cristianos de Iraq podemos compartir, y que podemos compartir desde una posición de claridad moral históricamente única. Nosotros perdonamos a aquellos que nos asesinan, que nos torturan, que nos violan, que buscan destruir todo lo que tiene que ver con nosotros. Nosotros los perdonamos. En nombre de Cristo, los perdonamos. Y así les decimos a nuestros vecinos musulmanes: aprended esto de nosotros. Permitid que os ayudemos a sanar. Vuestras heridas son tan profundas como las nuestras. Nosotros lo sabemos. Rezamos por vuestra curación.  Curemos juntos a nuestro herido y torturado país.

El 6 de agosto de 2014, las unidades del EI arrasaron y conquistaron los asentamientos cristianos de la llanura de Nínive, al norte de Mosul.

El 6 de agosto de 2014, las unidades del EI arrasaron y conquistaron los asentamientos cristianos de la llanura de Nínive, al norte de Mosul.

¿Y qué hay de nuestra sociedad secular de Occidente? En su opinión, ¿cuál es nuestra función?

Os pedimos que consideréis nuestra situación con veracidad, tal como es en realidad, no según interpretaciones de un relativismo histórico que disminuye, o más bien insulta, la realidad de nuestro sufrimiento, privándonos así incluso de la dignidad de nuestra perseverancia en la fe . El fin último de la lucha es comprender la naturaleza de la batalla que libran. Para ello, os tendréis que preguntar: ¿Cuánto tiempo puede sobrevivir una sociedad moderada y decente sin la influencia de las instituciones cristianas? ¿Cuánto tiempo puede perdurar la tradición después de la muerte de la fe?  ¿Cómo se llenará el vacío?  Se ha pasado por alto el papel que las comunidades cristianas desempeñan o han desempeñado en las sociedades islámicas, así como que es una parte importante de la formación de la sociedad civil en la mayor parte del mundo. Y esto hay que destacarlo porque la situación en Iraq ha sido malinterpretada de manera lamentable por los mandatarios occidentales. No hay razón para creer que no malinterpretarán los mismos signos y presagios en sus propios países. ¿Creéis que estáis muy lejos del caos en Irak? Permitidme que os diga que solo estáis a seis horas de distancia.

Hablando de mandatarios ¿cuál debería ser el papel de los políticos?

Pedimos que unan esfuerzos para garantizar la igualdad de trato para todas las minorías en Iraq y en otros lugares. También rezamos para que los políticos tengan la humildad de reconocer que sus teorías han sido casi universalmente erróneas, basadas como estaban en valoraciones fundamentalmente equivocadas acerca del pueblo iraquí y su situación. A causa de estas políticas equivocadas, diseñadas desde la comodidad y seguridad de la lejanía, y abordadas en los medios de comunicación como asuntos de discusión intelectual partidista, cientos de miles de personas inocentes han muerto.  Un país entero ha sido destrozado y dejado a merced de los chacales. Todo este horror comenzó con la política, por lo que rogamos a aquellos de vosotros que continuáis teniendo acceso a la formulación de políticas para vuestro país, que recordéis a diario que vuestras valoraciones políticas y las de vuestros aliados tienen consecuencias de vida o muerte. Por favor, sed humildes y aseguraos de que realmente entendéis a la gente a la que estáis sentenciando. Entender lo que ha sucedido en Irak significa ser veraz acerca de la naturaleza y el propósito del orden civil cristiano. Significa ser sincero acerca de la naturaleza y el propósito de las leyes del Islam. Significa ser sincero acerca de lo que sucede cuando estos dos se juntan en un solo lugar. Entiendo que este es un tema incómodo para discutir desde la comodidad de un país pacífico, pero para los cristianos iraquíes este no es un asunto abstracto.

Quizá la más dolorosa pregunta: ¿Estamos ante el fin del Cristianismo en Iraq?

Podría ser. Reconozcámoslo. En los años precedentes a 2003 llegamos a ser hasta un millón y medio de creyentes: el seis por ciento de la población iraquí. Hoy en día, tal vez solo quedemos 250.000, tal vez menos, y los que quedamos debemos estar preparados para el martirio.

Al final, todo el mundo se enfrenta a un momento de verdad. ¿Se permitirá que un pueblo pacífico e inocente sea perseguido y eliminado por su fe? Y, por no querer decirles la verdad a los perseguidores, ¿será el mundo cómplice de nuestra eliminación? El mundo debería entender que en nuestro camino hacia la extinción no vamos a continuar en silencio. A partir de ahora diremos la verdad y viviremos la verdad, abrazando plenamente nuestro testimonio y misión cristianos, para que, si algún día desaparecemos, nadie pueda decir: ¿cómo pudo ocurrir esto? Los cristianos somos un pueblo de esperanza. Pero el hecho de afrontar el final también nos aporta claridad, y con ello, el valor de decir finalmente la verdad. La esperanza de permanecer en nuestra antigua patria depende ahora de nuestra capacidad y la de nuestros opresores – y del mundo entero – de admitir estas verdades. La violencia y la discriminación contra los inocentes deben cesar. Aquellos que las predican deben detenerse.  Los cristianos de Irak, que hemos afrontado 1.400 años de persecución, violencia y genocidio, estamos dispuestos a elevar la voz y a dar testimonio ante nuestros opresores y el mundo, independientemente de las consecuencias.

 

En Ucrania, la congregación de las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará está bendecida con numerosas vocaciones. Trece jóvenes novicias cursan actualmente su formación en Ivano-Frankivsk para consagrar sus vidas para siempre al servicio a Dios y a los hombres.  La mayoría de ellas tienen en torno a 20 años de edad.

Las religiosas de esta congregación acompañan a los jóvenes, organizan retiros, imparten la catequesis y se ocupan de los huérfanos, así como de los ancianos y enfermos, que a menudo atraviesan situaciones de extrema necesidad en Ucrania.

Ucrania: Apoyo a la formación de 13 novicias de la congregación de los Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará.

Ucrania: Apoyo a la formación de 13 novicias de la congregación de los Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará.

En verano, por ejemplo, las jóvenes novicias ayudan a organizar para niños y jóvenes campamentos de verano donde estos pueden recuperarse y divertirse, y, al mismo tiempo, profundizar su fe en Dios. Para las hermanas jóvenes, este es un buen ejercicio de catequesis. El año pasado, algunas de ellas viajaron a Italia junto con un grupo de 50 jóvenes con ocasión de un encuentro juvenil. Aunque el viaje en autocar fue largo y agotador, todos acabaron entusiasmados. La Hna. María Cristiana, la maestra de novicias, nos informa: “Nunca antes había visto a jóvenes tan entusiastas de la verdad y de la experiencia de la comunidad”. Además, las religiosas organizan peregrinaciones al santuario de Krylos. Durante la caminata de 25 kilómetros se reza y se canta, pero las Hermanas también están disponibles para conversaciones privadas en las que los jóvenes pueden hablar con confianza y plantear sus preguntas acerca de la fe o hablar sobre sus problemas personales. El año pasado participaron 400 jóvenes en la peregrinación.

ACN apoya con regularidad la educación de las jóvenes religiosas y también quiere apoyarlas de nuevo este año con 7.800 euros.

Referencia: 438-05-79

El Estado sudafricano sin acceso al mar de Zambia es uno de los países africanos más estables. Con casi un 90 por ciento de la población, los cristianos representan la mayoría de los aproximadamente 17 millones de habitantes. Sin embargo, sólo en torno a una quinta parte de la población es católica, mientras que la mayoría de los cristianos pertenecen a diferentes comunidades protestantes.

La Iglesia Católica se enfrenta allí a grandes desafíos: mientras que en el pasado la vida de Iglesia la sustentaban sobre todo misioneros extranjeros que recibían apoyo material de sus países de origen, hoy día son cada vez más los obispos y sacerdotes nativos los que asumen esta responsabilidad. En Zambia, las infraestructuras son deficientes en muchos lugares, las parroquias abarcan enormes territorios y los creyentes viven muy dispersos, por lo que se necesitan muchos más sacerdotes para atenderlos. Al mismo tiempo, las sectas impulsan una misión contundente y fascinan a muchas personas con mensajes de salvación simples que prometen éxito, riqueza y salud, mensajes con los que también captan a católicos. Sobre todo tienen éxito cuando, debido a la falta de recursos y a las grandes distancias, la atención pastoral no es lo suficientemente intensa como para que la gente se sienta realmente arraigada en la iglesia.

Zambia: Obras de renovación en el seminario mayor de San Agustín.

Zambia: Obras de renovación en el seminario mayor de San Agustín.

Por ello, la Iglesia en Zambia necesita sobre todo más sacerdotes, pero para poder formar a los sacerdotes, también tienen que darse las condiciones. En el seminario mayor de San Agustín en Kabwe, casi 90 jóvenes varones se preparan para la ordenación sacerdotal, pero el edificio que los alberga, que data de la década de los cincuenta, necesitaba desde hace años una urgente renovación. Las grietas en las paredes, los azulejos y partes del techo que se caían, la canalización en mal estado… todo esto hacía que la vida allí fuera difícil y, a veces, incluso peligrosa. Sobre todo las instalaciones sanitarias necesitaban urgentemente un saneamiento. Gracias a la ayuda de nuestros benefactores, que donaron 14.900 euros, fue posible renovar los baños y reemplazar las tuberías. Los futuros sacerdotes dan las gracias de todo corazón a todos los que han contribuido a ello.

Referencia: 159-02-19

Honduras es el segundo país más grande de América Central. Entre los países del mundo que no están en guerra, Honduras ocupa el segundo lugar después de su vecino El Salvador respecto al número de asesinatos. La violencia es omnipresente, y los robos, los asesinatos y los secuestros están a la orden del día. Las guerras entre bandas y los carteles de la droga siembran la inseguridad en el país. La desigualdad social y política es inmensa, y el 70 por ciento de la población vive por debajo del umbral de pobreza. Mucha gente intenta abandonar el país, especialmente los jóvenes.

Honduras: 3.000 Biblias y 3.000 ejemplares del DOCAT.

Honduras: 3.000 Biblias y 3.000 ejemplares del DOCAT.

Aunque sólo el 37 por ciento de la población profese la fe católica -una cifra extremadamente baja para Iberoamérica-, la Iglesia Católica es un signo de esperanza en un país marcado por la violencia, donde mucha gente no ve ninguna perspectiva. Pero también la iglesia misma afronta grandes desafíos: en los últimos 50 años, la población ha crecido de 2,5 a 9 millones de habitantes, por lo que hay una gran necesidad de asistencia pastoral y evangelización, al tiempo que hay demasiado pocos sacerdotes. Los laicos desempeñan un papel importante como catequistas, pero también hay carencia de laicos bien formados.

ACN apoya a la Iglesia local con 3.000 Biblias y 3.000 ejemplares del DOCAT, en el que se explica la Doctrina Social católica a los jóvenes. En un país con tan grandes problemas sociales es importante educar a los jóvenes de tal manera que estén en condiciones de contribuir a una sociedad mejor y más humana, en la que los mandamientos de Dios rijan para todos. A nosotros nos gustaría apoyar este proyecto con 23.000 euros.

Referencia: 225-00-89

Paraguay afronta grandes desafíos: la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor, y mucha gente de las zonas rurales carecen de perspectivas de futuro, por lo que emigran a las ciudades, donde, por lo general, las esperadas mejoras en las condiciones de vida no pasan de ser un sueño. Pero tampoco es inusual que la población rural sea ahuyentada para dar cabida a los grandes terratenientes.  La Iglesia es la única institución que goza de credibilidad en un país con grandes dificultades económicas y políticas.

La fe de la mayoría de la gente está tradicionalmente muy arraigada. El 90 por ciento de los aproximadamente cinco millones de habitantes de Paraguay son católicos, y a diferencia de su gran vecino Brasil y de otros países latinoamericanos, las sectas cuentan con poca afluencia. Sin embargo, la Iglesia de Paraguay es pobre y la buena voluntad no es suficiente: allí se necesitan recursos para llevar a cabo la labor pastoral y de evangelización. Por este motivo, la iglesia depende en gran medida de la ayuda del extranjero.

Paraguay: Estipendios de Misas para veinte Padres Franciscanos.

Paraguay: Estipendios de Misas para veinte Padres Franciscanos.

Los Franciscanos están presentes en Paraguay desde hace 67 años, y actualmente hay allí 44 religiosos, de los cuales veinte son sacerdotes. Los Franciscanos trabajan en ocho parroquias y cuatro escuelas, y han creado cinco centros para niños de la calle en los que atienden a unos 500 niños y niñas que no tienen hogar y de los que nadie más se ocupa.

El P. Miguel Ángel Cáceres, Provincial de los Franciscanos, nos escribe: “Estamos muy contentos con nuestra labor pastoral, que Dios siempre ha bendecido en abundancia. Queremos seguir así, pero la cosecha es grande y los trabajadores, pocos”. El Provincial nos agradece especialmente los 8.040 euros en estipendios de Misas con los que, gracias a nuestros bienhechores, pudimos apoyar el año pasado los veinte sacerdotes de su orden en Paraguay. Las intenciones de Misas no sólo benefician a los propios sacerdotes, sino que también se utilizan para la educación de los jóvenes futuros religiosos. ¡Dios se lo pague a todos los que han contribuido a ello!

Referencia: 233-04-masses

“La pregunta fundamental de nuestra vida sacerdotal: ¿A dónde se orienta mi corazón? Pregunta que nosotros, sacerdotes, tenemos que hacernos muchas veces, cada día, cada semana: ¿A dónde se orienta mi corazón?” (Papa Francisco). 

Esta pregunta también está al principio de cada vocación. Jaroslav, del seminario mayor de Vorzel en Kiev, Ucrania, la sintió cuando, más por curiosidad que por inclinación, se preparaba para la Primera Comunión. Hasta entonces, todo le había parecido “aburrido: Ir a la iglesia, la homilía de un hombre al que no conocía, la oración a un Dios que no veía”. Hoy dice: “La curiosidad me abrió el corazón. Yo me preguntaba: ¿Cómo es posible que haya personas que dedican toda su vida a Dios? Así fue cómo Cristo llamó a mi corazón. Y luego el momento en que decía “amén”, un amén que surgía de lo profundo del corazón. Ese fue el inicio de mi vocación, el inicio de un viaje de descubrimiento con Dios a través de mi vida”. Junto con otros 23 futuros sacerdotes se prepara en el seminario del Sagrado Corazón de Jesús para el viaje de la vocación de por vida. Uno de sus compañeros es Pavlo, quien también se planteó pronto la pregunta: “¿Dónde está mi corazón, qué camino quiere tomar?”. Durante un retiro organizado por un movimiento religioso, se dijo: “El sacerdocio es mi camino”, pero todavía sentía una ligera inquietud. Tan solo cuando acudió a la capilla
del seminario, donde estaba expuesto el Santísimo Sacramento y se entonaba la letanía del Sagrado Corazón de Jesús, “me invadió un sentimiento de profunda paz y
entonces supe: aquí mi corazón está en casa”. Pavlo, Jaroslav y los demás necesitan nuestra ayuda para su formación en esta casa, y nosotros hemos prometido para cada uno de los 24 futuros sacerdotes 600 euros.

Viaje de descubrimiento con Dios.

Viaje de descubrimiento con Dios.

Más “económico” resulta para los 23 futuros sacerdotes de la Diócesis de Bongaigaon, India. Esta joven diócesis crece rápidamente: en su fundación, hace 19 años, contaba con 14 parroquias, mientras que hoy ya son 34 con numerosas filiales. Allí faltan sacerdotes. Hay vocaciones, pero la formación es cara para la pobre diócesis, que no por ello ahorra en la calidad de la formación. Bongaigaon es una típica tierra de misión, donde en muchos pueblos y tribus la gente oye por primera vez hablar de la Buena Nueva del amor. Los futuros sacerdotes también acuden a la gente e intercambian sus experiencias en el seminario. Necesitan nuestra ayuda, por lo que, gustosos, les hemos prometido 9.200 euros para un año. Este intercambio y la vivencia de la comunidad son vitales en la Diócesis de Multan, Pakistán. Allí, confiados en vuestra generosidad, dijimos de inmediato “sí” cuando el Obispo, Mons. Benny Travas, nos pidió ayuda (7.500 euros) para organizar retiros y momentos de meditación para sus 33 futuros sacerdotes. Precisamente en este entorno hostil a los cristianos se necesitan momentos para plantear la pregunta funda mental acerca de la futura vida sacerdotal… para que el corazón encuentre descanso en Dios.

CONOCE MÁS SOBRE Aid to the Church in Need, VISITA http://www.churchinneed.org
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QUIÉNES SOMOS

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 5.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.