Durante largo tiempo, Bolivia fue considerada el país más pobre del continente sudamericano, y aunque la situación económica haya mejorado ligeramente, amplias partes de la población no se han beneficiado de este repunte. Así ocurre también en Cochabamba, la cuarta ciudad más grande del país. Ciertamente, se ha convertido en un centro industrial, pero muchos de sus habitantes siguen viviendo en la pobreza, y el éxodo rural agrava el problema, porque cada vez más gente acude a la ciudad.

Carmelitas del Sagrado Corazón de Jesús.

Carmelitas del Sagrado Corazón de Jesús.

En dos parroquias de Quillacollo, una ciudad ubicada en el oeste del departamento de Cochabamba, trabajan desde 2005 las Carmelitas del Sagrado Corazón de Jesús. A diferencia de las Carmelitas Descalzas -más conocidas, contemplativas y fundadas por Santa Teresa de Ávila-, las Carmelitas del Sagrado Corazón son una congregación activa. Las cinco Hermanas de Cochabamba han abierto un centro educativo para niños, jóvenes y mujeres, donde ofrecen cursos de alfabetización y enseñan habilidades a las mujeres para que puedan ganarse el sustento para sus familias. Además, preparan a los niños para la Primera Comunión, acompañan a niños, jóvenes y adultos en su camino de fe, organizan retiros y desempeñan un importante papel en este territorio aquejado por la escasez de clero y donde las parroquias son muy grandes. Finalmente, asesoran y apoyan a mujeres que son víctimas de la violencia doméstica.

Estas religiosas nos han pedido una contribución a sus gastos de manutención, pues tienen que pagar los gastos de viaje, la atención médica, la comida, etc. Nosotros les hemos prometido 2.170 euros.

Preocupados por “evitar mayores sufrimientos y dolores al pueblo”, a la vez que esperanzados por el cambio del rumbo político y democrático que está viviendo Venezuela, se muestran en un comunicado conjunto la Conferencia Episcopal Venezolana, la Conferencia de Religiosos y Religiosas y del Consejo Nacional de laicos del país, publicado 4 de febrero en Caracas.

“Con determinación y esperanza” ansían la búsqueda “de un cambio político a través de un proceso de transición pacífica y transparente, que lleve a elecciones libres y legítimas para retomar el rumbo democrático y lograr la recuperación del Estado de Derecho, la reconstrucción del tejido social, la producción económica, la moral en el país y el reencuentro de todos los venezolanos”. Una situación difícil la que se está escribiendo en los renglones de la historia de Venezuela y que tanto el pueblo, como el clero venezolano y la comunidad internacional están viviendo con gran expectación y, a la vez, con gran preocupación.

La Iglesia venezolana pide paz, transparencia y ayuda humanitaria.

La Iglesia venezolana pide paz, transparencia y ayuda humanitaria.

Los presidentes de los tres gremios más representativos de la Iglesia católica en el país denuncian en el comunicado “la creciente represión por motivos políticos, la violación de los Derechos Humanos y las detenciones arbitrarias y selectivas” e insisten en que esta ruta de transición se lleve de una forma pacífica y con la Constitución Nacional en la mano.

Agradecen la labor de los activistas que defienden y promueven los Derechos Humanos en momentos de crisis a pesar de los riesgos, y les animan para que continúen atendiendo “a las víctimas que sufren injusticias”. “Pedimos el respeto y la seguridad personal y jurídica para quienes ejercen este digno servicio en Venezuela”. De este modo recuerda que la Iglesia católica está comprometida con la población más afectada, “actuando de acuerdo a los principios de independencia, imparcialidad y humanidad” y de esta manera solicitan “los permisos necesarios para disponer de la ayuda humanitaria como un medio para mitigar el impacto de la crisis sobre la gente más vulnerable. Cáritas de Venezuela y las diversas instituciones de promoción social de la Iglesia con un extenso alcance en todo el territorio nacional, nos comprometemos a continuar el servicio que venimos realizando con equidad, inclusión, transparencia y efectividad”.

El comunicado termina pidiendo oraciones en “todos los templos, casas y comunidades, pidiéndole al Señor que nos conceda la paz, la reconciliación, la libertad y la salud espiritual y corporal”.

Venezuela atraviesa un periodo de tensión política que se disparó el pasado 23 de enero, cuando Guaidó se juramentó ante cientos de miles de opositores como presidente interino.

Venezuela atraviesa un periodo de tensión política que se disparó el pasado 23 de enero, cuando Guaidó se juramentó ante cientos de miles de opositores como presidente interino.

Una situación sin precedentes

La situación política actual de Venezuela es consecuencia de las elecciones presidenciales del pasado mayo de 2018, en las que según la versión oficial del gobierno ganó Nicolás Maduro, pero que fueron calificadas como “elecciones ilegítimas” por la mayoría de los países de la comunidad internacional, entre otros Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Santa Lucía, España y Estados Unidos, por ser llevadas a cabo con diversas irregularidades. Así, partiendo de unas elecciones ilegítimas, el presidente Maduro a partir del término de su mandato anterior, el 10 de enero, pasaría a ser ilegítimo y no reconocido como presidente de la República. Como consecuencia y aplicando la constitución venezolana pasaría a ser presidente encargado de Venezuela el presidente de la Asamblea Nacional del país, en este caso Juan Gerardo Guaidó. De esta manera, el 11 de enero de 2019 Guaidó anunció que asumía el artículo 233 de la constitución para convocar nuevas elecciones nacionales y el 23 de enero se juramentó como presidente encargado de Venezuela.

Tras cinco años de matrimonio, Gulzar Masih y su esposa, una pareja católica, adoptaron a un bebé en un hospital local con la ayuda de un amigo de la familia. Esta niña, llamada Meerab, vive ahora en Sargodha, Pakistán, y tiene 19 años de edad. Aquí le habla a la fundación pontificia ‘Ayuda a la Iglesia Necesitada’ de las dificultades de su vida y de sus objetivos para el porvenir.

“Mi padre era Gulzar Masih, mi madre es Naasra Bibi, y tengo un hermano, Shahryar Gulzar, de ocho años de edad. Pertenezco a una familia católica. Mi padre trabajaba a jornal de obrero de la construcción y pintor. Ganaba 200 rupias paquistaníes al día, lo que equivale a dos euros, pero algunos días no tenía trabajo, y ese día no comíamos. Cuando afrontábamos un gasto extraordinario, mi padre siempre tenía dificultad para pagarlo, pero, no obstante, le estábamos agradecidos a Dios por Sus bendiciones.

“Un día mi padre enfermó gravemente y mi madre lo llevó al hospital. Allí el médico le diagnosticó diabetes. No teníamos recursos económicos para que tuviera un tratamiento adecuado, y, como resultado, mi padre murió.

Esta niña, llamada Meerab, vive ahora en Sargodha, Pakistán, y tiene 19 años de edad.

Esta niña, llamada Meerab, vive ahora en Sargodha, Pakistán, y tiene 19 años de edad.

“Tras el fallecimiento de mi padre, mi madre, pese a estar hundida en el dolor y la pena, encontró trabajo como criada para poder satisfacer nuestras necesidades domésticas y educativas. Los ingresos familiares eran bajos y los gastos, altos, razón por la cual en un momento dado incluso interrumpí mis estudios. No obstante, mi madre me animó a no perder la fe en Dios, diciéndome que Él nos mostraría el camino. Por la noche pensaba en mi padre y en la necesidad de mi familia, y así decidí ayudar a mi madre, cuya salud no es robusta: a menudo está enferma y tiene la tensión alta.

“Le dije que la ayudaría después de la escuela, que o bien la apoyaría en su trabajo o que trabajaría en su lugar. Un día que acudí sola al trabajo, el propietario de la casa, que tenía unos 40 años de edad, me pidió que le preparara un té. Cuando iba a servírselo, me agarró con fuerza del brazo y me besó. Tenía muchísimo miedo de contárselo a mi madre, porque pensaba que me pegaría. Sin embargo, cuando volvió a ocurrir, se lo conté, y entonces ella me prohibió volver al trabajo. Me pregunto si también ella sufrió los mismos abusos.

“Siempre le rezaba a Dios, con la esperanza de que nos ayudara y nos mostrara el camino. Algunas personas acudieron a nuestra casa para ofrecernos su ayuda. Yo continué mis estudios en la escuela primaria de Santa Ana de la Iglesia Católica. Mi hermano por entonces también iba a la escuela, pero debido a nuestra situación económica, la dejó para trabajar como pintor en una obra.

“Cuando cursaba octavo grado, la Sociedad de San Vicente de Paúl, presente en la diócesis, contribuyó a cubrir los gastos. Al principio, la beca mensual ascendía a 500 rupias; dos años más tarde se incrementó hasta mil rupias. Más tarde me admitieron en una escuela superior gestionada por una organización católica, que es una de las mejores escuelas de nuestra ciudad. Le estoy muy agradecida a nuestro director, que renunció a cobrarme las tasas escolares, por lo que pude continuar mi educación sin esa carga económica.

"Yo continué mis estudios en la escuela primaria de Santa Ana de la Iglesia Católica".

“Yo continué mis estudios en la escuela primaria de Santa Ana de la Iglesia Católica”.

Gracias a la buena gente que Dios nos envió, estoy en condiciones de participar en programa preparatorio de Medicina en la universidad. Allí tengo que soportar la discriminación religiosa, pues es un centro musulmán, pero yo sé que Dios está conmigo. Vivo en una zona muy pobre, por lo que por las tardes ofrezco clases particulares gratuitas a 200 niños. Mi deseo más profundo es ser médica y ayudar a los pobres, para que nadie muera como lo hizo mi padre.

En 2017, ‘Ayuda a la Iglesia Necesitada’ destinó más de 900.000 dólares en ayudas a la Iglesia de Pakistán. Dicha ayuda se invirtió, entre otros, en apoyo a los seminaristas y ayudas al sustento de religiosas, así como en una serie de proyectos pastorales.

ACN lanza dos proyectos de ayuda a la comunidad que está regresando a un lugar totalmente devastado

El número de víctimas mortales a causa de los ataques terroristas del pasado 15 de noviembre perpetrados en la catedral del Sagrado Corazón en la Diócesis de Alindao y en el campo de desplazados anexo a la misma, sigue creciendo y ya son más de 80 muertos según un informe recibido por la fundación  Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). ¿Cuál es la razón de este estallido de violencia contra los cristianos en el sur de la República Centroafricana? En el informe la Iglesia local analiza los hechos y explica las consecuencias de estos terribles acontecimientos.

“La población, que huyó casi en su totalidad a la selva, está regresando con la esperanza de encontrar algunos granos de arroz para comer y rebusca entre las cenizas para buscar alubias superficialmente quemadas”, así de dramático es el escenario que describe el obispo de Alindao, Mons. Cyr-Nestor Yapaupa. El número de víctimas mortales ha incrementado y supera los ochenta muertos, entre ellos dos sacerdotes y dos pastores protestantes, según fuentes hospitalarias.

La Iglesia local asegura que el campo de desplazados que albergaba a más de 26.000 personas y era coordinado por los sacerdotes, ha quedado totalmente devastado. “Los ancianos y discapacitados fueron quemados vivos, fusilados o decapitados”, prosigue Mons. Yapaupa. “Presos del pánico, muchos padres tuvieron que abandonar a sus hijos en la desesperada carrera por la supervivencia. Una madre de gemelos tuvo que dejar a uno de sus hijos para salvar al otro. Los atacantes disparaban a quemarropa”. Además de la pérdida de vidas humanas, “el fuego arrasó el centro de acogida así como varios edificios de la Iglesia. La catedral perdió el tejado. Se robaron coches, motocicletas, paneles solares, comida almacenada, dinero, combustible…”

Para el restablecimiento de la comunidad y ayudar al clero local en esta situación de abandono total, Ayuda a la Iglesia Necesitada va a destinar a la diócesis 45.000 $.

Para el restablecimiento de la comunidad y ayudar al clero local en esta situación de abandono total, Ayuda a la Iglesia Necesitada va a destinar a la diócesis 45.000 $.

Un país desgarrado

Hoy por hoy hay más de 14 grupos armados repartidos por la República Centroafricana. El presidente del país, Faustin Touadéra, no tiene medios para controlar este remanente activo de la guerra civil iniciada en 2013, que enfrentó a los seleka -una coalición de grupos musulmanes  – con los anti-balaka – milicias de autodefensa animistas “anti-balas AK47”. Milicias musulmanas de Unidad por la Paz en el Centro de África (UPC), una escisión de los antiguos seleka, fueron identificadas como autores de los ataques del pasado 15 de noviembre. ¿Por qué las tensiones se han redoblado precisamente en Alindao?

Alindao, “una vaca para ordeñar”

Según la UPC, se trata de legítima defensa porque los anti-balaka de Alindao habrían asesinado a dos musulmanes los días 14 y 15 de noviembre. En cambio, el informe señala que más bien se trata de la falta de recursos de la UPC, que ve Alindao como “un centro comercial floreciente, una vaca para ordeñar”. Expulsada de Bambari en octubre, la UPC tuvo que abandonar el comercio local de ganado y las minas de oro y diamantes. “Las colectas semanales entre los comerciantes para alimentar a las tropas” suscitaron fuertes protestas y fue necesario encontrar otro medio de subsistencia: Alindao y su botín de guerra”.

La Iglesia, un objetivo

“Organizada y estructurada, la Iglesia Católica es un interlocutor esencial en la crisis local”, señala el Obispo africano. La Iglesia mantiene relaciones con las organizaciones humanitarias, con el presidente y la MINUSCA (la misión de las Naciones Unidas). Al mismo tiempo es “objeto de codicia” y una institución que los caudillos de la guerra quieren derribar. ¿Explica esto la inmovilidad de las fuerzas mauritanas de la ONU durante los ataques en Alindao, que “allanan así el camino a los atacantes al no asumir su misión de proteger a la población desplazada?” A título informativo el informe explica que “dos días antes de la tragedia, el responsable de la UPC fue recibido por el contingente mauritano”. La diócesis califica esta reunión como una “planificación consensual”. Los tres líderes de las confesiones religiosas de la República Centroafricana -el Cardenal Nzapalainga, el Pastor Guerekoyame Gbangou y el Imán Omar Kobine Layama-  han pedido una investigación por parte de la comunidad internacional.

Cyr-Nestor Yapaupa ist Bischof von Alindao.

Cyr-Nestor Yapaupa ist Bischof von Alindao.

“Lo hemos perdido todo, salvo la fe”

“Lo hemos perdido todo, salvo la fe”, concluye el Obispo. “Podemos mirar a los ojos al enemigo y ofrecerle un perdón sincero, sin ceder al espíritu de venganza o al miedo”.

Para el restablecimiento de la comunidad y ayudar al clero local en esta situación de abandono total, Ayuda a la Iglesia Necesitada va a destinar a la diócesis 45.000 $.

La fundación pontificia Aid to the Church in Need (ACN) celebra este año el 40 aniversario de la Biblia infantil «Dios habla a sus hijos». Desde sus comienzos y hasta ahora se han distribuido más de  51 millones de ejemplares en 189 idiomas en todos los continentes.

“Los caminos que esta Biblia ha abierto para llegar a encontrarse con Dios no sólo a muchos niños, sino también adultos, va mucho más allá de lo que se puede medir con parámetros meramente humanos” dice el presidente ejecutivo de la fundación, Thomas Heine-Geldern. En muchas familias de regiones pobres del mundo, la Biblia infantil es el único libro que poseen.

Desde sus comienzos y hasta ahora se han distribuido más de  51 millones de ejemplares en 189 idiomas en todos los continentes.

Desde sus comienzos y hasta ahora se han distribuido más de  51 millones de ejemplares en 189 idiomas en todos los continentes.

La Biblia infantil sacia la sed de Dios

«Las cartas que hemos recibido durante los últimos 40 años, en las que niños, familias, obispos y sacerdotes agradecen la Biblia del Niño, son un testimonio de la profunda sed de Dios que este librito sigue saciando, hoy como ayer», expuso Heine-Geldern. «Dios habla a sus hijos» se divide en 99 capítulos breves y contiene los principales textos del Antiguo y Nuevo Testamento en un lenguaje accesible para los niños. En la versión actual de la Biblia del Niño, los textos son de la teóloga alemana Eleonore Beck (1926-2014) y las ilustraciones a color de la religiosa española Miren-Sorne Gómez (*1937), que también se emplean en clases de Religión y en las catequesis.

El “padre” de la Biblia del Niño fue el religioso premostratense holandés padre Werenfried van Straaten (1913-2003), fundador de ACN. En 1979 las Naciones Unidas proclamaron el «Año del Niño», lo que se convirtió en la chispa inicial para poner en práctica una idea sobre la que el padre Werenfried llevaba mucho tiempo reflexionando: «los niños necesitan algo así como una biblia infantil para que la imagen de Cristo se haga viva en sus corazones», escribió entonces. « Muchas veces  la Iglesia local no tiene medios para proporcionar una biblia infantil en el idioma materno, o está perseguida o discriminada y no le está permitido publicar esos escritos. Muchos niños son tan pobres que no pueden comprarse un libro. Por eso queremos regalarles una biblia especial».

Desde sus comienzos y hasta ahora se han distribuido más de  51 millones de ejemplares en 189 idiomas en todos los continentes.

Desde sus comienzos y hasta ahora se han distribuido más de  51 millones de ejemplares en 189 idiomas en todos los continentes.

Alta demanda desde un primer momento

ACN presentó la Biblia del Niño en la Conferencia de los obispos de Latinoamérica celebrada en la ciudad mexicana de Puebla a finales de enero de 1979, en la que también participó el Papa Juan Pablo II durante su primer viaje fuera de Italia. El éxito fue impresionante: los obispos encargaron directamente 1,2 millones de ejemplares en español. De esto se enteraron misioneros, obispos y catequistas de otros países, lo que hizo necesario traducirla a otros idiomas. Hoy en día existen versiones en 189 lenguas: que van de la A de afar, el idioma que hablan aproximadamente medio millón de personas en zonas de Etiopía, Eritrea y Yibuti, hasta la Z de zulú, un idioma de los bantúes, en África meridional. Periódicamente se añaden nuevas traducciones pues sólo en África, por ejemplo, se hablan más de 2.000 idiomas. Allí, la Biblia del Niño presta una importante contribución a la alfabetización.

Desde el principio, ACN distribuye la Biblia infantil gratuitamente en países necesitados, mientras que en los de mayor poder adquisitivo, su precio cubre los gastos de producción. Entre los ejemplares más difundidos se cuentan las versiones en español (unos 14 millones), portugués (10,3 millones), inglés (2,5 millones), francés (1,2 millones) y suajili, del este de África (950.000). Tras el hundimiento de la Unión Soviética, una emisora cristiana de radio dio a conocer la Biblia infantil en ruso, y en breve la fundación recibió medio millón de pedidos.

Entre los ejemplares más difundidos se cuentan las versiones en español (unos 14 millones), portugués (10,3 millones), inglés (2,5 millones), francés (1,2 millones) y suajili, del este de África (950.000).

Entre los ejemplares más difundidos se cuentan las versiones en español (unos 14 millones), portugués (10,3 millones), inglés (2,5 millones), francés (1,2 millones) y suajili, del este de África (950.000).

También los Papas aprecian enormemente la Biblia del Niño. Por ejemplo, Benedicto XVI distribuyó en su viaje pastoral a Brasil en mayo de 2007, el ejemplar número 10 millones de la Biblia del Niño durante su visita a Fazenda de la Esperanza.

Las comunidades católicas en el Oriente Próximo han celebrado más de 1.000 santas misas para agradecer al Papa Francisco por su apoyo a la iniciativa «Velas por la paz en Siria» que ha llevado a cabo la fundación pontificia Aid to Church in Need (ACN) durante las Navidades.

El pasado primer domingo de adviento, Francisco encendió una vela durante el habitual rezo del Ángelus asomado desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, pidiendo: « ¡Que esta llama de esperanza y tantas llamitas de esperanza  dispersen las tinieblas de la guerra!».

El Papa Francisco recibiendo un cirio de la campaña "Velas por la paz en Siria", de manos de la hermana Annie Demerjian, religiosa siria.

El Papa Francisco recibiendo un cirio de la campaña “Velas por la paz en Siria”, de manos de la hermana Annie Demerjian, religiosa siria.

Numerosas comunidades de Siria, Egipto, Líbano e incluso de la Península Arábiga  han expresado al Santo Padre su agradecimiento por este gesto, celebrando cientos de misas específicamente por las intenciones del Pontífice. Numerosos cristianos ortodoxos en el Oriente Próximo se han sumado también a esta acción de agradecimiento orando por las intenciones del Papa Francisco.

En la campaña «Velas por la paz en Siria» participaron más de 50.000 niños de diferentes confesiones y religiones en las ciudades sirias afectadas por la guerra, como Alepo, Damasco, Homs, Marmarita, Hasaka, Tartús y Latakia. Miles de personas en todo el mundo se unieron a la acción, mostrando su solidaridad con Siria.

El día uno de enero, Jornada Mundial de la Oración por la Paz, cientos de comunidades del Líbano por iniciativa del arzobispo católico-melquita de Zahlé y Forzol, Issam John Darwish, se unieron a la acción, encendiendo velas y rezando por la paz en Siria y en todo el Oriente Próximo en los servicios litúrgicos de Año Nuevo.

CONOCE MÁS SOBRE Aid to the Church in Need, VISITA http://www.churchinneed.org
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QUIÉNES SOMOS

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 5.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.