En 2019, África batió un récord funesto por segunda vez consecutiva: fue el continente que registró el mayor número de asesinatos de sacerdotes, religiosos y trabajadores de la Iglesia. También preocupan el creciente número de secuestros y la expansión del terrorismo islamista. Un suceso especialmente dramático supuso el aumento de la violencia en Burkina Faso. Los cristianos están sometidos a presión en muchos lugares de África, son discriminados, perseguidos y expulsados allí donde forman una minoría. Por eso, el continente negro también fue una región prioritaria para ACN en 2019.

Pese a la situación catastrófica de muchas de sus regiones, África sigue siendo un continente de esperanza para la Iglesia católica. Con sus 234 millones de católicos, allí vive más de un sexto de todos los católicos del mundo. Uno de cada nueve sacerdotes y uno de cada cuatro seminaristas del mundo es africano. En caso de hambrunas, estallidos de violencia o inestabilidad política, es siempre la Iglesia la que está junto a la población, ofreciendo ayuda allí donde los estados no alcanzan. Por eso, el cometido de nuestra fundación es apoyar a la Iglesia en África no solo en su misión pastoral, sino también en su compromiso social y humanitario.

Por eso, el continente negro también fue una región prioritaria para ACN en 2019.
Por eso, el continente negro también fue una región prioritaria para ACN en 2019.

Con sus 234 millones de católicos, África sigue siendo un continente de esperanza para la Iglesia

En este continente, ACN se dedica sobre todo a financiar la formación y capacitación de sacerdotes, religiosos y laicos. Pero una de nuestras mayores prioridades es también el apoyo a iniciativas para el fortalecimiento y la protección de familias en zonas de crisis y de conflicto.

Con sus 234 millones de católicos, allí vive más de un sexto de todos los católicos del mundo.
Con sus 234 millones de católicos, allí vive más de un sexto de todos los católicos del mundo.

Además, ayudamos a las comunidades con la compra de vehículos todoterreno para que los sacerdotes puedan llegar a las personas que habitan en zonas apartadas y desplazarse por caminos y carreteras en malas condiciones. Otras ayudas económicas se destinaron a la construcción de iglesias y capillas, edificios que ayudan a crear identidad en zonas donde los católicos son una minoría.