Nigeria

Situación: ligeramente peor

INFORME

Cuando en mayo de 2017, 82 niñas, la mayoría de ellas cristianas, fueron liberadas tres años después de su secuestro de Chibok, norte de Nigeria, algunos sectores de los medios de comunicación declararon que el rumbo de la batalla contra el grupo terrorista Boko Haram estaba cambiando. Pero, aunque los medios se refirieron a la liberación como “una victoria” del presidente de Nigeria, Muhamadu Buhari,[1]  la amenaza de extremistas militantes siguió siendo motivo de preocupación, particularmente en el norte del país. A pesar de los esfuerzos de los militares nigerianos por acabar con Boko Haram, los ataques de los islamistas contra los cristianos y el creciente poder de la violencia de otros grupos significan que el panorama de la Iglesia es cada vez más incierto.

Para el verano de 2017, el saldo de muertos y destrucción de los grupos islamistas contra los cristianos ya era completamente evidente. En marzo de 2017, una delegación de Ayuda a la Iglesia Necesitada voló a Maiduguri, capital del estado más afectado, Borno. A ACN le dijeron que 1,8 millones de personas del estado habían sido desplazadas como resultado del conflicto de Boko Haram. También se enteró de que 5000 mujeres habían quedado viudas y 15 000 niños huérfanos. Se habían producido daños en 200 iglesias y capillas, 35 presbiterios y centros parroquiales. En total, 26 millones de personas de la región habían resultado afectadas por Boko Haram.[2]

Con Boko Haram como presunto autor de la mayor parte de la violencia, las pruebas muestran indiscutiblemente que, durante el período que se examina, los islamistas se han mantenido firmes en su objetivo: “El Estado nigeriano y los cristianos son nuestros enemigos y lanzaremos ataques contra el Estado nigeriano y su aparato de seguridad, así como contra las iglesias hasta que alcancemos nuestro objetivo de establecer un estado islámico…”[3]. Este manifiesto es posterior a una declaración realizada por Boko Haram en marzo de 2012 de “guerra contra los cristianos” dirigida a eliminarlos de algunas zonas del país: “Haremos tanto esfuerzo para tener un Estado islámico que los cristianos no podrán quedarse”. El hecho de haber intentado eliminar el cristianismo de la región, puede indicar claramente que Boko Haram es culpable de genocidio en algunas zonas del norte de Nigeria, como ya había advertido el clero católico en 2014.[4] Aunque el Gobierno ha conseguido, en el momento de redactar este informe, liberar a Maiduguri del control de Boko Haram, la amenaza no ha terminado en absoluto pues la ciudad es víctima de repetidos ataques suicidas.

Durante su visita al norte de Nigeria en la primavera de 2017, la delegación de Ayuda a la Iglesia Necesitada recibió un expediente de los líderes de la Iglesia mostrando que en la diócesis de Kafanchan, Kaduna meridional, 988 personas habían muerto desde 2011. El informe mostró también que en el mismo período, 71 aldeas mayoritariamente cristianas habían sido destruidas, así como 2712 viviendas y 20 iglesias. Escucharon que la diócesis había sido atacada por pastores fulani, combatientes islamistas calificados como “organización hermana”[5] de Boko Haram. Muy a finales de 2016, se produjo en la diócesis un recrudecimiento de la violencia de los fulani contra los cristianos. Entre los ataques se cuenta la matanza de 12 personas en abril de 2017, 10 de ellas católicas, asesinadas momentos antes de que se iniciara una vigilia pascual en el exterior de una iglesia en el sur del estado de Kaduna. Aunque no necesariamente comparten la visión de Boko Haram de un califato musulmán en el norte de Nigeria, la evidencia demuestra que los pastores fulani están tan decididos como cualquier filial de Daesh (ISIS) a eliminar a los cristianos en una región donde la Iglesia ha crecido rápidamente. Los líderes de la Iglesia afirman que en una región que hace un siglo tenía muy pocos cristianos, ahora los fieles constituyen el 35 por ciento de la población.[6] La repentina explosión de la violencia relacionada de los fulani manifiesta la capacidad que tienen estos pastores para suponer una amenaza a la presencia cristiana en un nivel fundamental.

El clima de conflictos y tensiones de Nigeria ha surgido de las divisiones en una sociedad donde la religión ha sido desde hace mucho tiempo fuente de un intenso debate y en ocasiones causa del estallido de la violencia. La nación más poblada de África está dividida a partes iguales entre musulmanes y cristianos y persiste es constante el debate sobre cuál es mayoritario. Los cristianos predominan en el sur – con una alta proporción de católicos en las zonas de asentamiento de Igbo – y el norte es predominantemente musulmán. El estatus constitucional de Nigeria es el de república federal basada en el modelo de los Estados Unidos de América, pero en el norte ese estatus constitucional se complicó por la introducción de la ley islámica sharía en el año 2000. Se dice que la violencia islamista en Nigeria ha disminuido a partir de mayo de 2015, cuando Buhari, musulmán, asumió la presidencia de acuerdo con la ley que decreta que el titular del cargo tiene que ir alternando entre las dos religiones principales del país. La perspectiva de que un cristiano vuelva a asumir la presidencia apunta a la amenaza de una reanudación de la violencia, como ocurrió durante el período lleno de crisis de Jonathan Goodluck, que terminó en 2015.

Quienquiera que tome el relevo de Buhari, existe la posibilidad de que para entonces haya disminuido la amenaza de Boko Haram. Aunque las consecuencias de la violencia ejercida por los militantes durante los últimos años no han sido totalmente evidentes hasta ahora, hay indicios de que la amenaza de Boko Haram y grupos similares está en declive. Los analistas, sin embargo, alegan constantemente que la amenaza de Boko Haram sigue siendo fuerte debido a la presunta prevaricación por parte del Gobierno en la lucha contra los militantes. En 2017, la Comisión para la Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos elogió a los militares del Estado por recuperar terreno de los islamistas antes de agregar que “los esfuerzos no militares del Gobierno para frenar [al grupo yihadista] siguen siendo incipientes”[7]. El obispo Bagobiri fue más lejos acusando al Gobierno de connivencia con los combatientes de Boko Haram y fulani. En una entrevista a Ayuda a la Iglesia Necesitada realizada en la primavera de 2017, declaró: “Dado el carácter sofisticado de las armas utilizadas en las operaciones [islamistas], se sospecha que sus allegados en el Gobierno y los militares podrían estar suministrándoles estas armas”. [8] Afirmando que los fulani están al frente de las aduanas, la inmigración y el control sobre el Ministerio de Asuntos Internos, el obispo concluyó: “Es fácil traer armas peligrosas a través de nuestras fronteras, sin que nadie pueda prevenirlo”.

En conclusión, aunque la amenaza islamista a los cristianos alcanzó su máximo antes del período estudiado en este informe, la violencia continua de Boko Haram, la fuerza renovada de los fulani y el impacto de la emigración masiva han puesto a la Iglesia en mayor riesgo. Las informaciones recibidas subrayan el aspecto del uso de armamento más sofisticado y de la formación.[9] A pesar de la amenaza, en áreas donde el Gobierno había logrado erradicar claramente la amenaza yihadista, los obispos y otros líderes de la Iglesia estaban haciendo todo lo posible para reubicar a la gente en su tierra natal, siempre que hubiera la seguridad adecuada.

[1] New York Times, 07/05/17 <www.nytimes.com>
[2] Maria Lozano, Report on ACN Communication Trip to Nigeria, March 2017
[3] Osun Defender, 11/06/12 <www.osundefender.com>; Christian Post, 14/6/12 <www.christianpost.com>; CNN, 09/08/14 <edition.cnn.com>
[4] The Tablet, 02/07/14 <www.thetablet.co.uk>
[5] ACN interview with Catholic Bishop Joseph Bagobiri of Kafanchan, northern Nigeria, March 2017; ACN (UK) News, 27/04/17 <acnuk.org>
[6] ACN interview with Catholic Bishop Joseph Bagobiri of Kafanchan, northern Nigeria, March 2017
[7] USCIRF 2017 Report, p.1 <www.uscirf.gov>
[8] ACN (UK) News, 27/04/17 <acnuk.org>
[9] Voice of the Martyrs (Canada), 24/11/16 <www.vomcanada.com>

ESTADÍSTICA

Población total:

186.99 milliones

Nivel de persecución contra los cristianos:

Extremo

Situación actual de los cristianos:

Peor

POBLACIÓN CRISTIANA

86,5 millones

Religiones:

cristiana, 46,3%; musulmana, 46%; tradicional, 7,4%; otras, 0,3%

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