Corea del Norte

Situación: ligeramente peor

INFORME

La trágica muerte del estudiante estadounidense Otto Warmbier en junio de 2017 volvió a arrojar una luz sobre las condiciones bárbaras de los campos de prisioneros del país. Fue sentenciado a 15 años de trabajos forzados en enero de 2016 por una broma en la que robó un letrero con un eslogan político del hotel donde se encontraba. Lo más notable de su juicio fue que el relato oficial de su delito se centraba en el cristianismo, a pesar de que el señor en realidad era Warmbier judío, hecho que las autoridades no sabían o decidieron no mencionar. Warmbier, según el Estado, había cogido el letrero inducido por un amigo de la Iglesia Metodista Unida de la Amistad, historia que el propio Warmbier repitió en la televisión estatal. El relato del crimen del Sr. Warmbier ofrecida por el Estado a lo largo del proceso, simboliza su forma de ver el cristianismo. La religión se presenta a menudo como una herramienta de la “intervención extranjera” (generalmente de los Estados Unidos y / o Corea del Sur), que representa una amenaza peligrosa para la seguridad. Un ex agente de seguridad norcoreano explicó a la ONG Christian Solidarity Worldwide que ” persiguen (al cristianismo) fundamentalmente porque lo relacionan con Estados Unidos… y lo consideran como espionaje. Dado que los estadounidenses han difundido el cristianismo, y dado que son los que intentaron invadir nuestro país, entonces los cristianos son espías. Y a los espías se les ejecuta”[1] Este análisis corre el riesgo de simplificar excesivamente la forma de ver el cristianismo, pero al menos explica la visión de la religión como amenaza debido a sus supuestos vínculos con EE.UU.

Al menos 200 000 cristianos han desaparecido desde 1953. Informes del Centro de Base de Datos para los Derechos Humanos de Corea del Norte indicaron que más de 65 000 personas han sufrido persecución a causa de sus creencias.[2] No hay cifras exactas sobre el número de cristianos que hay actualmente en el país y, dado que muchos se ven obligados a practicar su fe en secreto, es prácticamente imposible obtener cifras verificables. En 2001, Corea del Norte afirmó que había 38 000 creyentes: 10 000 protestantes, 3000 católicos, 10 000 budistas y 15 000 cheondoístas (seguidores de un sistema sincrético de creencias basado en gran medida en el confucianismo).[3] Pero los números reales son casi con seguridad mucho más altos.[4] Las estimaciones cifran el número de cristianos entre 400 000 y 500 000.[5]

Según el sistema de estratificación social “songbun” de Corea del Norte, los cristianos son clasificados como “hostiles” (los de las categorías superiores pertenecen a la clase “central”, leal al Estado, y los de las clases inferiores están etiquetados como “hostiles” al mismo). Los protestantes aparecen en el número 37 de la lista y los católicos en el número 39 de un total de 51 categorías posibles. El songbun clasifica a las personas de acuerdo a su lealtad al régimen, y determina el acceso a las necesidades tales como alimentos, educación y atención médica. Cuando son descubiertos por el régimen, los cristianos sufren arrestos y torturas, y han llegado informaciones sobre ejecuciones públicas de cristianos. Personas que han conseguido huir han explicado la violencia e intimidación que sufren los cristianos y que en ocasiones se tienen que reunir en grupos de sólo dos o tres, y pronunciar en silencio las oraciones e himnos.

Oficialmente, la Constitución de Corea del Norte establece la “libertad de creencias religiosas” y en 1988 el Gobierno estableció federaciones religiosas para budistas, chendoístas, protestantes y católicos, siguiendo un modelo similar a las asociaciones patrióticas de China. Estas federaciones supervisan una iglesia católica y dos iglesias protestantes en Pyongyan, consideradas generalmente iglesias cuya función es aparentar ante los visitantes extranjeros. El padre Philippe Blot, que trabaja en China con refugiados norcoreanos, describió a las iglesias como “meras fachadas” diseñadas para presentar una “falsa libertad religiosa”.[6] Las iglesias protestantes son lideradas por laicos. La diócesis católica de Pyongyang está vacante y el último obispo fue nombrado en marzo de 1944.[7] No hay clérigos católicos nativos en Corea del Norte, pero los sacerdotes visitantes ocasionalmente dicen misa. En 2008, el padre Paul Kim Kwon-soon, franciscano surcoreano, se convirtió en el primer sacerdote en obtener un permiso de residencia.[8]

Michael Kirby, presidente del Comité de Investigación de las Naciones Unidas elaboró un informe en 2014 en el que concluye que el régimen es culpable de crímenes contra la humanidad; declaró que la sección sobre la persecución religiosa era una de las partes más descuidadas del informe. El informe afirma que “a los cristianos se les prohíbe practicar su religión y se les persigue”, y concluyó que -a pesar de las afirmaciones del régimen- no había derecho a la libertad religiosa. También afirmó que la adoración a la familia Kim es obligatoria y sus retratos están en todos los hogares, oficinas y edificios públicos, y que a los detenidos por su fe religiosa frecuentemente se les tortura, se les envía a campos de prisioneros e incluso se les asesina. Los cristianos eran enviados habitualmente a los campamentos de Kwalliso – para prisioneros políticos – donde las condiciones eran sustancialmente peores que las de los campos de prisión normales.[9] Allí han sufrido “atrocidades inenarrables”, entre ellas asesinatos extrajudiciales, trabajos forzados, tortura, persecución, hambre, violación, aborto forzado y violencia sexual. Según Christian Solidarity Worldwide: “Entre los hechos documentados contra cristianos se cuenta que los han colgado en una cruces colocadas encima de hogueras, los han aplastado con apisonadoras, y los han arrojado desde lo alto de puentes y los han pisoteados”. [10] Según algunas estimaciones, tres cuartas partes de los cristianos de los campos han muerto a causa de los duros castigos que se les han impuesto.[11] El régimen de Kim ha negado la existencia de los campos, pero los grupos de derechos humanos han reproducido testimonios de supervivientes e imágenes tomadas por satélite de dichos campamentos. Recientemente, en noviembre de 2016, Human Rights in North Korea publicó imágenes del Campamento 25, cerca de Chongjin, en la costa noreste, que ha duplicado su tamaño, afirman, en la última década.[12] Se estima que entre 50 000 y 70 000 cristianos están detenidos en estos campos [13], lo que podría representar alrededor del 50 por ciento de los detenidos.

Un récord tan sombrío respecto a los derechos humanos explica por qué Corea del Norte es, con razón, el país en el que se cometen las peores violaciones de la libertad religiosa.[14] Lord David Alton, copresidente del Grupo de Trabajo obre Corea del Norte del Parlamento del Reino Unido, que ha viajado al país en numerosas ocasiones, afirmó en una entrevista concedida en junio de 2017 a Ayuda a la Iglesia Necesitada: “Ciertamente, las cosas para los cristianos no están mejorando”. En un momento en el que las relaciones entre Pyongyang y Occidente han disminuido, con repercusiones potencialmente mortales, lo más probable es que a los cristianos de Corea del Norte, que en la mente del régimen están tan estrechamente identificados con los Estados Unidos y con otros países, les espere un trato aún peor en los meses y años venideros.

[1] Total Denial: Violations of Freedom of Religion or Belief in North Korea (Christian Solidary Worldwide, September 2016), pp 6-7
[2] Christian Post,12/11/16  www.christiantoday.com
[3] ACN’s Religious Freedom in the World report 2016 cites 12,000 Protestants, 10,000 Buddhists, 800 Roman Catholics, and 15,000 Cheondoists drawing on data in a North Korean 2002 report to the UN Human Rights Committee given in the US State Department Annual International Religious Freedom Report 2014www.state.gov citing.
[4] Total Denial (Christian Solidary Worldwide, September 2016), p. 3
[5] David Curry, President and CEO of Open Doors USA, speaking on Fox News 08/01/14, www.bing.com/video
[6] CNS, 31/03/17
[7] Catholic Hierarchy www.catholic-hierarchy.org
[8] CNS, 31/03/17
[9] UN Report of the commission of inquiry on human rights in the Democratic People’s Republic of Korea, 17/02/14 www.ohchr.org; Ecumenical News, 18/02/14 www.ecumenicalnews.com; Forbes 25/01/17 www.forbes.com
[10] OHCHR report, 17/04/14 www.ohchr.org; Independent, 17/02/14 www.independent.co.uk/news; Christian Solidary Worldwide, Total Denial North Korea 2016 report, p.3, p.16
[11] Christian Post, 11/11/16
[12] CNN, 30/11/16
[13] New York Times, 25/12/16
[14] Open Doors, www.opendoorsuk.org/persecution

ESTADÍSTICA

Población total:

25.28 milliones

Nivel de persecución contra los cristianos:

Extremo

Situación actual de los cristianos:

Peor

POBLACIÓN CRISTIANA

203 000 155

Religiones:

agnóstica, 57%; atea, 15,5%; tradicional (cheondoísta incluida), 25%; budista 1,5%; cristiano, 0,8%; otros, 0,2%/p>

CONOCE MÁS SOBRE Aid to the Church in Need, VISITA http://www.churchinneed.org
logoacnwhy2

QUIÉNES SOMOS

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 6.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.