Fieles a los tres pilares establecidos por nuestro fundador: información, oración y caridad, con nuestro trabajo de comunicación damos voz a aquellos que con frecuencia no la tienen. Nosotros tomamos nota de los asuntos más acuciantes de la Iglesia local, proporcionamos un servicio de abogacía para cristianos perseguidos frente a otras instituciones, redactamos el informe de libertad religiosa y elaboramos artículos para la prensa y otras publicaciones, productos audiovisuales y medios sociales.

Damos voz a los cristianos perseguidos.

Mark von Riedemann, director de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa.

Este material se pone a disposición de las Secciones Nacionales para que los remitan a los medios locales, incluyendo los canales de radio y televisión. Con campañas de información, publicaciones, actos y conferencias, las 23 Secciones Nacionales trabajan por el bien de la Iglesia en todo el mundo. También ayudamos en la ampliación de emisoras de radio y supervisamos la formación de profesionales de los medios de comunicación al servicio de la evangelización. Como “abogados de los cristianos”, alzamos la voz en numerosos casos urgentes para ayudar a los fieles desfavorecidos y perseguidos.

Con nuestro alegato en favor de más humanitarismo y amor al prójimo, ya hemos sido capaces de concienciar a algunos responsables relevantes. Una gran parte de nuestras actividades de abogacía son posibles gracias al contacto personal durante las visitas a las delegaciones colaboradoras en nuestros proyectos y a la facilitación de una información de alta calidad. Ello nos ha permitido granjearnos en los últimos años una gran confianza y una buena reputación entre los políticos de la UE y de otras instituciones, lo cual nos ayuda a impulsar proyectos con mayor facilidad y ganar colaboradores.

El arzobispo Bernardito Auza, Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas, elogió a ACN por ser la “organización líder en el mundo que da voz a los cristianos víctimas de la persecución en determinados lugares”.
El arzobispo Bernardito Auza, Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas, elogió a ACN por ser la “organización líder en el mundo que da voz a los cristianos víctimas de la persecución en determinados lugares”.

Con un volumen de donaciones de 110 millones de euros es posible aliviar muchas necesidades, pero para realizar cambios profundos a nivel global se precisa mucho más que eso. En este sentido es muy importante informar y motivar a las instituciones estatales e internacionales para que apoyen estos grandes proyectos de ayuda. Por eso, ACN aboga por el amor al prójimo y por los cristianos necesitados en todo el mundo. Un esfuerzo que a menudo se ve recompensado: en mayo de 2019, nuestra fundación fue galardonada en Nueva York con el premio “Path to Peace”, que concede la fundación del mismo nombre, creada por la misión de la Santa Sede ante Naciones Unidas en Nueva York.

Para nosotros, este galardón es un gran estímulo que nos impulsa a seguir procurando la realización de esfuerzos coordinados y a entrevistarnos con multiplicadores de la opinión pública, capaces de informar a los creadores de opinión en los medios y en todo tipo de eventos sobre las necesidades de los cristianos y de movilizar al diálogo y a la acción. El arzobispo Bernardito Auza, Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas, elogió a ACN por ser la “organización líder en el mundo que da voz a los cristianos víctimas de la persecución en determinados lugares”. El premio “Path to Peace” fue recibido por Thomas Heine-Geldern, presidente ejecutivo de ACN. En sus agradecimientos, éste subrayó que la distinción recibida “les corresponde a aquellos cristianos que son perseguidos, oprimidos, discriminados o silenciados a causa de sus creencias. Si hoy les presto mi voz, lo hago con la esperanza de que su martirio sea algo menos silencioso”.

Pero nada nos motiva tanto en nuestra labor como las experiencias personales de los afectados. Por eso, en 2019 el equipo de relaciones públicas de ACN –con el lema “Haz el bien y cuéntalo”– volvió a tomar parte en congresos, conferencias y simposios internacionales en los que la situación de los cristianos fue descrita fielmente, en la mayoría de los casos por testigos presenciales. De ese modo contribuimos a crear un marco de colaboración estrecha entre la delegación de la UE en Pakistán y la Iglesia local, que abordará el problema de la discriminación de las minorías religiosas en los libros de texto.