Desde hace décadas, ACN hace todo lo posible por ayudar a la Iglesia necesitada en los países de Europa del Este. Allí la Iglesia sigue enfrentándose a grandes desafíos
como la mala situación económica, los esfuerzos para conseguir la devolución de edificios expropiados o el estado de emergencia de la Iglesia por la falta de recursos
humanos. El comunismo ateo ha dejado además un gran vacío en la sociedad, y las personas se encuentran desorientadas. Todo ello hace que exista una enorme demanda de atención pastoral, asesoramiento y acompañamiento espiritual. Lo mismo ocurre entre los refugiados que han llegado a Europa Occidental. Por eso, el fomento de la formación y la capacitación de sacerdotes, religiosos y laicos es la máxima prioridad para ACN en estas regiones.

Mientras muchos no lo creían posible, bastante antes de la caída del régimen comunista el padre Werenfried van Straaten, fundador de ACN, estaba convencido del fin próximo del comunismo y se preparó activamente para cuando llegara ese día. Por eso, el cumplimiento del 30 aniversario de la caída del Muro de Berlín en 2019 fue motivo de gran alegría para ACN. El cambio político en el antiguo bloque oriental trajo consigo la recuperación de la libertad religiosa, justo lo que el padre Werenfried había deseado. En las últimas décadas se ha podido construir y progresar mucho en las iglesias del Este, algo a lo que nuestra fundación también ha contribuido
en gran medida. Desde la caída del comunismo, ACN ha financiado las necesidades de la Iglesia en Europa del Este con unos 500 millones de euros.

Desde hace décadas, ACN hace todo lo posible por ayudar a la Iglesia necesitada en los países de Europa del Este.
Desde hace décadas, ACN hace todo lo posible por ayudar a la Iglesia necesitada en los países de Europa del Este.

Las iglesias locales siguen dependiendo de la ayuda extranjera en los países de Europa del Este, en los cuales la Iglesia católica constituye una minoría. ACN no solo subvenciona la formación y la capacitación de sacerdotes, sino que también financia trabajos urgentes de renovación y construcción de edificios religiosos que fueron expropiados por el régimen comunista. De ese modo contribuimos a reequipar a las iglesias locales con una infraestructura que funcione adecuadamente.

Desde la caída del comunismo, hemos apoyado a la Iglesia en Europa del Este con unos 500 millones de euros

Además, ayudamos a sacerdotes y religiosas que deben ofrecer su asistencia en extensas regiones facilitándoles vehículos. Pero también seguimos activos en Europa Occidental. Allí, ACN se encarga sobre todo de la atención pastoral a los refugiados y apoya iniciativas para promover la formación en la fe.