En la llanura de Nínive, en Iraq, 363 edificios propiedad de la Iglesia han sido dañados o destruidos por el Estado Islámico y necesitan ser restaurados. Las Dominicas Hna. Luma Khuder y Hna. Nazek Matty: “Esperamos regresar a Teleskuf lo antes posible: las familias nos necesitan”. El P. Andrzej Halemba, presidente en funciones de la Comisión para la Reconstrucción de Nínive: “450 familias ya han retornado a Teleskuf, y esperamos que muchas otras sigan su ejemplo”.

 “El acuerdo entre las Iglesias cristianas es un buen signo, porque la gente percibe que la Iglesia está unida y que las decisiones no se tomarán unilateralmente”. La Hna. Luma Khuder y la Hna. Nazek Matty, dos Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena del convento de Nuestra Señora del Rosario sito en Teleskuf, al norte de Mosul, ven una señal alentadora en el empeño de las Iglesias cristianas iraquíes de reconstruir los pueblos cristianos de la llanura de Nínive, destruidos por el llamado Estado Islámico. Las Iglesias Siro-Católica, Siro-Ortodoxa y Caldea crearon el 27 de marzo pasado la Comisión para la Reconstrucción de Nínive, cuya tarea consiste en supervisar y planificar la reconstrucción de casi 13.000 viviendas.

Antes de 2014, las Dominicas de Santa Catalina de Siena tenían conventos en muchas localidades de la llanura de Nínive. Cuando irrumpió el Estado Islámico, la Hna. Luma, la Hna. Nazek y otras setenta Dominicas tuvieron que huir y se convirtieron en personas desplazadas. “En 2014, apenas habíamos llegado a Erbil”, explica la Hna. Luma, “empezamos a distribuir víveres, leche y pañales. Abrimos ‘conventos de emergencia’ para estar lo más cerca posible de los desplazados cristianos, para atenderlos y acompañarlos. En 2015, cuando los desplazados recibieron alojamientos más definitivos, abrimos dos escuelas: una en Ankawa, en el norte de Erbil, y otra en Dohuk. La escuela de Erbil cuenta con 600 alumnos de entre 6 y 13 años. También abrimos un jardín de infancia que acoge a 392 niños. Entre otros, estos centros los financia ACN. Nosotras dependemos totalmente de estas ayudas”.

 

Actualmente, la situación está cambiando. “El número de desplazados en el Kurdistán está disminuyendo poco a poco”, señala la Hna. Nazek. “En Teleskuf ya no hay peligro, por lo que muchas familias han regresado a sus casas”. Y la Hna. Luma añade: “ACN está comenzando a reconstruir las casas, también en Teleskuf. El Estado Islámico permaneció poco tiempo en este pueblo y las casas no han sufrido demasiados daños. También nosotras, con el apoyo de ACN, estamos reparando nuestro convento de Nuestra Señora del Rosario en Teleskuf. Nos gustaría regresar lo antes posible junto a la gente, que está cansada de vivir lejos de casa”.

“Sabemos que desde enero de 2017 unas 450 familias han retornado a Teleskuf y que muchas otras se están preparando para regresar a casa”, explica el P. Andrzej Halemba, responsable de Oriente Próximo en ACN y presidente en funciones de la Comisión para la Reconstrucción de Nínive. “De todos los pueblos de la llanura de Nínive, Teleskuf es hoy por hoy el más seguro. Está en una zona controlada por el Ejército kurdo”, añade el P. Halemba. “Esperamos que el retorno de las familias cristianas a Teleskuf tenga un efecto dominó entre las familias de los demás pueblos, que todavía se resisten a regresar por temor a que la situación todavía no sea totalmente segura. ACN contribuirá con otros 40.000 euros a la renovación del convento dominico de Teleskuf. Las Hermanas deben regresar lo antes posible porque las familias las necesitan”.

En toda la llanura de Nínive hay 363 edificios eclesiales que han sido atacados por el llamado Estado Islámico y que necesitan ser restaurados: 34 han sido totalmente destruidos, 132 han sido pasto de las llamas y 197 han sufrido daños parciales. Solo en Teleskuf hay 1.104 casas de particulares y 21 edificios propiedad de la Iglesia afectados por la acción destructora del Estado Islámico.