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La adoración: medida de la vitalidad de la Iglesia

“El Señor está siempre allí. Las iglesias no son sólo espacios en los cuales acontece algo por la mañana y carece de toda función durante el resto del día. El ámbito de la iglesia es siempre ‘Iglesia’, porque el Señor se ofrece en todo momento, ya que el misterio eucarístico permanece y porque en nuestro ir al encuentro de él siempre estamos incluidos en la Misa de toda la Iglesia que tiene fe, reza y ama.
Actualmente corremos el peligro de que nuestras iglesias se reduzcan a museos y les pase lo mismo que a los museos: si no están cerradas, son expoliadas. Dejan de vivir. La medida de la vitalidad de una Iglesia, la medida de su apertura interior se muestra en el hecho de que pueda tener abiertas sus puertas por ser un lugar de oración” (Papa Benedicto XVI).

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