De Roma al mundo: los niños se unen en una semana de oración por la paz
Del 1 al 7 de octubre, la fundación pontificia Aid to the Church in Need (ACN) invita a niños, familias, escuelas y parroquias de todo el mundo a participar en la iniciativa «Un millón de niños rezando el Rosario». Este año, la campaña se desarrollará como una semana mundial de oración, que comenzará con una vigilia en Roma el 1 de octubre y culminará el 7 de octubre, fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

Desde comunidades de la Amazonía boliviana hasta parroquias de Sudán, Mozambique, Zimbabue y Sierra Leona, ya están en marcha los preparativos para la campaña «Un millón de niños rezando el Rosario» de este año.
Una de las novedades de la iniciativa de 2026 es precisamente que se organiza como una semana de oración, del 1 al 7 de octubre. Esto permitirá que diócesis, parroquias, escuelas, comunidades y familias de distintas partes del mundo elijan el día que mejor se adapte a sus circunstancias pastorales y locales, manteniéndose unidas en una misma intención: la paz y la unidad.
La semana comenzará el 1 de octubre con una vigilia de oración en Roma y culminará el miércoles 7 de octubre, fiesta de Nuestra Señora del Rosario. La campaña de este año está inspirada en el mensaje de Fátima: «Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará».
En la invitación a participar en la iniciativa, el cardenal Kurt Koch, presidente internacional de ACN y prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, recuerda que el Corazón Inmaculado de María representa una vida totalmente abierta al Espíritu Santo y presenta a María como modelo de fe, amor y oración.

La invitación sitúa asimismo la campaña en el contexto de un mundo marcado por los conflictos y el sufrimiento, recordando las palabras de Cristo en el Evangelio de san Juan: «En el mundo tendréis tribulación. Pero ánimo: yo he vencido al mundo». Habla de las dos realidades que hoy se viven en tantos países: la violencia, la guerra, la pobreza y las verdaderas pruebas, pero también el extraordinario consuelo que puede surgir de la oración.
Las respuestas que ya están llegando a ACN muestran cómo puede tomar forma esta cadena mundial de oración en contextos muy diferentes.
En Sudán, donde la guerra sigue causando un enorme sufrimiento a la población, el padre Franck Mandozi, de la Región Pastoral de Kosti, ha confirmado la participación de niños de distintas parroquias y escuelas: «Sudán y muchas otras partes del mundo necesitan la intercesión de Nuestra Señora por la paz. Con esta intención, animaremos a los niños de nuestras parroquias y escuelas a sumarse a esta campaña», escribió a ACN.

A miles de kilómetros de distancia, en una comunidad indígena tsimané de la Amazonía boliviana, la hermana Patricia Alejandra Botello López explica que el Rosario ya se está rezando con los niños tanto en idioma tsimané como en español. «Ya lo rezábamos en tsimané y en español desde antes del 13 de mayo, debido a la dramática situación que vivimos en Bolivia desde hace varios meses. Ahora reforzaremos esta oración para unirnos espiritualmente con ustedes», explicó a ACN.
En Zimbabue, la parroquia de San Cristóbal, en la archidiócesis de Bulawayo, reunirá a los niños el domingo 4 de octubre. Sin embargo, para el párroco, el padre Charles Mafurutu, la iniciativa no terminará allí. En las semanas siguientes espera desplazarse a comunidades remotas y centros de misión dispersos por toda la parroquia, algunos a muchos kilómetros de distancia, para reunir a los niños y rezar con ellos el Rosario por la paz.
En Paraguay, Radio Pa’i Puku planea no solo promover la campaña a través de las ondas, como viene haciendo desde hace varios años, sino también retransmitir en directo el Rosario rezado por los niños en la parroquia de San Eugenio de Mazenod e invitar a familias, parroquias, escuelas y catequistas a unirse a la iniciativa.

Mensajes similares han llegado a ACN desde Etiopía, Mozambique y Sierra Leona, entre otros países. Proceden de lugares con realidades muy distintas, pero comparten una misma convicción: en un momento en que las necesidades de tantas personas son inmensas, la oración no es algo secundario. Es necesaria.
La campaña se inspira en las palabras atribuidas a san Padre Pío: «Cuando un millón de niños recen el Rosario, el mundo cambiará». La iniciativa nació en Venezuela en 2005 y desde entonces se ha convertido en un movimiento mundial de oración que involucra a familias, parroquias, escuelas y grupos infantiles en todos los continentes.
La campaña invita a los adultos no solo a animar a los niños a rezar, sino también a rezar con ellos. Como subraya la carta de invitación, ya sea que los niños recen solos o en grupo, que recen el Rosario completo o solo un misterio, cada oración tiene valor.
El Rosario, explica el texto, conduce a los niños junto a María hacia la vida de Jesús, mientras que su oración posee una fuerza especial por ser sencilla, confiada y abierta a la gracia de Dios.

ACN pone a disposición materiales de oración para ayudar a niños, familias, escuelas y parroquias a participar en la campaña. Asimismo, se invita a los participantes a registrarse, de modo que el mapa de la iniciativa pueda mostrar una vez más cómo niños de distintos países se unen en oración por la paz.
Este año, el Día Mundial del Rosario se suma por primera vez a la campaña, junto con los colaboradores históricos de la iniciativa: el Santuario de Fátima, la Red Mundial de Oración del Papa y el Apostolado Mundial de Fátima.