Nigeria: Sacerdote alerta del riesgo de “guerras de guerrillas” tras atentados suicidas que dejan decenas de muertos
Un sacerdote ha advertido que hay terroristas “infiltrándose” en los poblados. La advertencia viene después de que un presunto ataque suicida en el noreste de Nigeria resultara en múltiples fallecidos.
El padre Joseph Fidelis, de la Diócesis de Maiduguri, comunicó a Aid to the Church in Need (ACN) que diversos ataques habían tenido lugar en poblados de alrededor durante las dos semanas previas al devastador ataque del lunes, 16 de marzo, que dejó 28 muertos.

El padre Fidelis explicó que: “ La noche del domingo intentaron infiltrarse en la ciudad, pero los militares los identificaron y los repelieron tras un intenso tiroteo. Pero para el 16 unos pocos de su avanzadilla estaban ya en la ciudad planeando el triple ataque”.
La primera explosión tuvo lugar en la entrada de un hospital universitario, mientras que la segunda y la tercera sucedieron pocos minutos después en el popular mercado de los lunes (Monday Market) y en la oficina de correos del centro comercial, ambos lugares ubicados a unos 4 kilómetros del hospital.
Se cuentan al menos 28 personas fallecidas y 108 heridos por estas orquestadas explosiones registradas a las 19.30 hora local, en el momento en que la multitud celebraba el fin del ayuno del Ramadán.
Según Mons. John Bakeni, obispo auxiliar de Maiduguri, tres cristianos murieron en las explosiones y al menos seis están hospitalizados.
El padre Fidelis dijo a ACN que los terroristas eran miembros de ISWAP (la rama del ISIS en África Occidental), que opera más allá de las fronteras, pero que tiene raíces en el estado de Borno. Y añadió: “Usan una estrategia de guerrilla para su infiltración. Se comportan como personas normales, se visten con vestimentas normales y se meten en los vehículos como ciudadanos normales. Y probablemente los dispositivos explosivos fueron improvisados dentro de la ciudad. En cierto modo reconocemos la gran labor de la policía, que ha tenido que supervisar el regreso de la población a sus hogares para romper el ayuno del Ramadán. La policía hizo el esfuerzo, pero se infiltraron igualmente”.
La policía de Borno confirmó que la investigación ha revelado que los incidentes fueron perpetrados por “presuntos suicidas”. Añadieron que están tratando de identificarlos y que la normalidad ha regresado a la ciudad.
Sin embargo, el padre Fidelis explicó a ACN: “La normalidad no ha regresado. La oficina de correos normalmente actúa de estación de bus central, pero la gente la está evitando – hay quiénes incluso usan callejones traseros y gente asustada de salir a la calle. La gente teme por sus vidas. Incluso sin que el gobierno imponga un toque de queda, la gente no sale”.
El sacerdote también explicó que los ataques en los poblados de Ngoshe y Pulka habían desplazado alrededor de 3.000 personas a Maiduguri. “Esto dificulta los controles de seguridad porque no pueden parar y registrar a todo el mundo. Es como una guerra de guerrillas, muy difícil de controlar”, explica.
El aumento de desplazados ha traído complicaciones añadidas: “Cuantas más personas huyen por su vida y se desplazan, más caótica se vuelve la situación.”
“La mayoría de las veces, cuando pasan estas cosas la gente huye a las iglesias. Tratamos de dar comida, refugio, inodoros improvisados y tiendas de campaña. Pedimos vuestras oraciones y vuestro apoyo”.
“ACN es siempre la primera en ayudar. Nos ayudan con las viudas, huérfanos y catequistas. Estamos siempre agradecidos de su labor y apreciamos enormemente lo que hacen”, concluyó.