Islamistas reducen a escombros una iglesia histórica en el norte de Mozambique
El ataque contra la parroquia de San Luis de Montfort no causó víctimas entre los misioneros, pero ha generado un pánico generalizado entre la población cristiana.
Una iglesia histórica en Meza, en la región de Cabo Delgado, al norte de Mozambique, fue reducida a escombros durante un ataque de insurgentes yihadistas el 30 de abril.

Según información enviada a Aid to the Church in Need (ACN) por fuentes locales, el ataque tuvo lugar alrededor de las 16:00 horas, cuando militantes armados entraron en la parroquia de San Luis de Montfort, en Minhoene, y comenzaron a destruirlo todo. La iglesia, las oficinas y la residencia de los misioneros fueron incendiadas, y el jardín de infancia fue vandalizado.
“Fue una escena de terror. Viviendas, infraestructuras, todo ha quedado destruido, y la histórica parroquia reducida a escombros. Los civiles fueron capturados y obligados a ver y escuchar discursos de odio”, explica el obispo de Pemba, Mons. António Juliasse, en un mensaje a la fundación pontificia ACN.
La parroquia de San Luis de Montfort fue fundada en 1946 y era un importante punto de referencia de la presencia católica en el norte de Mozambique, que es mayoritariamente musulmán.
La comunidad está actualmente atendida por misioneros cameruneses, que afortunadamente no se encontraban presentes cuando llegaron los terroristas.
“Los misioneros están a salvo, pero la comunidad sigue en shock incluso después de que los atacantes abandonaran el lugar al anochecer”.
Mons. António Juliasse afirma que los cristianos locales necesitan el apoyo de la Iglesia universal: “Pedimos atención y solidaridad para las víctimas de Meza. Desde hace nueve años vemos a los insurgentes quemar capillas e iglesias en la diócesis de Pemba. ¡Pero la fe del pueblo de Dios nunca arderá, cada día se reconstruye!”.

Por su parte, el arzobispo de Nampula, Mons. Inácio Saure, que también es presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique, declaró a ACN que los ataques contra los cristianos y los lugares de culto cristianos “van completamente en contra de nuestra cultura de convivencia pacífica entre personas de diferentes religiones, y de nuestra experiencia de vivir en paz”.
“Pedimos que cesen la destrucción y las muertes. Que cesen las incitaciones al odio contra los cristianos, y pido que tampoco demos lugar a la islamofobia, porque los musulmanes no son nuestros enemigos, son nuestros hermanos queridos”, dijo.
Aunque la insurgencia en Cabo Delgado comenzó centrándose principalmente en objetivos militares y estatales, en los últimos años los terroristas, que afirman lealtad al Estado Islámico, han comenzado a atacar específicamente a los cristianos.
El conflicto en la provincia de Cabo Delgado, en Mozambique, ha causado al menos 6.300 muertos y más de un millón de desplazados desde octubre de 2017, afectando a población de distintas religiones y comunidades.
En este contexto más amplio de violencia, al menos 300 católicos han sido brutalmente asesinados en ataques específicamente dirigidos contra cristianos, incluidos catequistas, agentes pastorales, fieles laicos y la religiosa italiana María de Coppi, según Mons. António Juliasse.

En total, al menos 118 iglesias y capillas han sido destruidas durante la insurgencia, incluyendo este último incidente en Meza.
ACN continúa apoyando a la Iglesia en Mozambique en medio de la crisis. Los proyectos incluyen ayuda humanitaria, apoyo psicosocial y la reconstrucción de infraestructuras. El Vaticano también ha mostrado su cercanía a los católicos de Cabo Delgado, realizando constantes llamamientos a la paz. En diciembre de 2025, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, visitó la región y escuchó de primera mano los testimonios de las víctimas.