
LA LIBERTAD RELIGIOSA ES UN DERECHO HUMANO, NO UN PRIVILEGIO.

Nadie debería tener que elegir entre su fe y su vida. Sin embargo, 5.400 millones de personas —casi dos tercios de la humanidad— viven en países donde individuos y comunidades siguen sufriendo acoso, violencia e incluso la muerte a causa de sus creencias.
Estamos ante una emergencia de derechos humanos a escala global.
Sé hoy la voz de los que no tienen voz y detén la atrocidad de la persecución religiosa.
Defiende el derecho a creer y firma la petición por la libertad religiosa.
ACN llevará cada firma a los escenarios internacionales más importantes —incluyendo la ONU, la UE, gobiernos, diplomáticos y responsables de la toma de decisiones— para asegurar que tu voz sea escuchada.
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La realidad de la persecución religiosa en la actualidad.
Causas de la persecución religiosa
La persecución religiosa no ocurre en el vacío. Las violaciones de la libertad de religión o de creencias son impulsadas por dinámicas políticas, sociales y de seguridad identificables que conducen a la discriminación, la violencia y las restricciones a la práctica religiosa.
Para cada uno de los siguientes impulsores, destacamos situaciones de países seleccionados para mostrar cómo estas dinámicas se traducen en amenazas reales para la libertad religiosa

El extremismo religioso es una de las amenazas más violentas a la libertad religiosa en varias partes del mundo. En Nigeria y en toda la región del Sahel, grupos extremistas armados atacan a comunidades cristianas y musulmanas moderadas, así como a sus líderes, asaltando aldeas, iglesias y escuelas.
Estos ataques pretenden imponer una ideología extremista, eliminar la diversidad religiosa y desestabilizar a las comunidades locales. Millones de personas han sido desplazadas y muchos creyentes viven bajo una amenaza constante simplemente por su fe. Nigeria y el Sahel son ejemplos emblemáticos de cómo el extremismo religioso alimenta la violencia contra los cristianos y otras comunidades de fe, socavando la paz y la estabilidad social en múltiples regiones.
El nacionalismo etno-religioso vincula la identidad nacional a una religión dominante, marginando a menudo a las comunidades de fe minoritarias. En Pakistán e India, esta dinámica puede contribuir a la discriminación legal, la presión social y las restricciones a la libertad religiosa.
Las leyes sobre la blasfemia en Pakistán y la legislación de "anticonversión" en partes de la India se utilizan con frecuencia para intimidar o atacar a las minorías. La hostilidad social, la violencia de las turbas y las conversiones forzadas aumentan aún más la vulnerabilidad.
En algunas regiones, el crimen organizado ha surgido como un factor de persecución religiosa. En Haití y México, los grupos criminales atacan a clérigos, pastores y trabajadores eclesiales debido a su influencia moral, su liderazgo comunitario y su negativa a cooperar con actividades delictivas.
Los líderes religiosos que defienden la dignidad humana, apoyan a las víctimas o hablan contra la corrupción suelen sufrir amenazas, secuestros o asesinatos. Los lugares de culto y las iniciativas confesionales también pueden ser atacados o extorsionados.
Estos contextos demuestran cómo la violencia criminal puede restringir severamente la libertad religiosa y socavar el papel vital que desempeñan las comunidades de fe en la cohesión social y la construcción de la paz.
Los regímenes autoritarios restringen la libertad religiosa controlando la práctica religiosa, limitando el culto y suprimiendo a las comunidades de fe independientes. Los gobiernos pueden vigilar las actividades religiosas, imponer requisitos de registro, detener a creyentes o cerrar lugares de culto.
Los grupos religiosos percibidos como desleales o influenciados desde el extranjero son especialmente perseguidos. La vigilancia, la censura y las restricciones legales crean un entorno en el que los creyentes no pueden practicar ni expresar su fe libremente. Este patrón puede observarse en múltiples regiones, donde el control estatal representa una violación sistémica de la libertad de religión, afectando a millones de personas y erosionando los derechos humanos fundamentales.

El extremismo religioso es una de las amenazas más violentas a la libertad religiosa en varias partes del mundo. En Nigeria y en toda la región del Sahel, grupos extremistas armados atacan a comunidades cristianas y musulmanas moderadas, así como a sus líderes, asaltando aldeas, iglesias y escuelas.
Estos ataques pretenden imponer una ideología extremista, eliminar la diversidad religiosa y desestabilizar a las comunidades locales. Millones de personas han sido desplazadas y muchos creyentes viven bajo una amenaza constante simplemente por su fe. Nigeria y el Sahel son ejemplos emblemáticos de cómo el extremismo religioso alimenta la violencia contra los cristianos y otras comunidades de fe, socavando la paz y la estabilidad social en múltiples regiones.
El nacionalismo etno-religioso vincula la identidad nacional a una religión dominante, marginando a menudo a las comunidades de fe minoritarias. En Pakistán e India, esta dinámica puede contribuir a la discriminación legal, la presión social y las restricciones a la libertad religiosa.
Las leyes sobre la blasfemia en Pakistán y la legislación de "anticonversión" en partes de la India se utilizan con frecuencia para intimidar o atacar a las minorías. La hostilidad social, la violencia de las turbas y las conversiones forzadas aumentan aún más la vulnerabilidad.
En algunas regiones, el crimen organizado ha surgido como un factor de persecución religiosa. En Haití y México, los grupos criminales atacan a clérigos, pastores y trabajadores eclesiales debido a su influencia moral, su liderazgo comunitario y su negativa a cooperar con actividades delictivas.
Los líderes religiosos que defienden la dignidad humana, apoyan a las víctimas o hablan contra la corrupción suelen sufrir amenazas, secuestros o asesinatos. Los lugares de culto y las iniciativas confesionales también pueden ser atacados o extorsionados.
Estos contextos demuestran cómo la violencia criminal puede restringir severamente la libertad religiosa y socavar el papel vital que desempeñan las comunidades de fe en la cohesión social y la construcción de la paz.
Los regímenes autoritarios restringen la libertad religiosa controlando la práctica religiosa, limitando el culto y suprimiendo a las comunidades de fe independientes. Los gobiernos pueden vigilar las actividades religiosas, imponer requisitos de registro, detener a creyentes o cerrar lugares de culto.
Los grupos religiosos percibidos como desleales o influenciados desde el extranjero son especialmente perseguidos. La vigilancia, la censura y las restricciones legales crean un entorno en el que los creyentes no pueden practicar ni expresar su fe libremente. Este patrón puede observarse en múltiples regiones, donde el control estatal representa una violación sistémica de la libertad de religión, afectando a millones de personas y erosionando los derechos humanos fundamentales.

“Musulmanes extremistas y la policía atacaron nuestra casa y nos acusaron de blasfemia. Fuimos condenados a muerte.” Shagufta Kausar, Pakistán.

“Los terroristas emboscaron y asesinaron a Eric, quitándole la vida violentamente, simplemente porque servía a la Iglesia como catequista.” Anónimo, Burkina Faso

"Estaba cubierto de sangre, tenía los dientes rotos, la nariz también, y cada hueso de su cuerpo parecía estar destrozado. Poco después, mi abuelo murió a causa de estas heridas". — Miriam, Pakistán.

"Estuve en el corredor de la muerte por apostasía y fui condenada a recibir cien latigazos. Solo por haber quebrantado la ley al casarme con un hombre que no era musulmán". — Mariam Ibrahim, Sudán.

"…COMO ÚNICA FAMILIA EN CRISTO, NO ABANDONAMOS A NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS PERSEGUIDOS.
MÁS BIEN, LOS RECORDAMOS, ESTAMOS A SU LADO Y NOS ESFORZAMOS POR GARANTIZAR SUS LIBERTADES DONADAS POR DIOS”.
Papa León XIV sobre la persecución religiosa.
Últimas noticias sobre persecución religiosa
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Preguntas y respuestas (Q&A)
Tu firma se incluirá en una petición internacional dirigida a los responsables políticos y representantes diplomáticos, instando a que se tomen medidas concretas para proteger la libertad religiosa. La petición se presentará ante instituciones internacionales y partes interesadas clave, incluidos representantes en las Naciones Unidas y otros foros mundiales.
Las firmas demuestran el apoyo público mundial a la libertad religiosa y ayudan a situar el tema en la agenda de las instituciones internacionales y los responsables políticos. Al mostrar una preocupación generalizada, la petición refuerza los esfuerzos de promoción, apoya el diálogo con los representantes diplomáticos y fomenta acciones políticas concretas para proteger este derecho humano fundamental.
Como documenta el Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo de ACN, las violaciones de la libertad religiosa están aumentando en todo el mundo, afectando a miles de millones de personas y contribuyendo a los conflictos, el desplazamiento y la inestabilidad social. Es necesaria una petición global para concienciar, movilizar la atención internacional y reafirmar la libertad religiosa como un derecho humano universal arraigado en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Sí. La petición promueve el derecho universal a la libertad de pensamiento, conciencia y religión para todos, tal como se consagra en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La iniciativa defiende la libertad religiosa como un derecho fundamental que se aplica a personas de todas las religiones y creencias.
Tus datos personales se tratarán de acuerdo con la normativa aplicable en materia de protección de datos, incluido el RGPD. Los nombres se recogen para garantizar la credibilidad y la transparencia, pero solo se utilizarán para los fines de la petición y las comunicaciones relacionadas.
Sí. Cualquier persona mayor de 18 años que apoye la libertad religiosa y los derechos humanos es bienvenida a firmar. La iniciativa está abierta a personas de todas las creencias, incluidas aquellas que no se identifican con una religión pero apoyan la libertad de conciencia, pensamiento y creencia.
Puedes ayudar a ampliar el impacto:
- Compartiendo la petición en tus redes sociales y con tus contactos.
- Animando a otros a firmar y a informarse sobre la libertad religiosa.
- Manteniéndote informado y apoyando las iniciativas de concienciación.
- Participando en eventos y campañas como la Red Week (Semana Roja).
Tu voz ayuda a garantizar que quienes sufren por su fe no sean olvidados.

Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN)
ACN apoya a los cristianos allí donde están perseguidos, oprimidos o necesitados, a través de la oración, la información y la acción.
Gracias a personas como tú, ACN financia cada año más de 5.000 proyectos pastorales y de ayuda humanitaria de emergencia en más de 140 países. El 100% de los proyectos de ACN se mantienen gracias a los donativos de personas y organizaciones que valoran la labor de la Iglesia en todo el mundo.
Cada dos años publicamos el Informe sobre la Libertad Religiosa, el único estudio elaborado por una organización no gubernamental que ofrece un análisis exhaustivo de la situación mundial de la libertad religiosa.
Nos insta a abrir los ojos ante la creciente realidad de la persecución religiosa, a romper el silencio y a defender este derecho humano fundamental: la libertad religiosa.

