Siria en 2019

En Siria, 522.000 personas han muerto hasta el momento en nueve años de guerra civil. Casi doce millones de habitantes han sido víctimas del desplazamiento forzoso, lo que corresponde a un tercio de la población total del país. 6,7 millones de ellos son refugiados internos, y 5,3 millones han sido alojados en campos de países vecinos o han emprendido el camino hacia Europa. Un hecho especialmente trágico es que cerca de un millón de niños han quedado huérfanos por la guerra, muchos de ellos de familias cristianas. Por eso, además de ofrecer otros muchos proyectos de ayuda, ACN se compromete especialmente con el apoyo a niños y jóvenes cristianos en Siria.

Los cristianos sirios han sido quienes más han sufrido los efectos de la guerra civil. De los 1,5 millones de cristianos que vivían en el país antes de la guerra, ya solo queda un tercio. El patriarca emérito de la Iglesia católica greco-melquita, Gregorio III, resume la situación de esta manera: “Somos mártires, porque somos testigos de Cristo”. Pero, pese a su extrema miseria, los 500.000 cristianos restantes desean permanecer en su país.

En la ventanilla de reparto de la campaña de ayuda “Una gota de leche”.
En la ventanilla de reparto de la campaña de ayuda “Una gota de leche”.

ACN les ayuda a hacerlo. El año pasado se enviaron 7,6 millones de euros a los cristianos de Siria. De esa cantidad, 3,5 millones se destinaron inmediatamente a ayuda caritativa, en forma, por ejemplo, de paquetes de alimentos. Un proyecto entrañable es la campaña de ayuda “Una gota de leche”. En Siria, solo unas pocas familias pueden permitirse adquirir alimentos básicos. ACN apoya esta campaña para familias cristianas desde hace cuatro años en Alepo, una de las ciudades más devastadas por la guerra. En 2019 destinamos ayuda por valor de 240.000 euros solo para este proyecto.

Solo unas pocas familias pueden permitirse adquirir alimentos básicos, como la leche

Restauración de la catedral maronita de San Elías en Alepo.

Restauración de la catedral maronita de San Elías en Alepo.Otra prioridad de nuestra ayuda en Siria se centra en medidas de reconstrucción y construcción de nuevos edificios. Los costes para ayudas a la construcción han aumentado rápidamente en el transcurso de la guerra. Pero eso es una buena señal, ya que las casas y pisos habitables son elementos duraderos que prometen un futuro. En total, hasta ahora se han renovado 500 casas y pisos con ayuda de ACN. Nuestra fundación facilitó para ello 1 millones de euros en 2019, y el proyecto se continuará en 2020.

La educación es el mejor caldo de cultivo para el entendimiento y la paz

Pero también la educación trae consigo esperanza y futuro. En el conflicto de Oriente Próximo, ésta es además la clave para una coexistencia pacífica de convicciones opuestas, y la base para una convivencia en paz. Los cristianos de Oriente Próximo consideran valioso tener una buena educación. No solo porque eso les da mejores oportunidades en el mercado laboral, sino también porque los cristianos que asisten a la universidad se libran de ser llamados a filas. Pero la educación cuesta dinero. El año pasado, ACN puso en marcha un programa ambicioso en Alepo junto con diez iglesias cristianas. Con el lema “Rezar más estudiar”, 7.340 estudiantes universitarios recibieron una ayuda de 20 euros al mes durante ocho meses (un año de estudios completo). Además de este subsidio económico, el programa ofrece sesiones de apoyo al estudio y acompañamiento espiritual.

Ayuda a niños en Alepo

Violencia. Hambre. Traumas. El sufrimiento y la miseria de los niños en la guerra de Siria no tienen límites. Sobre todo en la ciudad de Alepo, totalmente destruida por los bombardeos. Allí, ACN apoya sobre todo la iniciativa “Déjame vivir mi infancia”. Con un espíritu de unidad y de ayuda mutua, ésta tiene como objetivo apoyar a niños de entre 3 y 15 años de edad para que puedan desarrollar sus habilidades y redescubrir sus necesidades. En este proyecto, que ya apoyamos en 2018, pudimos volver a ayudar a 400 niños el año pasado. En concreto, asumimos los costes de transporte, comida, vestimenta, cuidado estacionario y acceso a actividades de tiempo libre –como visitas al cine o a la piscina– con un presupuesto de 13.000 euros.