« Ayuda a la Iglesia Necesitada apoya a los cristianos perseguidos por la violencia y oprimidos por el terror en todo el mundo »

Thomas Heine-Geldern, presidente ejecutivo

La Iglesia, desde sus mismos orígenes, siempre ha atendido a los necesitados.
Además de su misión pastoral, respalda a organizaciones de asistencia social en
todo el mundo y apoya a los necesitados en numerosas zonas en crisis.
Pero lo que muchos no saben es que la propia Iglesia necesita, con frecuencia,
ayuda urgente, sobre todo en los países en desarrollo y en los afectados por
desplazamientos forzados, la persecución o las catástrofes. Y las cifras hablan
claro: actualmente hay unos 200 millones de personas en la tierra que no pueden
practicar libremente su fe. El derecho fundamental a la libertad religiosa no
está garantizado en más de 80 países del mundo.

« Me siento muy agradecida por lo que hacen ustedes para ayudar a las personas que sufren. Que el Señor les bendiga, y a también nuestros hermanos en Cristo »

Hna. Annie Demerjian, socia de proyecto, Siria

En este momento, los cristianos son perseguidos, discriminados u oprimidos en más de 40 países. En ellos, no pueden mantener con sus propios recursos la infraestructura de la Iglesia y la dignidad humana de los fieles o, si lo consiguen, es con grandes dificultades. En muchos de estos países, la única fuente de ingresos de la Iglesia son las contribuciones de los fieles.

A diferencia de la mayor parte de las organizaciones benéficas, que se dedican
a aliviar necesidades sociales, Ayuda a la Iglesia Necesitada se centra en el apoyo a la Iglesia a nivel local, cumpliendo así el ideal de la caridad cristiana.

Gracias a cientos de miles de donantes y a los socios de los proyectos, apoyamos a los cristianos de todo el mundo conforme a nuestros tres pilares: información,
oración y caridad. Además, estamos comprometidos con la libertad religiosa
y el acercamiento a todas las religiones. Nuestra larga experiencia y nuestra confianza en el poder de la caridad nos han animado a seguir este camino y a animar a otras personas a apoyarnos en la labor que realizamos en todo el mundo.