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«Iglesia necesitada – nuestro nombre lo dice todo»

Ya se trate de proporcionar sustento a sacerdotes y religiosos, ofrecer estipendios de Misas, formación de seminaristas, ayuda de emergencia
en casos de guerra o catástrofes naturales o publicidad para la propagación de la fe, las áreas de actividad de Ayuda a la Iglesia Necesitada son tan diversas como urgentes. Porque ofrecemos asistencia y financiamos actividades allí donde se persigue a los cristianos y la Iglesia se encuentra en dificultades.

La Iglesia, desde sus mismos orígenes, siempre ha atendido a los necesitados. Además de su misión pastoral, respalda a organizaciones de asistencia social en todo el mundo y apoya a los necesitados en numerosas zonas en crisis. Pero lo que muchos no saben es que la propia Iglesia necesita, con frecuencia, ayuda urgente, sobre todo en los países en desarrollo y en los afectados por desplazamientos forzados, la persecución
o las catástrofes. Y las cifras hablan claro: actualmente hay unos 200 millones de personas en la tierra que no pueden practicar libremente su fe. El derecho fundamental a la libertad religiosa no está garantizado en más de 80 países del mundo.

En este momento los cristianos son perseguidos, discriminados u oprimidos en más de 40 países. En ellos, no pueden mantener con sus propios recursos la infraestructura de la Iglesia y la dignidad humana de los fieles o, si lo consiguen, es con grandes dificultades. En muchos de estos países, la única fuente de ingresos de la Iglesia son las contribuciones de los fieles.

A diferencia de la mayor parte de las organizaciones benéficas, que se dedican a aliviar necesidades sociales, Ayuda a la Iglesia Necesitada se centra en el apoyo a la Iglesia a nivel local, cumpliendo así el ideal de la caridad cristiana.

Fundada en 1947 como organización benéfica católica para los refugiados de
la guerra, y reconocida como fundación pontificia desde 2011, Ayuda a la Iglesia Necesitada está al servicio de los cristianos de todo el mundo, allí donde son perseguidos, oprimidos o sufren necesidades materiales. Esto se consigue en su totalidad gracias a donativos privados, ya que nuestra fundación no recibe financiación de gobiernos.

Gracias a cientos de miles de donantes y a los socios de los proyectos, apoyamos a los cristianos de todo el mundo conforme a nuestros tres pilares: información, oración y caridad. Además, estamos comprometidos con la libertad religiosa y el acercamiento a todas las religiones. Nuestra larga experiencia y nuestra confianza en el poder de la caridad nos han animado a seguir este camino y a animar a otras personas a apoyarnos en la labor que realizamos en todo el mundo.

Desde su fundación hace 73 años, Ayuda a la Iglesia Necesitada se ha ido convirtiendo en una organización benéfica con una amplia gama de funciones. Hoy podemos afirmar con toda justicia que nuestro nombre lo dice todo. Actualmente apoyamos unos 5.230 proyectos pastorales y de emergencia cada año en casi 140 países, muchos de ellos a largo plazo.
De esta forma permanecemos en zonas de crisis con frecuencia incluso cuando otras organizaciones ya las han abandonado. Por supuesto, esto no solo exige recursos humanos y de organización, sino también los medios económicos necesarios. Cumplimos nuestra misión de proporcionar
e impulsar la asistencia pastoral gracias exclusivamente a los donativos de unos 330.000 benefactores en 23 países.

Y siguen aumentando los ámbitos para los que nos piden ayuda: