Siria

Situación: peor

INFORME

Describiendo la lluvia de bombas que cayeron en Alepo el domingo de Pascua de 2016, el fraile franciscano P. Ibrahim Alsabagh dijo: “Parecía más Viernes Santo que Domingo de Pascua… La gente enterraba a sus muertos o se quedaban en casa por miedo”. Añadió: “Nunca, desde el comienzo de esta terrible guerra, las cosas habían sido tan malas como ahora. No tengo palabras para describir todos los sufrimientos que veo a diario”. La intensificación del bombardeo de Alepo en 2016 y el aumento del número de víctimas civiles saltó a los titulares de todo el mundo. Mientras que muchos medios de comunicación se centraron en el bombardeo del Gobierno en la parte norte de la ciudad, el bombardeo rebelde en el sur, en manos del Gobierno, fue igualmente intenso. De este bombardeo rebelde Ayuda a la Iglesia Necesitada ha recibido varios informes que afirman que los rebeldes habían atacado específicamente al barrio cristiano. Alepo, que hasta 2011 fue el hogar de la comunidad cristiana más grande del país, 150 000 personas, asistió a un éxodo de fieles que hizo que las cifras cayeran hasta apenas 35 000 en la primavera de 2017, una caída de más del 75 por ciento.[1] El padre Ziad Hilal, jesuita, dijo que los que permanecían allí eran pobres y estaban desesperados por conseguir trabajo. En muchos casos la gente depende de la caridad para poder comer y la Iglesia ha intervenido para ayudar a alimentar a los que quedan en Alepo.[2]

En medio del furor de la guerra civil, no siempre quedaba claro hasta qué punto los ataques contra los cristianos se debían al odio contra la minoría o a su supuesta alianza política con el presidente Asad. Sin embargo, a lo largo del conflicto, las milicias yihadistas suníes se han dirigido específicamente contra los cristianos -y contra otros grupos minoritarios- y el odio religioso ha sido una motivación clave.[3] La dimensión religiosa subyacente a los ataques se hizo evidente por las atrocidades cometidas durante la toma y ocupación de aldeas y asentamientos cristianos. Algunos de los cristianos que huyeron de Homs en marzo de 2012 informaron de que las campañas puerta a puerta fueron llevadas a cabo por yihadistas de milicias rebeldes que exigían a los cristianos que abandonaran el país. La toma del pueblo cristiano de Sadad a finales de 2013, en la que murieron 45 cristianos, parece haber sido un ataque sectario dada su limitada importancia estratégica. Se encontraron30 cadáveres en dos fosas comunes y alrededor de 1500 aldeanos fueron utilizados como escudos humanos.[4]

Uno de los mayores problemas ha sido la presencia de yihadistas entre las milicias rebeldes. El Frente al Nusra ha sido el responsable de muchas de las atrocidades, entre ellas las de Malula y Sadad, y su cambio de nombre a Yabhat Fatá al Sham en julio de 2016 pudo deberse, en parte, al deseo de distanciarse de esos hechos. Informaciones enviadas por miembros de la Iglesia indican que Al Nusra fue el autor del bombardeo dirigido contra algunas zonas del barrio cristiano de Alepo. Pero las complejas relaciones entre diferentes grupos rebeldes han supuesto que los denominados grupos moderados hayan colaborado, intencionadamente o no, en los ataques contra los cristianos, por ejemplo, el Ejército Libre Sirio (FSA) luchó junto a Al Nusra para evitar que Sadad fuera recuperado cuando el grupo yihadista estaba cometiendo crímenes de guerra contra sus habitantes cristianos.[5]

Pero aparte de los islamistas que pueda haber en el seno de la oposición rebelde, Daesh (ISIS) ha surgido como un problema distinto, y se le acusa de genocidio sistemático contra cristianos, yazidíes y otras minorías en áreas bajo su control. Durante la primera parte del conflicto fue considerada como otra milicia rebelde más a la que y la FSA le habría vendido armas.[6] Incluso después de la ruptura de varios grupos islamistas con Al Nusra y Daesh debido a la postura mucho más radical de este último, manifestada en actos como la ejecución del británico Alan Hemming, que se dedicaba a la labor benéfica en Siria,[7] la FSA siguió trabajando junto a Daesh en varias campañas.[8]

Hay relatos sobre las atrocidades del grupo. Alice Asaf, cuyo hijo fue asesinado por Daesh por negarse a cambiar su nombre cristiano “George” por uno musulmán, contó lo que ocurrió cuando Daesh conquistó Duma, a seis millas al noreste de Damasco: “Oímos decir que los militantes agarraron a seis hombres fuertes que trabajaban en la panadería y los quemaron en el horno. Después de eso, cogieron unos 250 niños y los amasaron con la máquina de amasar de la panadería”. Este relato fue uno de los incidentes presentados a los parlamentarios británicos en abril de 2016, poco antes de que la Cámara de los Comunes británica votara a favor de reconocer las atrocidades llevadas a cabo por Daesh contra las minorías religiosas como genocidio. Alice Asaf también contó que cuando las tropas del Gobierno trataron de recuperar la ciudad, los combatientes de Daesh lanzaron a niños incluso de cuatro años desde los balcones para tratar de hacer que retrocedieran.[9] En Al Raqa, Daesh cerró las iglesias, quemó biblias y secuestró a los sacerdotes de la ciudad.[10] Un antiguo combatiente de Daesh informó de que fue testigo directo del asesinato de cristianos: “Los buscaban y los ejecutaban públicamente. He presenciado muchas ejecuciones”. [11]

Los cristianos -que pertenecen en su mayoría a Iglesias de rito oriental, como la melquita y las ortodoxas siria y griega- constiuyen ahora alrededor del cinco por ciento de la población. Antes de la guerra suponían alrededor del 10 por ciento, lo que muestra que un número desproporcionadamente alto ha huido. Se estima que más de 700 000 cristianos han abandonado Siria durante el conflicto. Los cristianos, que a menudo vivían en zonas estratégicamente importantes, huyeron en gran número cuando estas zonas se vieron envueltas en la guerra, convirtiéndose en desplazados en el interior de Siria o buscando refugio fuera del país. El patriarca ortodoxo sirio Ignacio Efrén II se mostró preocupado por el futuro del cristianismo en el país. Afirmó: “Me preocupa que el cristianismo esté camino de desaparecer en Siria y en Iraq, así como en el Líbano”. [12] Como resultado de la guerra civil, la mitad de la población ha huido de sus hogares convirtiéndose en desplazados internos o refugiados. A finales de marzo de 2017, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados declaró que había más de cinco millones de refugiados sirios en la región.[13] Con la cifra de refugiados sirios aumentando casi a un millón en 12 meses, la crisis puso de relieve el repetido fracaso del proceso de paz de la ONU en Ginebra a la hora de reunir al Gobierno y a la oposición para encontrar una solución política al conflicto. Sin embargo, el intento de alto el fuego entre el Gobierno y las fuerzas rebeldes, negociado por Rusia y Turquía a finales de 2016, ha supuesto una extraordinaria mejora de la situación en la última parte del período bajo examen y las noticias de persecución han descendido como ha observado la milicia islamista de los grupos rebeldes. Sin embargo, una reanudación de las hostilidades probablemente haría que se vuelva a señalar a los cristianos como objetivo.[14] Sin embargo, el problema del intento de Daesh de crear un califato fuera del país sigue siendo una cuestión pendiente no sólo para los cristianos, sino también para todas las minorías religiosas y todos los musulmanes no suníes en áreas bajo el control de los extremistas.

[1] ACN fact-finding in Aleppo by Josué Villalón melbournecatholic.org.au
[2] ACN (UK) News, 12/08/16 www.acnuk.org/news
[3] El informe de la Red siria para los derechos humanos informa que las iglesias como objetivo en Siria sugiere que las tropas del gobierno han dirigido sus ataques a iglesias y calcula que el 63 por ciento del total del daño a las iglesias ha sido llevado a cabo por las fuerzas de Assad reliefweb.int. Sin embargo, los informes recibidos por ACN de parte de diferentes iglesias en el país, sugieren que si bien las fuerzas del Estado han dañado las iglesias a lo largo de la lucha hay poca evidencia que sugiera que estos ataques fueron motivados por el odio a la comunidad cristiana. Igualmente debe señalarse que los daños de los rebeldes a las iglesias generalmente no se pueden atribuir al odio religioso y que gran parte de esto era un daño colateral. Sin embargo, varias fuentes de la Iglesia en Alepo han concluido que el bombardeo del barrio cristiano de la ciudad tuvo motivos religiosos.
[4] ACN (UK) News, 05/11/13 www.acnuk.org/news
[5] Human Rights Watch, 19/11/13 www.hrw.org
[6] Al Jazeera blogs.aljazeera.com/blog
[7] Independent, 15/09/14 www.independent.co.uk
[8] Lebanon Daily Star, 08/09/14
[9] Daily Mail, 26/10/16 www.dailymail.co.uk/news
[10] Genocide against Christians in the Middle East, March 2016, p. 12 www.stopthechristiangenocide.org
[11] International Business Times, 06/07/16 www.ibtimes.co.uk
[12] ACN (UK) News, 30/08/16 www.acnuk.org
[13] Reuters, 30/03/17 www.reuters.com
[14] Guardian, 31/12/16 www.theguardian.com

ESTADÍSTICA

Población total:

18.5 milliones

Nivel de persecución contra los cristianos:

Extremo

Situación actual de los cristianos:

Peor

POBLACIÓN CRISTIANA

Situación actual de los cristianos:

849 000

Religiones:

musulmana, 93,3%; cristiana, 4,6%; agnóstica, 2%; otras, 0,1%

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Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 6.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.