Eritrea

Situación: ligeramente peor

INFORME

Cuando en junio de 2016 una comisión de derechos humanos de la ONU declaró culpable al régimen de Eritrea de “crímenes contra la humanidad”, los observadores señalaron que el informe destacaba en particular la “persecución generalizada y sistemática” contra los cristianos. Un año más tarde, el Consejo de Derechos Humanos observó “con grave preocupación” el uso continuado por parte del Gobierno del “arresto y detención arbitrarios, incluida la detención en régimen de incomunicación en condiciones extremadamente duras y potencialmente mortales, de personas sospechosas de eludir el servicio nacional y de intentar huir del país, personas que no pueden obtener documentos de identidad ni ejercer el derecho a la libertad religiosa o a la libertad de opinión y de expresión”. [1]

Hay escasa información acerca de esta nación hermética, aislada del mundo exterior. Una visita al país para recoger datos, esperada desde hacía mucho tiempo, realizada a finales de 2016 por una fuente conocida de Ayuda a la Iglesia Necesitada arroja una nueva luz sobre la profunda crisis del país, revelando que los cristianos corren un riesgo especial. El informe de la fuente católica refuta las continuas afirmaciones del Gobierno, pronunciadas por primera vez en mayo de 2003, de que “ningún grupo o persona es perseguido en Eritrea por sus creencias o religión”.[2]

Según las informaciones recibidas, al menos 3000 cristianos están encarcelados en Eritrea, país que se define con frecuencia como una “prisión abierta”,[3] y es probable que haya muchos más sobre los que no existen registros.[4] La fuente católica informó de la existencia de un número creciente de “prisiones políticas”. Muchas de ellas son contenedores metálicos llenos de detenidos, entre ellos un gran número de cristianos. Los detenidos sufren las grandes fluctuaciones de la temperatura (frío helador por la noche y calor extremo bajo el sol de África a mediodía) una pésima higiene y escasez de alimentos. Es corriente que se informe de tortura física y psicológica y de acoso.

Es más probable que tanto esos cristianos como otras personas que se libran de la cárcel abandonen el país que cualquier otro. El éxodo de personas de Eritrea es constante; se ha descrito como “una de las naciones que más rápido se están vaciando”[5] en el mundo. Las cifras de las Naciones Unidas calculan que 60 000 eritreos huyeron del país entre 2014 y 2015, una cantidad mucho más elevad que la de cualquier otro país africano.[6] El deseo de salir del país se agrava por la gran pobreza; debido a la escasez de alimentos, UNICEF informa que “la mitad de los niños de Eritrea sufren un retraso [de crecimiento]” a causa de la malnutrición generalizada. Según fuentes de ACN, esta pobreza cada vez más profunda hace que los cristianos y otros grupos sean más vulnerables a la opresión debido a su imperiosa necesidad de servicios básicos.

Quienes sufren más son los cristianos no reconocidos por el Estado. Su experiencia es una prueba de hasta qué punto el Gobierno no ha aplicado su Constitución de 1997, que prevé la libertad de pensamiento, conciencia y creencia. En mayo de 2014, el presidente Isaias Afewerki anunció planes para redactar una nueva Constitución pero, según la Comisión para la Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos, hasta la fecha “no se ha tomado ninguna medida”.[7] Desde mayo de 2002, ha habido un reconocimiento oficial de la Iglesia eritrea ortodoxa Tewahedo, la Iglesia católica en Eritrea, la Iglesia evangélica luterana y el islam suní. Los cristianos que no pertenecen a estas denominaciones pueden ser detenidos en cualquier momento sin previo aviso. Un miembro de una de estas iglesias, Dawit, posteriormente huido de Eritrea, comentó después de salir de la cárcel: “En Eritrea, casi todos los cristianos se arriesgan a ser encarcelados”. La fuente católica mencionada anteriormente declaró: “La opresión del régimen contra los creyentes de religiones no reconocidas por el Estado es despiadada”[8]. Hay pruebas de que durante el período revisado, el régimen de Afewerki intensificó sus esfuerzos para arrestar y castigar a quienes descubrían practicando o difundiendo creencias no aprobadas por el Estado. Una nueva ofensiva contra las comunidades cristianas lanzada en mayo de 2017 -aparentemente el aniversario de la independencia de Eritrea- llevó a la detención de 122 personas, muchas de ellas evangélicas. De éstas, 33 , todas mujeres, fueron llevadas a una famosa isla-prisión en el mar Rojo, frente a la costa de Eritrea.[9]

Informes elaborados por fuentes de confianza en del país, cuya identidad no puede ser revelada, mostraron que el régimen se iba haciendo cada vez más intolerante con los grupos de fe reconocidos por el Estado. El régimen ha designado al muftí y a otras altas autoridades musulmanas, así como a los líderes de la Iglesia ortodoxa. Las reivindicaciones de autonomía de la Iglesia ortodoxa de Eritrea están en peligro desde que el régimen obligó a la dimisión del patriarca Antonios III en 2007 e impuso un sucesor, Dioskoros, hecho que dividió a la Iglesia. Una fuente cristiana de Eritrea, que pidió permanecer en el anonimato, habló con Ayuda a la Iglesia Necesitada sobre los problemas para gobernar la Iglesia en tales circunstancias. Comentó: “El patriarca Antonios estaba en prisión y ahora está bajo arresto domiciliario. La Iglesia ortodoxa no puede convocar reuniones en las que participe él, ya que está bajo arresto domiciliario”[10]. En abril de 2016, el régimen arrestó a 10 sacerdotes ortodoxos eritreos que pidieron la liberación del patriarca Antonio. En julio de 2017 se observaron signos aparentes de una mejoría en las relaciones del Gobierno con los ortodoxos eritreos. El patriarca Antonio hizo su primera aparición pública en un servicio en la catedral de Santa María, Asmara. Aunque los ortodoxos eritreos difundieron unas declaraciones en las que manifestaban que el “asunto” del Patriarca había “llegado a su fin”, el propio Patriarca no ha publicado, en el momento de redactar este informe, ningún tipo de declaración.[11]

Entre los grupos de fe reconocidos, sólo las Iglesias católica y luterana han conservado cierto grado de autonomía. La crítica implícita de la Iglesia católica al régimen en su carta pastoral de mayo de 2014 lamentó el éxodo masivo del país: “No hay razón para buscar un país de miel si vives en uno”[12]. Según las informaciones recibidas, las numerosas escuelas, clínicas y otros institutos de la Iglesia, a veces calificados como lo más cercano a un servicio de salud nacional de Eritrea, son consideradas imprescindibles por un Gobierno reticente a iniciar un enfrentamiento directo con los católicos a pesar de que apenas hay 150 000 en todo el país.

Pero también aquí hay signos de un cambio a peor. Una fuente de la Iglesia cercana a Ayuda a la Iglesia Necesitada comentó: “Construir y extender la Iglesia es muy difícil… En los últimos tres años, ha empeorado; el Gobierno controla todo. Sólo hay un hospital, pero no hay medicina, ni equipo, las autoridades no permiten que la Iglesia funcione”. Añadió: “Han dejado de construir, sólo se construyen edificios gubernamentales… Tratan de bloquear el trabajo de la Iglesia. Detener la ayuda es detener a los obispos”. Añadió: “No conceden visados a sacerdotes menores de 50 años. No pueden ir a Roma a menos que hayan hecho el servicio militar”. Contó que una revista católica que se permitió entrar a Eritrea en el 2002 ya no puede hacerlo.

[1] Christian Solidarity Worldwide, 28/06/17 ‘Eritrea: Christian women held in colonial era island prison’ quoting Human Rights Council resolution on Eritrea dated 23/06/17
[2] Voice of the Martyrs (Canada), <www.vomcanada.com>
[3] Al Jazeera, 03/10/14 <www.aljazeera.com
[4] ACN, Religious Freedom in the World report 2016 <religion-freedom-report.org.uk>
[5] Premier, 04/05/16 <www.premier.org.uk>
[6] World Watch Monitor, 26/05/17 <www.worldwatchmonitor.org>
[7] USCIRF, 2017 <www.uscirf.gov>
[8] John Pontifex, ‘Escape from a prison state’, The Tablet, 20/05/17, p.11-12.
[9] Christian Solidarity Worldwide, ‘Eritrea: Christian women held in colonial era island prison’, 28/06/17
[10] USCIRF, 2017 <www.uscirf.gov>
[11] Eritrean Orthodox Tewahdo Church, Diocese of USA and Canada, 13/07/17 <english.eritreantewahdo.org>; CSW, 17/07/07, 19/07/17
[12] Vatican Insider World News, 10/06/14 <www.lastampa.it>

Abril de 2016: Las autoridades de Eritrea arrestaron a 10 sacerdotes eritreos ortodoxos que pidieron la liberación del patriarca abune Antonio. El Patriarca lleva bajo arresto domiciliario desde que el régimen le obligó a renunciar en 2007. En agosto de 2016, el sitio web de la Iglesia ortodoxa eritrea publicó unas fotografías que parecía verse al patriarca Antonio en su sede de la capital, Asmara, y una carta en la que pretendía ofrecer una disculpa. Pero otras personalidades ortodoxas negaron que el Patriarca hubiera escrito la carta. Este suceso se produjo en un momento en el que se hablaba de renovados esfuerzos para reconciliar a los funcionarios de la Iglesia y del régimen.[1] En este momento se afirmaba que la liberación del Patriarca era inminente.[2]

Mayo de 2016: 79 hombres, mujeres y niños cristianos, incluyendo una madre y su bebé, fueron detenidos en una fiesta de bodas. En un principio estuvieron detenidos en la ciudad de Barenthu, pero más de 30 fueron trasladados después al campo de detención Mai Sirwa.

Octubre de 2016: Seis cristianos fueron arrestados en Adi Segdo en las afueras de Asmara. Al parecer les detuvieron mientras visitaban a un enfermo en su casa. Entre los arrestados figuraban miembros de la familia del enfermo. Los seis hombres estuvieron dos meses detenidos.[3]

Diciembre de 2016: Un número “significativo” de cristianos fue arrestado en Nochebuena en Asmara después de que los sorprendieran orando. Al parecer se los llevaron descalzos a un destino desconocido.[4]

[1] USCIRF, 2017 <www.uscirf.gov>
[2] Christian Solidarity Worldwide, 18/05/17 <www.csw.org.uk>
[3] Christian Solidarity Worldwide, 18/05/17 <www.csw.org.uk>
[4] Church in Chains, 05/04/17 <www.churchinchains.ie>; Christian Solidarity Worldwide, 28/03/17 <www.csw.org.uk>

Marzo de 2017: El sitio web de Eritrean Erimedrek News informó de que dos mujeres cristianas, detenidas en el campamento militar de Wi’a, murieron en el hospital donde las habían llevado por estar enfermas. Estas cristianas pentecostales fueron trasladadas al hospital Masawa en estado crítico a causa de una huelga de hambre llevada a cabo en el campamento. Protestaban por los abusos a los que aparentemente habían sido sometidas durante su detención. Los hematomas de sus cuerpos fueron descritos como “compatibles con abuso sexual”.[1]

Mayo de 2017: Según la información recibida, el patriarca Antonio III, de 89 años de edad, se sintió muy enfermo con síntomas como dolor de espalda y diarrea después de que le pusieran una inyección durante un examen médico en un centro de Edaga Hamus.[2]

Mayo de 2017: “Dominic”, un hombre cuya identidad no puede ser revelada por razones de seguridad, dio a conocer los resultados de un viaje muy esperado a Eritrea. Además de describir la desnutrición de las personas que vio en las calles y las enormes dificultades para obtener un permiso para salir de su hotel, subrayó hasta dónde llega la persecución a los cristianos, especialmente a los que pertenecen a grupos de fe no reconocidos por el Estado. Refiriéndose a “cientos de prisiones políticas”, dijo que los detenidos -entre los que se encuentran muchos cristianos- “piden a gritos morir” y “se vuelven locos por las torturas que les infligen”. Y añadió: “La opresión del régimen contra los cristianos [de grupos no reconocidos por el Estado ] es despiadada”. [3]

Mayo de 2017: A lo largo del mes detuvieron a 122 cristianos, lo que lleva a los defensores de los derechos humanos a acusar al régimen de estar llevando a cabo una nueva ofensiva como muestra de fuerza coincidiendo con el Día de la Independencia de Eritrea (24 de mayo) y el 10º aniversario del derrocamiento de abune Antonio como patriarca de la Iglesia ortodoxa eritrea. En el distrito de Godaif de Eritrea, el 28 de mayo encerraron a 17 cristianos. Las fuentes indicaron que, además, entre 45 y 49 evangélicos, en su mayoría mujeres, fueron arrestados fuera de Asmara el domingo 21 de mayo en una celebración de bodas. Cuatro días antes, otros cerca de 45 cristianos fueron arrestados de sus hogares en Adi Quala por funcionarios de seguridad, ciudad comercial en el sur del país a unos 15 kilómetros de la frontera con Etiopía. Este grupo, que incluía familias enteras, un anciano y una mujer con discapacidad, fue trasladado al campo de detención de Adi Aglis. El 9 de mayo, los funcionarios arrestaron a entre 10 y 15 cristianos (hombres y mujeres) de “un hogar” en Ginda, al noreste de Asmara.[4]

Junio de 2017: Fuentes de la Iglesia declararon que 33 mujeres eritreas fueron recluidas en una prisión islámica en el mar Rojo frente a la costa de Eritrea. Las mujeres fueron de las primeras en ser arrestadas tras la redada realizada en mayo de 2017 por militares eritreos en comunidades de Iglesias no aprobadas por el Estado. Las 33 fueron llevadas a Nakura, una isla-prisión bastante dura en el archipiélago Dahlak creado por los colonizadores italianos a finales del siglo XIX. Se sabe que muchas de estas mujeres son madres jóvenes cuyos maridos son reclutas del ejército o varones que tratan de sobrevivir lejos de sus esposas. Según las informaciones recibidas, como las mujeres han sido detenidas, 50 niños han quedado sin cuidado parental.[5]

Julio de 2017: El patriarca Antonio III, que lleva en arresto domiciliario desde 2007, participó en una celebración de la Divina Liturgia en la catedral de Santa María en Asmara el sábado 16 de julio. Cientos de fieles asistieron a su primera aparición pública en más de una década. El patriarca estuvo rodeado de guardias durante toda la ceremonia y policías vestidos de civil prohibieron a los asistentes a la misa tomar fotografías. Un comunicado de prensa de la Iglesia eritrea ortodoxa Tewahdo difundió que se había reconciliado con la iglesia controlada por el Estado. Declaró que “el tema del patriarca abune Antonio III ha llegado a su fin el 7/11/2017. Con mucho gusto queremos informar a todos sus fieles cristianos y amigos que el Santo Sínodo ha llegado  a su fin con plena reconciliación, paz y amor con abune Antonio en presencia de la Unión de los Monasterios y Eruditos de la Iglesia”. El patriarca no ha emitido una declaración propia.[6]

[1] Christian Solidarity Worldwide, 28/03/17 <www.csw.org.uk>
[2] Christian Solidarity Worldwide, 26/05/17 <www.csw.org.uk>
[3] John Pontifex, ‘Escape from a prison state’, The Tablet, 20/05/17, p.11-12.
[4] World Watch Monitor, 26/05/17 <www.worldwatchmonitor.org>; Christian Solidarity Worldwide, ‘Eritrea: 122 Christians detained in May’, 16/06/17
[5] Christian Solidarity Worldwide, ‘Eritrea: Christian women held in colonial era island prison’, 28/06/17
[6] Eritrean Orthodox Tewahdo Church, Diocese of USA and Canada, 13/07/17 <english.eritreantewahdo.org>; Christian Solidarity Worldwide, 17/07/07, 19/07/17

ESTADÍSTICA

Población total:

5,35 millones

Nivel de persecución contra los cristianos:

Extremo

Situación actual de los cristianos:

Peor

POBLACIÓN CRISTIANA

2,49 millones

Religiones:

musulmana, 51,6%; cristiana, 46,4%; agnóstica, 1,3%; otras, 0,7%

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QUIÉNES SOMOS

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 6.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.