Saudi Arabia

Situación: igual

INFORME

“Arabia Saudí sigue siendo uno de los países más peligrosos de la tierra para seguir a Cristo. Actualmente…la conversión a otra fe se castiga con la muerte. Los cristianos se enfrentan a la detención, encarcelamiento, flagelación, deportación y, en algunos casos, tortura”. Esta fue la apreciación expresada por David Linden, Miembro del Parlamento de Reino Unido (Partido Nacional Escocés, Glasgow Este) en un debate en el Parlamento británico sobre la persecución de los cristianos.[1]

El Reino de Arabia Saudí es una monarquía absoluta en el que se ha promulgado la ley islámica sharía por decreto real basándose en el Corán. Según la Comisión para la Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos, Arabia Saudí es “única en la medida en que restringe cualquier religión que no sea el islam… [cometiendo] graves violaciones de las libertades religiosas”.[2] Arabia sigue sin tolerar “la expresión religiosa pública que no concuerde con la interpretación del islam suní aceptada por el Gobierno … Los lugares de culto no musulmanes no están permitidos”. [3] Las perspectivas para los cristianos y cualquier otro que no haya seguido la religión aprobada por el Estado se ha mantenido implacablemente sombría durante el período en revisión.

Hasta el 30 por ciento de la población del país son extranjeros; la mayoría de ellos son cristianos, budistas o hindúes. Un censo no oficial, publicado por el Vicariato Apostólico de Arabia del Norte en Bahréin, estima que hay más de 1,2 millones de católicos de rito latino en Arabia Saudí, principalmente trabajadores extranjeros de la India y Filipinas. La mayoría de los cristianos de Arabia Saudí son trabajadores inmigrantes, tales como empleadas domésticas, limpiadoras u otros trabajadores de baja cualificación lo que ayuda a explicar que el régimen pueda reprimir su libertad de expresión religiosa y otros derechos. Sin embargo, se espera que miles de trabajadores extranjeros abandonen Arabia Saudí siguiendo las normas tributarias que entraron en vigor el 1 de julio de 2017.

Como es el lugar de nacimiento del islam y el hogar de sus santuarios más sagrados, La Meca y Medina, el régimen se opone a la creación de lugares de culto no musulmanes, por lo que no hay iglesias en Arabia Saudí. Es el único país sin un solo lugar de culto cristiano en todo Oriente Medio. Arabia Saudí no tiene relaciones diplomáticas oficiales con la Santa Sede. En marzo de 2015, el Gran Muftí, el jeque Abdul bin Abdullah, la principal autoridad religiosa de Arabia, reiteró su llamamiento a destruir todas las iglesias de la Península Arábiga. Se prohíbe el culto religioso público no musulmán, por lo que se dice que las celebraciones cristianas en hogares privados en Arabia Saudí han aumentado. Este tipo de reuniones siguen sufriendo redadas a pesar de las informaciones según las cuales en 2006 las autoridades saudíes permitieron a los cristianos celebrar el culto en privado. Las cosas se hacen más difíciles por la prohibición de importar literatura religiosa no musulmana, incluyendo biblias, y otros artículos relacionados con la fe.

Se dice que la Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, comúnmente conocida como la policía religiosa, ha realizado redadas en locales en los que se sospechaba que se estaban realizando prácticas no islámicas. La vigilancia ha llevado a la detención de personas acusadas de infringir las normas saudíes sobre la práctica religiosa. Los cristianos también temen que la policía haya aumentado en los últimos años la vigilancia sobre las llamadas telefónicas, correo electrónico, WhatsApp, Skype . Pero en abril de 2016 un decreto real prohibió a la policía religiosa interrogar, detener o solicitar la identificación de individuos. Como consecuencia, los no musulmanes, cristianos incluidos, han denunciado menos incidentes de hostigamiento.[4]

En Arabia Saudí, los musulmanes convertidos al cristianismo enfrentan la pena de muerte. A pesar de que Arabia Saudí prohíbe las conversiones desde el islam, un estudio de 2015[5] estima que 60 000 musulmanes se han convertido al cristianismo, a la vez que añade que las cifras exactas son difíciles de obtener dado el número de “creyentes secretos”. Un estudio de Open Doors estima que el 4,4 %de la población de Arabia Saudí se identifica como cristiana, frente a menos del 0,1 % (50 personas) de hace 100 años, en 1910.[6]

Persiste la preocupación por el odio religioso hacia los cristianos y otros no musulmanes que se enseña en las escuelas saudíes. Un libro del Ministerio de Educación de Arabia Saudí sobre el hadiz para estudiantes de 14 y 15 años afirmaba: “La lucha de esta nación (musulmana) con los judíos y los cristianos ha perdurado y continuará mientras Dios así lo desee” y: “Los judíos y los cristianos son los enemigos de los creyentes”. [7] El contenido intolerante de los libros de texto oficiales se ha reducido.[8] Algunos observadores de la libertad religiosa indican que el régimen está reprimiendo el odio religioso en las escuelas. Se han establecido un Centro de Guerra Ideológica y un Observatorio del Extremismo Digital para vigilar la presencia en línea de grupos terroristas, especialmente en las redes sociales. El Gobierno saudí ha despedido a clérigos y maestros que defienden puntos de vista intolerantes o extremistas.[9] 

Se ha criticado a los saudíes por intentar exportar una visión fanática del islam al resto del mundo, intolerante con cristianismo y con otras religiones. El ex subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, Stuart Levey, antiguo funcionario de los servicios antiterroristas, encontró un fuerte vínculo entre la educación y el apoyo a grupos como Al Qaeda. En un editorial del Washington Post escribió: “Debemos centrarnos en la reforma educativa en lugares clave para asegurar que la intolerancia no tenga cabida en los planes de estudio y en los libros de texto… [ A] menos que se enseñe a la próxima generación de niños a rechazar el extremismo violento; nos seguiremos enfrentando al desafío de deshacer el siguiente grupo de facilitadores y partidarios del terrorismo”. [10]

Una fuente de la Iglesia con amplia experiencia en Arabia Saudí habló de la financiación de extremistas que están cometiendo genocidio contra los cristianos en Oriente Medio por parte de este país. El contacto de ACN, que pidió permanecer en el anonimato, dijo: “Es de conocimiento público que a través y desde Arabia Saudí está llegando armamento sofisticado a Daesh (ISIS)”. Afirmó que el país evita fuentes directas del Gobierno para la financiación pero lo hace indirectamente. Un memorando del Departamento de Estado de Estados Unidos reveló: “Necesitamos utilizar nuestros recursos de inteligencia diplomáticos y más tradicionales para presionar a los gobiernos de Qatar y Arabia Saudí, que proporcionan apoyo financiero y logístico clandestino al ISIS y a otros grupos radicales de la región”. [11] Sin embargo, la venta de armas a Arabia ha continuado a pesar de que el Departamento de Estado de Estados Unidos clasifica a Arabia Saudí como “país de especial preocupación” desde 2004.[12] El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó el valor económico para Estados Unidos, especialmente en lo que a empleos se refiere, que conllevará el acuerdo de armas de 2017 por valor de casi  84.600 millones de libras esterlinas (110.000 millones de dólares estadounidenses) y un segundo pacto de seguridad valorado en 269.300 millones de libras esterlinas (350.000 millones de dólares estadounidenses). [13] Para refutar las críticas, el Departamento de Estado de Estados Unidos destacó la actual “relación antiterrorista” entre Arabia Saudí y Estados Unidos… para contrarrestar a Daesh.[14]

[1] Westminster Hall Debate (04/07/16), Persecution of Christians: Role of UK Embassies, Hansard, Col 17 WH – 18 WH
[2] USCIRF, 2015 www.uscirf.gov/sites
[3] CIA World Factbook, updated 09/05/17  www.cia.gov
[4] USCIRF Report 2017, p.78 www.uscirf.gov/sites
[5] Duane Alexander Miller and Patrick Johnstone, ‘Believers in Christ from a Muslim Background: A Global Census’, Interdisciplinary Journal of Research on Religion, Volume 11 (2015), article 10, www.academia.edu
[6] Christian Today, 31/05/16 www.christianheadlines.com
[7] Centre for Religious Freedom, Hudson Institute, 11/09/11 www.hudson.org
[8] USCIRF Report 2017, p.78 www.uscirf.gov/sites
[9] USCIRF Report 2017 www.uscirf.gov
[10] Hudson Institute, 16/09/11 www.investigativeproject.org/documents>; Washington Post, 06/06/10 www.washingtonpost.com
[11] Independent, 14/10/16 www.independent.co.uk/voices
[12] USCIRF “country of particular concern” (CPC) criteria www.uscirf.gov/about-uscirf
[13] Guardian, 21/05/17 www.voanews.com; New York Daily News, 20/5/17 www.nydailynews.com
[14] US State Department, 2105 www.state.gov

ESTADÍSTICA

Población total:

32.16 milliones

Nivel de persecución contra los cristianos:

Extremo

Situación actual de los cristianos:

Peor

POBLACIÓN CRISTIANA

1,39 millones197

Religiones:

musulmana, 92,1%; cristiana, 4,3%; hindú, 2%; otras, 1,4%

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QUIÉNES SOMOS

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio a los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. Anualmente ACN apoya alrededor de 6.000 proyectos pastorales en cerca de 150 países, gracias a donaciones privadas, ya que la organización no recibe ayudas gubernamentales.